Area Retro: The Legend of Zelda

 

Estrenamos año y con ello hemos decidido crear una nueva sección llamada Area Retro. ¿De qué va a tratar? No es muy difícil adivinarlo, pues  irá sobre aquellos juegos que marcaron una época y son base de inspiración para muchos de los desarrolladores actuales. Se analizará el juego comentando sus puntos fuertes y puntos más flojos, de que trataba, un poco la temática del juego, jugabilidad, historia… Vaya, un análisis de un juego cualquiera, pero que su salida tiene ya unos cuantos años. Y sin más dilación, vamos con el primer retro análisis de la sección. ¡Bienvenidos!

Para esta primera reseña, he tenido en cuenta los acontecimientos ocurridos este pasado año, pues como la mayoría sabemos, ha sido marcado por un aniversario muy especial. La saga The Legend of Zelda cumplía 25 años desde la salida de su primer título, y lo han celebrado lanzando un nuevo título para Wii, Skyward Sword, convirtiéndose en uno de los mejores juegos del año y en el mejor juego de Wii.

Para darle una despedida al año de su aniversario, he decidido realizar el análisis de ese comienzo, de ese juego que asentó unas bases, no solo en la saga, sino también en la industria del videojuego en general. Estoy hablando de The Legend of Zelda.

Todo comienza en los años 60, un niño cualquiera del barrio de Sonebe, cerca de Kyoto, Japón, jugaba en los alrededores de su casa. Contaba con una montaña por la que se subía a través de árboles y rocas. Esto desembocaba en un lago de increíbles vistas. En el camino el niño imaginaba cientos de aventuras en donde trampillas, caminos y seres extraordinarios hacían de ese lugar un mundo lleno de fantasía. El nombre de este niño era Shigeru Miyamoto, y sin saberlo, estaba fraguando lo que sería una de las mejores sagas de videojuegos de la historia.

Unos 20 años después Miyamoto trabajaba en Nintendo y ya estaba empezando a tener éxito con su creación Donkey Kong. Para su próximo proyecto quería plasmar todas aquellas aventuras que tuvo cuando corría por aquella montaña cercana a su casa. Y asi es como creó, en colaboración con el poco nombrado Takashi Tezuka, una de las sagas más prestigiosas que tenemos el placer de jugar: The Legend of Zelda.

Este hecho cambió radicalmente  la manera de ver los videojuegos, introduciendo elementos que aún perduran hoy en día, no solo en los juegos de Nintendo, sino también en la mayoría de la industria, sentando las bases que luego evolucionarían y se convertirían incluso hasta en géneros.

Con un argumento fascinante, este título de NES trataba de un niño, llamado Link, que vivía en un mundo fantástico llamado Hyrule, basado en las ya mencionadas aventuras infantiles de Miyamoto. Este niño tenía una misión, recuperar y juntar los 8 fragmentos de la Trifuerza de la sabiduría que la princesa Zelda había repartido por todo el mundo. Después de esto la princesa fue secuestrada por el rey de la maldad, Ganon, con lo que también tocará ir a rescatarla.

A partir de aquí, comienza una aventura en donde nos espera un mundo abierto repleto de mazmorras en donde se oculta nuestro objetivo. Tendremos que enfrentarnos a todo tipo de seres que habitan Hyrule, con sus respectivos jefes finales de cada mazmorra. Tendremos que resolver puzles para poder abrir puertas de las mazmorras y así poder continuar con nuestro cometido.

Todo esto no sería posible realizarlo sin la inclusión de una nueva característica inexistente hasta la fecha, un sistema de guardado. Con una pequeña pila incluida en el cartucho, se podían guardar hasta 3 partidas diferentes, todo un avance para la época y que sin ella hubiésemos pasado más de un apuro con cualquier corte de luz. Para este juego se decidió realizar una cámara que fuese aérea, en vez de la clásica y normalmente utilizada cámara lateral, haciéndolo parecer más inmenso.

 

Veredicto

Acción, aventuras y toques roleros y que con su jugabilidad, duración y hasta la mítica melodía que suena mientras nos recorremos Hyrule hace que este juego sea una maravilla de principio a fin. Un titulo para volver a jugarlo las veces que se desee, pues nunca se cansa uno de salvar a la princesa. Un clásico donde los haya.

Y hasta aquí el primer análisis de un juego que tiene ya su tiempo y que no ha sido uno cualquiera. Decir que estoy abierto a cualquier sugerencia para el próximo retro análisis. Muchas gracias y hasta la semana próxima.


Contenido relacionado