Análisis The Darkness II

Análisis The Darkness II
 

Después de sacarme un rato para escribir, os traigo hoy nuestro análisis de la segunda parte de The Darkness. Una entrega desarrollada por Digital Extremes, la cual ha querido distinguirse del modelo que creó Starbreeze en la primera parte. Alejándose lo justo, cogiendo su espacio, para poder crear una obra que vaya por los mismos moldes, pero que los encuentra de otra manera. A veces es complicado, pedirle a una desarrolladora que haga o imite el papel que hizo otra, y dado que cada compañía tiene sus formas y habilidades, 2K hizo bien en tender un poquito la mano a Digital Extremes intentando darle un poco de oxígeno.

El juego lo empezamos exactamente donde se quedó la primera entrega, aunque en el caso de que no la hayas podido probar, el juego te introduce un vídeo de apenas 3 minutos en los que te resumen muy bien todo lo que aconteció en la primera parte, dándote la información necesaria para empezar el juego, sabiendo lo que debes de saber.

El juego nos pone en la piel de Jackie Estacado, el Don de una familia mafiosa, donde su lider (Estacado) tiene un poder que lo hace verdaderamente especial, la oscuridad. La historia comienza introduciendo a nuestro personaje y a la mafia que este lleva detrás, con un ritmo pausado, necesario para introducir la acción en su justa medida. Durante el transcurso de la historia nos veremos envueltos en que un grupo/secta llamado La hermandad intentará quitarnos el poder de la oscuridad y la historia se moverá todo el juego en intentar que no nos quiten el poder que encerramos dentro de nosotros.

El juego utiliza una técnica gráfica basada en el Cel-Shading que queda realmente bien con el título, creando ambientes verdaderamente impactantes. Pero vamos a los que vamos, y como ya dije Estacado tiene el poder de controlar la oscuridad, una opción que sienta como un soplo de aire fresco a los FPS. Ya que aparte de poder llevar un arma en cada mano, también podemos controlar dos especies de serpientes oscuras que aparecen a nuestra espalda. Si hacemos numeros, comprobamos que tenemos 4 opciones para usar, las cuales estarán representadas así en el mando. El uso de estos ataque se dividen entre los cuatro botones superiores del pad, siendo los 2 de delante los brazos oscuros y los de detrás las armas. Un sistema que en un principio nos costará un poco de asimilar, pero que a medida que juguemos nos ira incluso a gustar y resultar divertido respecto a controles mas tradicionales.

Los dos brazos oscuros tienen funciones bien distintas entre ellos. El brazo derecho nos permitirá cortar y despedazar a nuestros enemigos, de forma muy gore ( el juego no repara en llenar la pantalla de sangre cuando es necesario) cosa que nos gustará bastante, no siempre tendremos que matar a balazos a nuestros enemigos y poder elegir la forma de matar da bastante libertad y dinamismo. Por contra, el brazo izquierdo, nos permitirá coger a nuestros enemigos para activar una forma de ejecución, la cual dependerá de la rama de talentos que estemos subiendo, de forma que podremos ejecutar al enemigo para llenar nuestra barra de vida, para llenar nuestra munición o para obtener mejoras temporales. Al mas estilo RPG, tendremos que ir consiguiendo puntos de oscuridad, matando, y recolectando corazones de nuestro enemigos para ir subiendo distintas ramas de talentos, que irán otorgando a Estacado nuevos poderes y habilidades.

Como bien os podréis imaginar, los escenarios y ambientes del juego transcurrirán en escenarios oscuros, y evitar la luz será una de nuestras prioridades, ya que si estamos expuestos a ella, perderemos nuestros poderes y quedaremos expuestos delante del enemigo. De forma que durante nuestra aventura, tendremos que ir rompiendo focos, que bien se encontrarán en el paisaje o que usarán nuestros enemigos contra nosotros, en forma de focos y linternas.

El juego irá bajando en intensidad en la mitad del juego, y volverá a subir cuando nos encontramos por el final, pareciendo un poco una montaña rusa. Esto es debido a que en un principio, nuestros brazos oscuros nos dan una ventaja increíble respecto a los enemigos, de forma que te mueves por el escenario en forma de un dios que despedaza todo lo que se mueve. Pero a mitad del relato, los enemigos ya van mucho mas preparados, de forma que no sentimos estar en ventaja a pesar de tener poderes sobrenaturales. Y el aspecto mas bien pasillero del juego, no ayuda mucho en esta curva de intensidad, que contrasta un poco con el mundo mas abierto que encontrábamos en la primera parte. Pero si que recalco, que el juego no pierde nunca el interés, ya que hay fases muy distintas y tendremos ganas de llegar al final para desenredar varios aspectos que nos irán sucediendo.

Finalmente si nos situamos en los modos multijugador, encontramos un modo cooperativo anecdótico al cual a penas he dedicado tiempo, ya que pierde toda la esencia del single player, ni tentaculos ni poderes ni nada.

En líneas generales nos encontramos con un juego notable, un juego que sabe trabajar y acentuar sus ventajas para distanciarse del resto de juegos del mercado.  Con un aspecto visual destacado y muy acertado, que compagina con la jugabilidad novedosa que incluye el título. Digital Extremes ha sabido jugar muy bien sus cartas, y ha creado una obra digna de admirar, con mucha personalidad y que sabe bien ganarse a su público. Con un modo campaña que ronda las 8 horas, y que nos regala muchos grandes momentos delante de los mandos.


Contenido relacionado