Análisis Twisted Metal

Análisis Twisted Metal
 
 

David Jaffe, lo ha vuelto ha hacer. Ha vuelto a crear una pandilocura con la vuelta de Twisted Metal a PlayStation 3. Volvemos a estar delante de un juego alocado, bronco, gore, bestia y destructivo de lo que nos ofrece el catálogo de la consola. El planteamiento del juego ha sido olvidar en alguna ocasión los aspectos en que tanto se centran otros juegos como el modo historia, unos buenos gráficos y cinemáticas bien acabadas. En Twisted Metal, como ya veremos algunas cosas de las que he nombrado lucen por su ausencia, para encontrarnos escenarios destruibles, explosiones y muertes. Empieza el análisis de Twisted Metal.

En Twisted Metal el objetivo es simple: competir en una serie de anárquicas arenas y, si ganas, un misterioso hombre te concederá tu mayor deseo, lo que realmente ansías o cualquier otra cosa que desee tu ennegrecido corazón. Si fracasas, bueno… desearás no haber nacido. Es decir, el modo historia será basicamente un modo chorra que nos allanará el camino de cara a cuando empezemos el modo online. La historia es tan simple, como que una persona misteriosa concederá un deseo a aquella persona que gane sus alocadas pruebas de muerte y destrucción. De forma que las misiones serán ir desbloqueando y superando las pruebas que nos vayan poniendo e intentando acabar con vida. La campaña nos presenta tres historias; por un lado tenemos la de Sweet Tooth, el  payaso con pelo de fuego, a la que siguen las de Mr. Grimm y Dollface.

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Sweet Tooth es un enloquecido payaso asesino que conduce un camión de helados y controla a una banda conocida como los Clowns. Su verdadero nombre es Marcus Kane, un hombre de mediana edad que llevaba una vida normal hasta que enloqueció y se transformó en el monstruo que es ahora. Si gana, su deseo es simple: encontrar a su hija, que consiguió escapar de algún modo a su matanza indiscriminada.

Dollface es Krista Sparks, una supermodelo que se deformó la cara en un accidente de tráfico. Tras la cirugía de reconstrucción facial la recomendaron llevar la extraña máscara con la que aparece en el juego para curar sus heridas. Pero cuando volvió para que se la quitaran su doctor había desaparecido y la máscara estaba adherida para siempre, conduciéndola lentamente hacia la locura. Ahora participa en la competición de Twisted Metal, y su deseo es que su máscara desaparezca para siempre.

El último de los tres personajes jugables es el Sr. Grimm, un afroamericano llamado Daniel Grimm que ha pasado de ser un especialista de Hollywood a ser un criminal y un asesino de masas. Si gana el torneo, su deseo será volver a la noche en la que su padre murió y evitar que suceda.

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La historia aquí será un simple añadido, realmente nos importa poco lo que nos puedan contar, con enterarnos como ganar la prueba tenemos mas que suficiente, ya que la historia no tiene un gran peso argumental y seguirla no será lo mas recomendado. Pero bueno, siempre hay que tener una “excusa” para empezar a disfrutar de lo que es el juego de destrucción y muerte que se nos pone delante.

La mayoría de niveles que nos vamos a encontrar durante el transcurso de la historia versarán de acabar con nuestros rivales mucho antes de que ellos acaben con nosotros. En alguna que otra partida cambia un poco el rol  o las normas del juego, pero el fín siempre es destrozar y romper todo lo que tengamos delante. Para ello nos encontraremos con muchos escenarios, la mayoría cargados de elementos destructivos y pasillos escondidos en los edificios los cuales no podremos destruir. La mayoría de casas del juego se harán pedazos al pasar por encima, y lo único no destruible serán los edificios grandes, los que esconderán grutas a través de sus ventanas o varios pisos.




Las armas, como no, no podían faltar a la cita, y nos encontramos con armas de todo tipo, tamaño y potencia, pasando desde una simple escopeta a bombas nucleares o misiles perseguidores. Seguidos de que cada uno de los vehículos, tienes dos ataques especiales que lo caracterizan y que podremos usar cada cierto tiempo en una partida. Y mostrando la locura que caracteriza al juego, te quedas flipando cuando el ataque especial del camión de los helados es convertirse en un puto “Transformer” gigante capaz de volar.

Como veis todo sirve para unirse a la locura, y los mapas junto a las armas ayudan en gran medida a convertir Twisted Metal en una locura de inicio a fin. Y como aquí no se salva ni dios, volveremos a encontrar por el escenario, peatones, y si los edificios acaban hechos pedazos, pensar como acabarán las pobres personas. Convertidas en ceniza.

Entre los modos multijugador de Twisted Metal encontrarás los modos Combate a muerte, Combate a muerte por equipos, Último hombre en pie, Perseguido y Bomba atómica. En Combate a muerte y Combate a muerte por equipos el objetivo es sencillo: perseguir a tus oponentes y acabar con ellos en la pista.En Último hombre en pie, empiezas la partida con un número determinado de vidas. Si las pierdes todas estás eliminado, pero si sobrevives hasta el final serás coronado como rey del ring.Y en Perseguido se designa a un jugador como el objetivo y el resto de jugadores debe destruirlo. Bomba atómica es una guerra total entre dos equipos en el que intentas destruir la estatua de tu oponente y defender la tuya.

Después de haberos echo entender, que en este juego no vais a encontrar un argumento de peso para seguir su historia, y que solo vais a encontrar diversión y destrucción de la buena, que mejor que ir al modo multijugador, que es donde encontramos la verdadera esencia del juego. Donde como no, volvemos a encontrarnos delante de muchos modos, pero que todos o la gran parte terminan en la misma frase, “Destruye pero que no te destruyan”.

Para finalizar este análisis vamos a tocar los aspectos que se suelen nombrar antes en otros análisis, pero que aquí pasan totalmente a un segundo plano. Uno de estos menesteres son los gráficos. Unos gráficos, que cumplen pero que no son una maravilla. David Jaffe, sabedor de esto, no ha querido entretenerse mas de la cuenta en algo sin importancia, ya que lo verdaderamente importante es todo lo referente a jugabilidad y destrucción de los mapas.  La conducción tampoco es algo muy trabajado, esto no es mas arcade porque no se puede, aquí no hay realismo ni se busca, todo lo contrario se huye de el.

[box_light]Resumiendo, en Twisted Metal, no encontramos una historia, encontramos un juego con el que divertirnos, un juego que nos librará del estrés después de un día de trabajo. Un juego enfocado 100% a la diversión, aquí se busca eso, que te rías, te diviertas, destruyas y mates a todo lo que te encuentres por el escenario. Ni te quedarás embobado con los gráficos ni encontraras realismo en ninguna esquina. El multijugador será el pan de cada día del juego, por lo que si buscas juego con historia, empieza ya a correr, antes de que Sweet Tooth de contigo.[/box_light]





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