Una mirada atrás: Análisis Assassin’s Creed II

Una mirada atrás: Análisis Assassin’s Creed II
 

Continuando con nuestra serie de artículos sobre la gran saga Assassin’s Creed, seguimos analizando los juegos principales. Tras el análisis del primer título, en este caso le toca turno al segundo título, Assassin’s Creed 2, continuando con la historia del anterior juego, incluyendo un nuevo protagonista (que “abandonó” a Altaïr, a pesar de realizar numerables citaciones al mismo en este juego), y asentando las bases técnicas de jugabilidad y estilo de juego y misiones que prosiguió en Assassin’s Creed – La Hermandad y Revelations. Veamos qué tiene que decirnos el juego de Ezio Auditore.

[quote]Yo soy Ezio Auditore de Florencia. Al igual que mis ancestros, soy un Asesino.[/quote]

HISTORIA

Comenzamos en la actualidad, siguiendo con Desmond en la sala del Animus de Abstergo (probablemente en el espacio de tiempo indefinido que queda al final de Assassin’s Creed 1, cuando podemos repetir memorias por libre). Es entonces cuando entra Lucy, persona de confianza de Desmond en Abstergo, que le ayuda a salir de allí, no sin antes recolectar cierta información de la memoria genética de otro de sus antepasados asesinos: Ezio Auditore de Florencia, olvidándonos ya de Altaïr (al menos, su emulación). Tras una agitada pelea contra los guardias de seguridad de Abstergo (extraña verlos combatiendo cuerpo a cuerpo, cuando luchaban con armas en el intento de rescate de Desmond por parte de los Asesinos, en Assassin’s 1).

Lucy lleva a Desmond a un lugar seguro, una base de los Asesinos, donde se presentan a los 2 nuevos personajes (Shaun y Rebeca) que colaborarán con Lucy para que Desmond utilice el Animus. En este caso, el objetivo de la emulación de Ezio no es recopilar información, sino aprovecharse del Efecto Sangrado (efecto secundario del Animus, causado por exposición prolongada al mismo) para convertir a Desmond en un asesino; esto es, adquiriendo todas las habilidades de su antepasado Ezio: tanto en combate como en movimientos (trepar y demás sistemas de parkour).

Se presenta el nuevo Animus 2.0, rediseñado por los Asesinos a partir de los planos filtrados de Abstergo y su anticuado Animus 1.28 (último modelo de la corporación). En este aspecto, se implementan mejoras y cambios: en el aspecto externo, el Animus es menos cansado, tanto física como psíquicamente, para Desmond: no tiene que estar tumbado, sinó sentado; además, aguanta mucho más tiempo dentro de la máquina, de lo que haría en Abstergo. En el aspecto interno, se cambia el sistema del HUD, renovándolo significativamente: se omiten mensajes virtuales técnicos de la máquina, que se mostraban en el Animus 1.28; además de nueva interfaz gráfica en el Escritorio del Animus.

A la izquierda, el Animus 2.0, reinventado por los Asesinos. A la derecha, el Animus 1.28 utilizado por Desmond en Abstergo.

Al contrario que en Abstergo, Desmond sólamente abandonará el Animus en contadas ocasiones, fruto de la historia del juego en la actualidad (es decir, que “sacan” a Desmond del aparato). En verdad, se echa de menos el poder dar paseos por la guarida por libre, además de que se supone que Desmond está en el Animus durante más de un día -o dos- seguidos (no creo que en 2 o 3 días se complete toooooda la historia de Ezio por parte de Desmond, contando cuando llega de Abstergo y demás).

Hablando de la historia en sí del juego, me parece la más larga de todos los Assassin’s Creed hasta el momento. Al menos si contamos las misiones principales. Lo compararía con Assassin’s Creed La Hermandad, donde hay algunas menos misiones primarias, aunque sí que tiene bastantes secundarias. En este caso, en AC2, hay muchas principales, y pocas secundarias, al menos en comparación con AC:LH y AC:RV. Sin embargo, a pesar de todo, hay también unas cuantas misiones secundarias. Básicamente, son misiones de la misma tónica, en general, clasificadas en:

  • Correo: una persona nos manda repartir una o varias cartas en sus destinos, en un tiempo límite.
  • Paliza: una mujer nos contrata para que demos una paliza a su marido, que le es infiel.
  • Carrera: pasar por una serie de puntos de control en un tiempo límite.
  • Asesinato: desbloqueadas tras acabar en Florencia. Tenemos que eliminar uno o varios objetivos.
  • Tumbas de Asesino: completar las Tumbas que hay por todo el juego nos da Sellos de Asesino, que nos permite desbloquear la Armadura de Altaïr.

Estas misiones son bastante variadas, aunque comparten la misma tónica. De hecho, cada una tiene su propia historieta. Las que tienen más diversidad son las de Asesinato (ya que se nos da una misión distinta de cada vez) y las de tumbas (es, de cada vez, un escenario diferente, con obstáculos distintos en cada una). Contando las “secuencias” (partes en las que se divide la historia de Ezio), aquí tenemos 14 con los DLC (12 sin DLC): 3 más que en AC: La Hermandad.

Pero, la historia de Ezio, no es como la de Altaïr: no es como en AC1, que hacíamos siempre lo mismo (nos mandan matar a unop, vamos a la ciudad, investigamos, lo matamos, y vuelta a empezar): aquí son misiones completamente diferentes unas de otras, y cada una tiene su contexto.

Por otra parte, es muy interesante que se dé un punto de partida a Ezio, siendo un “civil” normal y corriente, hasta convetirse en un Asesino (para lo que tuvo que empezar poco a poco, adquiriendo habilidades y conocimientos).

 

JUGABILIDAD

La jugabilidad en este capítulo está basada en la de Assassin’s Creed 1, que se portabilizó, a niveles generales, a todos los juegos de ls saga (hasta AC Revelations).

Ahora podemos llevar la Doble Hoja Oculta. ¿Que diferencia hay entre esta y la Hoja Oculta normal? Nada, es una forma de decir que llevamos dos hojas ocultas en lugar de una.

El sistema de movimiento sigue siendo el mismo: estilo marioneta (cambio de acciones de botones del pad, junto a activar el perfil bajo o alto). El de combate, aunque se basa en el de Altaïr, cambia ligeramente: sigue el mismo sistema de cobertura y contraataques, si bien algo más fácil, dado que no hay que pulsar el botón de Atacar JUSTO cuando el enemigo nos va a atacar (podemos pulsarlo un poco antes; incluso en AC La Hermandad podemos estar todo el rato con el botón pulsado).

Por otro lado, se ha añadido cierta dificultad al combate, para compensar estas facilidades (citar también la reducción de posibilidades de que nos ataquen por la espalda sin posibilidad de contraatacar): las ejecuciones de contraataque de “un movimiento” sólo funcionan, a la primera, en los enemigos más débiles: las Milicias, los Arqueros y los Rastreadores. Después tenemos otros enemigos, mejor blindados, que requieren más golpes y más contraataques para debilitarlos (son los Brutos, los Rastreadores, los Guardias de Élite y los Líderes, los cuales llevan blindaje). Una vez debilitados se pueden matar de un golpe (ejecución o golpe normal). Igualmente, se puede hacer una ejecución de un movimiento en enemigos de cualquier tipo (brutos incluídos), si les atacamos por detrás, o si lo hacemos con la hoja oculta, por detrás, o tras lanzar una Bomba de Humo (hablaremos de las armas más adelante). También se puede eliminar a cualquier enemigo de un sólo movimiento de contraataque con la hoja oculta, pero este tipo de contraataque es mucho más difícil, pues hay que acertar en el momento exacto (y, creedme: digo EXACTO por algo).


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TIPOS DE ENEMIGOS

[tabgroup][tab title=”Matones de Pazzi”]

Aparecen durante la primera secuencia de Assassin’s Creed II. Los manda Vieri de Pazzi para que ataquen a Ezio. Se incluyen desarmados, sólamente peleando con sus puños, pues al principio del juego es lo único que Ezio tiene. Por ello, son los más débiles y fáciles de vencer del juego (aunque, decir tiene, que aún molestan cuando son unos cuantos).

Su vestimenta consiste en una chaqueta de color negro, con bandas grises; guantes negros y pantalones negros, con zapatos negros.

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[tab title=”Milicia”]

Son los enemigos armados más fáciles del juego. Suelen aparecer en los grupos de varios soldados, apoyados por los de superior rango y nivel. Este tipo de soldados, incluyendo su vestimenta, los tienen todas las facciones del juego. Sus armas son las espadas. Si Ezio sube a algún lugar, pueden trepar para alcanzarlo, aunque normalmente lanzarán piedras contra él. Se les puede ver también por los tejados, como Arqueros, siendo igualmente fáciles de eliminar. Se pueden abatir de un contraataque, o unos pocos golpes normales.

Abandonarán en combate si se eliminan a todos los soldados de mayor rango que ellos: élites, líderes y brutos.

Visten una boina, un chaleco con rombos bordados, una cuerda como cinturón, y guantes.

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[tab title=”Guardias de Élite”]

Son los siguientes guardias más fuertes después de los milicia. Llevan también espada, y blindaje parcial en la cabeza (tipo casco), hombros y parte del pecho, tobillos y pies, manos y antebrazos. Se necesitan unos 3 contraataques para eliminarlos. Si se eliminan a todos los soldados de mayor rango que él, éste huirá.

Su vestimenta es la misma que los Milicia, pero tienen por encima el blindaje.

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[tab title=”Líderes”]

Son los soldados básicos más fuertes. Suelen aparecer en grupos donde hay otros soldados de menor rango, y es quien los comanda. Llevan más armadura que los Élites: la cabeza está prácticamente cubierta en su totalidad; el blindaje del pecho llega más abajo, se incluye protección en los hombros y se agranda ligeramente la armadura de los antebrazos y los tobillos. Huye si se elimina a un Bruto, si va con ellos. En caso contrario, se queda hasta el final en el combate. Su arma es la espada.

Su vestimenta también es como la de los Milicias, con la armadura por encima.

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[tab title=”Brutos”]

Son los guardias más fuertes del juego. Están completamente blindados, con una gruesa armadura que cubre todo el cuerpo, sin zonas a la vista. Sus armas son las de tipo Pesado: martillos, hachas, y en general, espadas de grandes dimensiones; todas estas armas se consideran “a dos manos”, pues ellos las agarran de esta forma. Sus dos tipos de combate son, o bien un ataque normal, del cual Ezio se puede recuperar tras recibir el daño, o un ataque fuerte: para ello, el Bruto coge fuerza durante unos segundos con su arma, para embestirla contra Ezio. Es el ataque más fuerte del juego, y tras éste ataque, aprovechará para hacernos uno o dos ataques ligeros más, ya que Ezio no se podrá levantar en unos segundos del ataque fuerte.

Estos guardias nunca huyen (únicamente recuperan su arma si se perdió), y dada su armadura, caminan bastante lento. Siempre tienen una voz muy grave, probablemente causada por las reverberaciones de la armadura. Las formas más eficaces de acabar con ellos son, o bien un ataque aéreo con hoja oculta, por la espalda, con humo, o con veneno. Realmente, estos guardias no suponen gran inconveniente pues se pueden esquivar fácilmente, pero la situación se agrava cuando nos encontramos con más enemigos de otros tipos, siendo complicada la cobertura ante estos grandullones.

Su vestimenta es diferente al resto: básicamente, es una armadura que cubre todo el cuerpo, con el emblema de la facción en una de las piezas; llevan un casco con espacio para la visión y respiración por un hueco por debajo, y con un adorno en lo alto.

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[tab title=”Ágiles”]

Son un tipo especial de soldados, que no suelen verse mucho (normalmente aparecen en misiones especiales). Se encuentran en el mismo lineaje que los Milicia, con la peculiaridad de que, como su nombre indica, son ágiles. Esto es, que son los primeros que treparán por los tejados para atrapar a Ezio, si va por ellos; también esquivan mayor parte de los contraataques y ataques que hagamos.

Los ataques de este tipo de soldados son muy sencillos y débiles: llevan una Hoja Corta, por lo que son muy fáciles de abatir, si es que les podemos atacar (su única dificultad es lo complicado que es impactarles).

Su vestimenta consiste en un uniforme único para ellos, consistente en un chaleco similar al de los Milicia. También llevan un casco ligero, que cubre únicamente la cabeza, con un adorno en lo alto, similar al de los Brutos, aunque más pequeño. Otro elemento de blindaje que poseen son las hombreras.

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[tab title=”Rastreadores”]

Son un tipo especial de guardias. No suelen encontrarse comunmente en los combates que hagamos, a no ser que se encuentren patrullando por la zona (con otros guardias con él), o en misiones en las que se encuentren a posta.

Las patrullas de Rastreadores se realizan cuando los guardias de una ciudad están alertados por la presencia de Ezio. Esto se puede deber, o bien por tener una notoriedad alta, o bien porque la historia del juego lo haga así (por ejemplo, se elimina un objetivo importante en la historia del juego, y la ciudad se pone alerta, aunque nuestra notoriedad sea mínima). Lo que hacen los Rastreadores, en las patrullas y fuera de combate, es utilizar su arma larga para buscar a Ezio en los distintos escondites que podemos usar en el juego: fardos de heno, pozos o escondites.

Son el segundo tipo de soldados más fuertes, después de los Brutos. Aunque no tienen un blindaje destacable, el problema de estos soldados es su arma larga: no se puede contraatacar con las armas convencionales; habrá que hacer un complicado contraataque con la Hoja Oculta, con una arma como la suya (que se le puede sustraer), o bien con un arma pesada (obviamente, también se puede con humo, ejecución trasera, veneno o asesinato sigiloso con hoja oculta).

Poseen habilidades especiales con su arma, como el poder hacer un barrido (barre a todos los que estén a su alcance, es decir, los tira al suelo). Al igual que los Brutos, nunca huyen de combate.

Su indumentaria consiste en una armadura de casco que cubre lo alto de la cabeza (con un adorno similar al de los Brutos y Rastreadores), y la parte trasera y nuca (dejando el rostro al descubierto); otra armadura completa para el torso (grandes hombreras y cuerpo, destacando una pieza circular donde se encuentra el emblema de su facción); llevan una especie de falda, decorada con motivos de cuadrados con cuatro líneas entrecruzadas en el medio, a lo medieval.

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[tab title=”Facciones”]

Los guardias son totalmente iguales, tanto si son de una facción u otra (tanto aliada como enemiga como neutral). Es por ello que, la manera de distinguirlos, son los colores de su ropa, además de algunos emblemas que llevan ciertos tipos de guardias:

 

Guardias de Pazzi

Capas negras; Mangas rojas

Se pueden ver en Florencia y La Toscana, ayudando a los “Matones de Pazzi”, aunque su presencia es más notable cuando éstos desaparecen (es decir, cuando podemos empuñar armas en el juego). Desaparecen tras la Secuencia 5, por causas de la historia del juego.

 

Guardias de Medici

Capas naranjas; Mangas negras

Es la guardia personal de la familia Medici (en el juego, el personaje que más relevancia tiene es Lorenzo de Medici). Son aliados de Ezio, ya que colabora con Lorenzo (anteriormente, el padre de Ezio entabló amistad con Lorenzo de Medici).

Están rivalizados con los Pazzi, causando un conflicto abierto en Florencia. Cuando éste acaba, y los guardias de Pazzi desaparecen de la ciudad, la patrullarán en su lugar.

Siguen sirviendo como guardias normales y corrientes: si subimos notoriedad nos buscarán como si fuesen, según la historia, enemigos. A pesar de todo, en misiones secundarias de Asesinato (encomendadas por el propio Lorenzo de Medici), se manda eliminar a objetivos custodiados por estos guardias. Incluso en alguna de estas misiones, tenemos que eliminar a toda una guarnición de ellos. Se supone que esto ocurre porque, la mayoría de los guardias, fueron comprados por los Pazzi y sus aliados (a pesar de que siguen llevando la indumentaria de los Medici). No es un error del juego, ni nada relacionado con hacer las misiones de Asesinato despues de haber acabado el juego, ya que éstas misiones se desbloquean cuando estos guardias son los que prevalecen sobre Florencia.

 

Guardias Borgia

Capas rojo oscuro; Mangas negras

Los enemigos principales de AC: La Hermandad, tienen cierta relevancia en Assassin’s Creed 2, ya que el líder de los templarios italianos es César Borgia, por lo que va detrás de Ezio (si bien ya lleva una destacada rivalidad contra los Asesinos, como su padre, Giovanni Auditore). Se les puede ver en todas las ciudades, custodiando páginas de El Códice de Altaïr (páginas escritas por Altaïr, a modo de diario y enciclopedia). También se encuentran en una memoria del juego, intentando atacar a Ezio y Leonardo Da Vinci. También en el DLC “La Hoguera de las Vanidades”, contra los guardias de Borgia.

 

Guardias de Forli

Capas verdes; Mangas verdes

Se encuentran en La Romaña y en Forli (esta última, sólamente tiene especial relevancia en el DLC “La Batalla de Forli”; por lo demás, pasamos 3 minutos por allí y nada más). En teoría son enemigos, sobre todo contando las misiones secundarias de asesinato de Lorenzo de Medici, para las cuales hay enemigos de este tipo en ellas. Además, están comandados por el Conde de Forli, aliado de los templarios. Más adelante, en el dicho DLC que tiene lugar en esta ciudad, los guardias se convierten en aliados; una vez que acaba el DLC, o al acabar ciertas memorias del DLC, siguen siendo enemigos.

 

Guardias de Venecia

Capas azules; Mangas azules

Se encuentran en Venecia, y son enemigos de Ezio, los Asesinos y sus aliados. Su dificultad es mayor que la de otros guardias.

Teóricamente, están bajo mando de los Barbarigo (es decir, los templarios). Para aumentar el realismo del juego, cuando los Asesinos colocan a un aliado de ellos al mando de Venecia, éste cae poco después de ser proclamado, situando a otro templario en el poder, por lo que los guardias siguen siendo enemigos.

 

Guardias de Savonarola

Capas grises; Mangas grises

Se encuentran en el DLC “La Hoguera de las Vanidades”. Son el ejército personal de Girolamo de Savonarola, enemigo neutral de ese DLC (neutral, porque es enemigo de Ezio, y al mismo tiempo, de los templarios). Luchan contra Ezio y contra los guardias de Borgia, aunque a veces cooperan para atacar a Ezio, si la situación lo requiere.

 

Guardias del Vaticano

Capas blancas, mangas rojas

Son los guardias del distrito de El Vaticano, en Roma. Se encuentran en la última misión del juego, desarrollada allí.

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En resumen, el estilo de jugabilidad en los combates que más me gusta de toda la saga, es el de este juego. En primer lugar, es más fácil que el sistema de Assassin’s Creed 1, y en segundo lugar, no es tan fácil como en AC La Hermandad y AC Revelations. Porque en el primero están los tipos que te golpean por detrás, te encierran… y en LH y RV es muy fácil evadir enemigos, realizar contraataques… Pero aquí, en AC2, ni se abusa demasiado de que haya enemigos en tu espalda, ni los contraataques y esquivos están chupados. De hecho, algo que me gusta de este juego, único en él, es que podemos esquivar al enemigo, sin que éste nos ataque. Básicamente, nos movemos en posición “gallina” hacia delante, detrás, o realizando un círculo. Esto está muy bien para evitar que el enemigo te acorrale, si bien no hay mucho problema en que te acorralen un poco, pero siempre queda mejor, y es más realista, que los enemigos te queden enfrente.

¡ESTA ES TU PEOR PESADILLA!

Una novedad en este juego, es el Sistema Monetario. Hace que el juego se eleve a un nivel más alto, y personalizable, del carácter “sandbox” que guarda la saga, en comparación con AC1. Este sistema consiste en poder tener dinero, y gastarlo en diversas cosas: armas, utensilios, armaduras, tintes de ropa, cuadros, mapas de tesoros (los tesoros nos dan dinero), y contratar servicios, entre otros. Los servicios consisten en un grupo de 4 personajes que nos ayudan en nuestras misiones:

  • Cortesanas: distraen al enemigo a nuestra orden. No pueden trepar edificios. Pueden luchar con cuchillos si estamos en combate abierto, pero mueren enseguida.
  • Ladrones: ágiles aliados que pueden trepar edificios. Pueden, o bien llevar a un grupo de enemigos a otra parte, o bien pelear contra ellos (si estamos en combate abierto, o de forma sigilosa, a un enemigo en un tejado).
  • Mercenarios: básicamente, un grupo de soldados que pelean a nuestra orden, de forma bruta y directa, tanto si estamos en combate abierto o sigilosamente. Suelen llevar armas pesadas, y son los más fuertes de los 3 servicios. No pueden trepar.

Han sido añadidos numerosos ataques sigilosos nuevos. En la imagen, eliminación de observador en tejado sigilosamente.

El dinero se puede ganar de varias formas: al terminar misiones, principales o secundarias, solemos recibir una cantidad de dinero; también se pueden saquear cadáveres, e incluso hurtar a ciudadanos. Otra forma, más interesante, es invertir dinero en reformar edificios de la villa familiar de Ezio. Cuando lo hacemos, cada cierto tiempo recibiremos una cantidad de dinero, que podemos recoger en la villa. También ayuda a aumentar estos ingresos el comprar armas y armaduras (que se almacenan en la villa), cuadros, etc.

Se puede personalizar a Ezio como deseemos. En primer lugar, podemos adquirir distintos tipos de armadura: cuanto más avancemos en la historia, mejores armaduras tendremos, con su consiguiente aumento de “puntos de vida”. Lo que no me gusta de las armaduras, que también es un problema en AC:LH y AC:RV, es el no poder quitárnosla. ¿Por que querríamos quitarnos la armadura, si así es más difícil el juego?, diría la gente. Pues por cuestión estética: es muy motivante llevar a Ezio con el mismo skin que lleva en la portada del juego (lo único que lleva, es la hombrera de metal). Aunque, también es interesante ponerle armaduras peores, para aumentar la dificultad.

El Menú Radial de selección de arma de Assassin’s 2 se portó a los siguientes (La Hermandad y Revelations), por ser una gran forma de almacenar todas las posibles herramientas ofensivo-defensivas en un único botón.

Por otra banda, podemos escoger las armas que queramos ponerle a Ezio: cambio de espada, y de cuchillo.

En cuanto a la cuestión estética, si vamos a una mercería, podemos cambiarle el color de la ropa a nuestro personaje. En cada ciudad hay colores distintos. En estas mismas tiendas, podemos adquirir mejoras para el inventario: poder llevar más municiones y artilugios.

Cuando en AC1 teníamos sólamente cuatro armas (hoja oculta, espada, cuchillo+arrojadizos y puño), ahora tenemos a nuestra disposición un “arsenal” mayor. Entre comillas, porque no todas son armas. Tenemos: la hoja oculta (más adelante, doble hoja), el cañón oculto (arma a distancia que dispara balas), la espada normal, el cuchillo, los cuchillos arrojadizos, los puños, las monedas (podemos lanzar monedas al suelo para atraer a gente -nos ayuda a escapar- o a guardias -nos ayuda a evadirlos-), humo (deja al enemigo vulnerable durante un tiempo), veneno (acaba con los enemigos lentamente), y medicina:

El nuevo HUD del Animus 2.0 trae un nuevo sistema de vida (Puntos de Sincronización). A la izquierda, el sensor de Notoriedad.

El sistema de vida (o “Sincronía”, en jerga de Animus) cambia respeto a Assassin’s Creed 1. Aunque sigue siendo la misma mecánica (hay una serie de cuadrados de sincronización, y se nos desincroniza el Animus al perderlos todos), cambia en cuanto a que no se regeneran como en AC1. Aquí, podemos regenerarlos adquiriendo Medicina a los Galenos (médicos de la época). Es por ello que no perdemos cuadros si realizamos tareas impropias del Asesino, como matar a inocentes (cosa que, si hacemos en repetidas ocasiones, nos hará perder sincronización).

Aún así, la vida puede recuperarse en ocasiones, aunque sólamente recuperamos un cuadrado que no ha sido completamente gastado.

Uno de los varios glifos del juego.

Hablemos de coleccionables: no son tantos como en AC1 (60 templarios, uno de ellos bugueado, y más de 300 estandartes). Ahora tenemos 100 plumas y 20 glifos (sí, glifos, no grifos). Las plumas las recoge Ezio, teóricamente, como recuerdo de su hermano pequeño, Petrucio. Al coger las 100 y llevárselas a su madre, ésta nos dará la Capa Auditore, la cual sube nuestra notoriedad al llevarla en alguna ciudad (para hacer un poco de peleíllas y combates). Los glifos son acertijos, que debe resolver Desmond. Se supone que fueron insertados por Sujeto 16 en el mapa virtual de Italia de Ezio, en el Animus. Es por ello que se encuentran por diversos lugares de la ciudad.

Introducción del vídeo “La Verdad”, que desvela una de las grandes incógnitas de la saga.

Desbloquearlos todos nos muestra el vídeo “La Verdad”, dejado también por Sujeto 16. En este vídeo, se muestra cómo los primeros humanos consiguieron escapar de “Los que vinieron antes”.

Al igual que en Assassin’s Creed 1, podemos ir en caballo, por las zonas no urbanas (caminos que hay entre las ciudades).

Algo nuevo que se añadió es el sistema diurno/nocturno, es decir, que se hace de noche, al contrario que en AC1, que era siempre de día. La verdad, no está mal éste sistema, pero es algo irrealista (sí, tengo mucha manía con esto del realismo): ¿estar corriendo dos días seguidos por tejados? Bueno, para que se haga de día, se puede o bien hacer una misión (si la empezamos por la noche, suele hacerse de día), o viajar a algún sitio (viaje a la villa, ida y vuelta, y listo). Igualmente, en este capítulo tampoco está tan mal el sistema, ya que tarda un buen rato en anochecer. Peor es en AC La Hermandad y Revelations, que los cambios son mucho más bastos.

Para acabar, se añade, al igual que en Assassin’s Creed 1, la posibilidad de repetir memorias. Se pueden repetir una vez se acaban todas las de un grupo (por ejemplo, no se pueden repetir memorias principales hasta que acabamos el juego, o memorias de asesinato hasta que no las terminamos todas). Algo que no me gusta de repetir memorias es que, lo que hacemos en las repeticiones, se queda en lo que vendría siendo la memoria actual. Si en una memoria repetida pasada gastamos 2 cuchillos, en la emulación “actual” también es como si los hubiésemos gastado.

GRÁFICA Y SONIDO

Comparando la calidad gráfica de Assassin’s Creed 1 con la de AC 2, técnicamente, no se nota una gran diferencia en cuanto a calidad y tipo de texturas se refiere. Pero, los escenarios más definidos, con texturas más sólidas, y muchísimo más colorido que el capítulo de Altaïr, mejoran notablemente la calidad gráfica del juego. Trasmite una sensación de estar en el lugar, de pasearse por ahí, por donde va Ezio Auditore. Las casas y los edificios son distintos, unos de otros; las ciudades están mejor hechas y son más variadas, y el juego es mucho más vivo y alegre. Esta gráfica fue portada a AC La Hermandad, y parcialmente, a AC Revelations, donde cambió parcialmente.

Los efectos de sonido son más dinámicos que en AC1: cada espada da un sonido diferente al ser golpeada, no hay bugs sonoros… Y la música, que se sigue acomodando a las situaciones y los escenarios -como en AC1-, es ahora mucho más alegre, y trasmite sensaciones mayores que en el juego de Altaïr. En general, podría decirse que este juego es mucho más alegre y dinámico que el anterior.

Las texturas de las ciudades son únicas, mágicas. Trasmiten la sensación de estar allí. Los edificios no se repiten apenas.

 

DLCs

Assassin’s Creed 2 tiene algunos DLC’s, los cuales se incluyen todos en la versión GOTY del juego (Game Of The Year):

  • Lugares secretos (guaridas templarias): Palacio Medici, Santa Maria del Frari y Puerto del Arsenal – Son un grupo de memorias secundarias, algunas con cierta historia propia. Al llegar al final nos hacemos con un tesoro templario, el cual nos da ciertas ganancias monetarias interesantes.
  • El ataque a Forli – La memoria 12, que supuestamente estaba estropeada, se arregla, y nos permite contemplar un hueco en la historia de Ezio surgido entre la memoria 11 y 14.
  • La hoguera de las Vanidades – Es la memoria 13, también restaurada, que es la continuación del DLC “El ataque a Forli”.

Los DLC no son gran cosa, pues no duran mucho. Los lugares secretos, unos 10 minutos cada uno. La primera secuencia extra, tal vez, alargandolo mucho, una o dos horas. Y el tercer DLC, se alarga algo más… A la corta, casi dos horas tal vez, aunque en mi caso lo alargo mucho más.

Algo que me parece bueno por parte de Ubisoft es el no meter logros de los DLC. Si alguien quiere conseguírselos todos, pero no quiere o puede o lo que sea, comprarse los DLC, no pasa nada, se puede sacar el 100% de logros igualmente (cosa que no pasa con muchos juegos, incluídos los siguientes juegos de esta saga).

 

RESUMEN

Este juego es mucho mejor que el anterior, AC1. En primer lugar, las misiones son mucho menos aburridas: hay más, son variadas, diferentes unas de otras, y llevan una historia dentro (en AC1 la historia era, símplemente, eliminar objetivos de una lista que el Mentor entrega a Altaïr, que se puede ver en los primeros minutos de juego). Incluye también misiones secundarias, mayores en cantidad, en variedad y en duración. Los coleccionables son menos y no son tan complicados de encontrar, aunque sí que aumenta dificultad los glifos. Los combates no son tan difíciles, sobre todo al poder evitar el acorralamiento enemigo, además de poder crear combates aumentando la notoriedad; se puede personalizar a Ezio como deseemos, gracias al Sistema Económico incorporado en el juego.

En fin, recomiendo mucho este juego a quienes dejaron la saga tras haber jugado a Assassin’s Creed 1. Miren este juego y vean.

 


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