Una mirada atrás: Análisis Assassin’s Creed: La Hermandad

Una mirada atrás: Análisis Assassin’s Creed: La Hermandad
 
 

Continuando con nuestro especial de la saga Assassin’s Creed, tras hacer un Especial sobre la Historia de la Saga, y analizar los dos primeros juegos (AC1 y AC2), aquí os traemos el análisis completo del tercer juego de la saga: Assassin’s Creed La Hermandad (Brotherhood en inglés), como secuela directa del anterior Assassin’s II, continuando con las aventuras de Ezio y, como no, de Desmond.

Ezio posando. De alguna forma, cambió su atuendo desde el final de AC2.

 

HISTORIA

La historia continúa paralelamente en donde lo dejó Assassin’s 2, tanto la historia de Desmond como la de Ezio.

Desmond y su equipo escapan de la guarida que los Asesinos tenían. Metieron todo el equipo del Animus en un camión mientras huían de los agentes de Abstergo. Pudieron ver una memoria de Ezio donde escondía un Fragmento del Edén, por lo que su viaje a Monteriggioni es, básicamente, para descubrir dónde está ese fragmento. ¿Por qué viajan allí? Porque, el funcionamiento del Animus, trata de revivir memorias de antepasados, para lo cual, hay que acceder a la memoria deseada desde la última más estable. Teóricamente, lo que intentan los Asesinos, es ver simplemente dónde Ezio escondió el Fragmento del Edén. Pero esa memoria está sin sincronizar, y no se puede ver. Es por ello que tienen que acceder a la última memoria posible de Ezio, que es cuando llega a la villa de Monteriggioni, después de la última memoria de AC2 (cuando va a Roma). Desde ahí avanza la historia de Ezio, que tiene que hacer un viaje a Roma para encontrarse con aliados suyos, tras un ataque de los Borgia a la villa de Monteriggioni. Interesante esto, porque si el Animus emulase bien, este juego podría durar 10-20 minutos, que es lo que dura esta última memoria., y nuestros apreciados Asesinos podrían ahorrarse el estar días dentro de la Cripta de Monteriggioni.

Me disgustó un poco que se reformase casi por completo el mapa de Monteriggioni, que casi no se puede disfrutar. Sólamente en las memorias del principio. Por su parte, Desmond se instala en la “sala de los Asesinos” de la mansión Auditore en la villa de los Asesinos. Es justo la sala de AC2 en la que se pueden depositar los sellos de asesino que encontramos en ese anterior juego en las llamadas “Tumbas de Asesino”, que una vez coleccionadas todas, nos permitía obtener la Armadura de Altaïr.

Desmond con sus compañeros Asesinos en la Cripta de la Villa Monteriggioni.

Desmond puede ahora salir del Animus en cualquier momento, y pasearse libremente por la villa. Lo único que puede hacer en ella es obtener una serie de objetos coleccionables a modo “secundaria”. Se trata de objetos que pertenecían a los Auditore: libros fotográficos, hojas ocultas, etc. También podemos hablar con los demás Asesinos, a modo “secundaria”, y ver en un ordenador el correo electrónico, a modo entretenimiento y complemento de la historia de Desmond. De todas formas, salir del Animus, encontrar coleccionables, pasearse y hablar con los aliados es opcional del jugador. Podemos completar las más de 10 secuencias del juego sin levantar el culo del Animus. Lo único que se pierde es un logro (abrir el correo electrónico), pero lo demás, es totalmente opcional. Esto se hizo porque a muchos jugadores no les gustan las escenas fuera del Animus. Las únicas escenas de este tipo obligatorias son dos al principio del juego, antes de instalar el Animus en la Cripta: en una tenemos que explorar unas catacumbas (reveladas por una visión del Efecto Sangrado de Ezio a Desmond), y en otra, hacer unos puentes eléctricos para poder obtener energía.

Ahora bien, ¿se creen los Asesinos que están ocultos en la Cripta? Yo no me lo creo, pues a la entrada de ésta, se encuentra todo el suelo lleno de cables, luces, transformadores eléctricos y demás herramientas “cantosas”. Y cuando Desmond sale del Animus, SIEMPRE es de noche en Monteriggioni. ¿Casualidad?

Hablando de la historia de Ezio en Roma, ésta es muy interesante y entretenida. También es muy larga, aproximadamente la duración es similar a la de Assassin’s Creed 2, aunque algo más corta en cuanto a memorias principales. Pero despues tenemos una larga serie de memorias secundarias, no repetitivas. Con esto me refiero a que no son las típicas de AC2, organizadas por grupos (Pelea, Correo…), sino que son misiones normales y corrientes, variadas, como si fueran parte de la historia (que de hecho lo son aunque no influyen directamente en la misma). Y es que Roma parece estar llena de problemas, porque tenemos un grupo de “lobitos” que colaboran con los templarios, ladrones que también lo hacen, inventos de Da Vinci utilizados por los Borgia… En fin, que la cantidad de enemigos y tareas a realizar para “restaurar” Roma es muy larga. De hecho yo pensaba cuando empecé a jugar que esas memorias secundarias eran principales. En total, el juego es tranquilamente el más largo de la saga.




Un grupo de misiones secundarias trata de destruir inventos de Leonardo Da Vinci en posesión de los Borgia -para lo cual, debemos utilizar una de sus copias como ofensiva-. Misiones épicas, por cierto.

Estas secundarias, básicamente, son una serie de misiones relacionadas con los tres gremios del juego (Ladrones, Mercenarios y Cortesanas). También hay otro grupo de misiones, creadas como “encuentros aleatorios”, en los que Ezio ayuda a algunos ciudadanos oprimidos bajo los guardias y el poder de los Borgia.

Además de esas memorias, se añade algo nuevo: una serie de “desafíos” de gremios (“decorados” como ‘cosas que los miembros de ese gremio debería Ezio enseñarles’), del tipo correr X metros, eliminar Y enemigos de Z forma… Cuando los vamos completando nos dan algunas armas nuevas.

Se añade una novedad para misiones principales y también algunas secundarias: diversos grados de sincronización, según commpletamos o no ciertos objetivos secundarios que se nos piden. Estas memorias pueden tener el 50% de Sincro o el 100%. Con esto, se halla la Media de Sincro de una Secuencia. Tener todo con máxima Sincro equivale al típico nivel de los juegos Sandbox de “juego completado al 100%” (además cuentan más cosas como coleccionables). Las misiones que tienen 50 y 100 de sincro, poseen todas ellas un objetivo secundario diferente en cada una, del tipo “completar en X minutos”, “matar a Y guardias”, “no perder Z cuadros de salud”… Completarlo nos dará el 100%.

Ezio ha aprendido muchas habilidades nuevas, como eliminar a un enemigo con cañón oculto mientras está matando otro con la espada. ¡Es Chuck Norris!

JUGABILIDAD

Probablemente, la variación más grande del escenario del juego, en comparación con AC2 y AC1, es que el mapa no se distribuye en partes, por las que podemos viajar (por ejemplo, en AC2, podemos ir a la ciudad de Florencia, Venecia, Monteriggioni, etc). Aquí estamos exclusivamente en Roma, por lo que el tamaño del escenario se ve muy aumentado, en comparación con las demás ciudades (por individual). Algunas memorias se desarrollan en algunos lugares externos a Roma, pero que sólamente pueden ser visitados en dichas memorias. Por el resto, podemos disfrutar de un inmenso escenario explorable, con muchas zonas diferentes: zonas ricas, zonas pobres, pequeños núcleos campestres, grandes extensiones de campo y cultivos, obras arquitectónicas, lugares abandonados……. El mapa es impresionante. Además de que, dentro de la ciudad, se hace como en los anteriores juegos: las casas, las zonas, sus distribuciones… simplemente, no se repiten.

El mapa es épico: de grandes dimensiones y muy variado en una realista recreación de la Roma del Renacimiento.

Por otra parte seguimos teniendo muchas cosas incluídas en AC2, como el Sistema Monetario, aunque con algunos cambios. Continuamos con la posibilidad de almacenar dinero y gastarlo en lo que queramos. Porque, si Monteriggioni está destruída (o asediada, o lo que sea), ¿cómo se supone que vamos a cobrar y ganar dinero? (Ya que en AC2 podíamos comprar edificios de esta villa y ganar dinero con ellos) Pues es muy fácil: por la calle hay muchas tiendas cerradas, teóricamente, porque los Borgia las poseen pero no les sacan partido (porque están cerradas). Pues aquí entra en acción otra novedad: la ciudad de Roma, dividida en barrios, está dominada por los Borgia. Cada barrio tiene una gran torre, la cual dominan los soldados de esta familia templaria. Ezio puede hacer otro tipo de “misión secundaria”, que consiste en eliminar al jefe templario de la zona, y quemar la torre. De esta forma, ese barrio quedará liberado de los Borgia (aunque sus guardias pueden seguir patrullando la zona), y podremos comprar todas estas tiendas que antes no se podían adquirir. ¿Qué tiene de ventajoso esto? Pues, además de poder comprar en estos establecimientos, nos dan, como en AC2, beneficios regularmente. Pero aquí hay otro problema, que ya no está Claudia Auditore llevando las cuentas y guardando el Cofre del Dinero. Pero no pasa nada, en Roma hay un montón de bancos (los cuales también son edificios renovables). En los bancos es donde podemos recoger el dinero. Cada 20 minutos se nos da la cantidad de dinero correspondiente.




Las tiendas son como en AC2: galenos, herrerías-armerías, costuterías, establecimientos de arte… aunque se añaden 2 nuevos lugares adquiribles: las cuadras, que además de darnos el dinero de las rentas, nos permiten coger caballos en cualquier momento, y monumentos y edificios de cierta importancia y acueductos reparables, repartidos por la ciudad (estos últimos sólamente sirven para dar beneficios).

Al igual que en AC2, aquí tenemos lugares donde cambiarnos nuestras armas y armaduras a nuestro gusto: la Guarida de Asesinos central de Roma. En ella, al igual que en la Villa, tenemos un lugar donde se guardan todos los elementos de armadura, que podemos cambiar cuando nos apetezca, y armas. También, repartidos por la Guarida, hay espacios donde guardar los cuadros que, como en AC2, podemos comprar en las tiendas de Arte.

No todo es montar a caballo y punto. Podemos asesinar a enemigos desde los equinos, o capturar una montura enemiga eliminando al contrincante que está a lomos del animal.

Retomando algo que dije 2 párrafos más arriba: cuadras en medio de la ciudad. Así es, ahora podemos montar en caballo por en medio de la ciudad; recordemos que en AC2 sólo era posible por el exterior de las zonas urbanas. Es algo complicado controlar los caballos por las estrechas ciudades de Roma, por sus dimensiones y porque hay mucha gente. Hay, además de los caballos normales, un tipo de caballos especiales, los “de guerra”, que utilizan los Guardias Borgia, y que Ezio puede montar también.

Como la ciudad es enorme, y recorrerla toda es bastante cansino (aunque vayamos a lomo de nuestro caballo), se idearon las “alcantarillas”: unas entradas a pie de calle al sistema de alcantarillado de la ciudad, que nos permiten “viajar” de un lugar a otro. Teóricamente, y aunque Ezio llegase más rápido, tardaría un tiempo, pero por suerte el Animus está configurado para “saltar” automáticamente las memorias de los viajes de Ezio por los bajos fondos de Roma. Al principio tenemos unas pocas alcantarillas (que, por cierto, bastante bien ambientadas gracias a su amigo Maquiavelo). Podemos “comprar” más alcantarillas como con los comercios: desbloqueando un barrio y adquiriéndola. Cuestan bastante poco -en comparación con las tiendas- y también nos dan ingresos.

Hablemos ahora de los combates. Para mi, los de este juego, son los más sencillos de todos. Además de existir un sistema de cobertura, enlazado con los contraataques (ahora mucho más fáciles de realizar) que matan en este capítulo de un golpe (tipo ejecución), también podemos realizar “combos de ejecuciones”. Esto es, tras realizar un contraataque, podemos eliminar constantemente a enemigos con una ejecución (traducido a un solo golpe, unos 2 segundos). La racha se termina cuando abandonamos el combate (nos movemos en perfil bajo, o corremos en alto), o si un enemigo nos golpea (que no es excesivamente difícil librarse). La verdad es que, como dije en el artículo de AC2, personalmente prefiero el combate de este. Aunque el de Brotherhood no está tan mal (las rachas siempre son bastante motivantes), es demasiado fácil en este aspecto. Aparte no se puede hacer lo que a mí me gusta, de poder esquivar en perfil bajo (hacer círculos, adelantar o retrasar), aunque fuese totalmente estético. Pero, que sea un asesino, no debería significar que tenga un tercer ojo operativo, por mucha vista de águila que diga tener. ¿O sí?

Al igual que en AC2, tenemos a los 3 gremios (Ladrones, Mercenarios y Cortesanas), cuyos grupos (patrullas de 4 personas) podemos contratar en cualquier momento. Por la ciudad, acorde a desbloquear los barrios, aparecen una serie de edificios, que podemos adquirir, para uso de cualquiera de estos 3 gremios (podemos elegir el que deseemos). Nuestra elección sirve únicamente para poner a nuestra disposición una gran cantidad de patrullas alquilables del gremio arrendado en dicho edificio.




Se incluyen una serie de secundarias, que se trata de objetivos impuestos por cada uno de los gremios (felicitar a Ubisoft porque se decoran muy bien y de forma muy realista con que son “deberes” que enseñar a los miembros de esos gremios). Estos van desde correr X distancia en campo abierto sin parar, hasta matar a X enemigos con Y arma… Si se completan todos los de un Gremio, desbloqueamos su arma especial (además de influír en el 100% de Sincro).

Al igual que en AC2, tenemos tesoros, que albergan dinero. Pero se añade una novedad: además de dinero, hay objetos. Pero no son objetos que podamos utilizar; únicamente sirven para ser revendidos en las tiendas. Sin embargo, algunas tiendas nos venden objetos especiales y muy raros si completamos su “encargo especial”, que es llevarle varios objetos que nos piden, y se encuentran por los tesoros. Otra forma de encontrar estos objetos, es saqueando cuerpos (sobre todo de guardias). De vez en cuando se encuentran por los tesoros algunos pertrechos utilizables por Ezio, como medicinas, municiones, etc. (aunque quienes más los llevan son los guardias enemigos).

Algo que no me gusta, tocante al saqueo de cadáveres, es que los guardias en este juego son ricos. Mientras que en AC2 llevaban unos míseros 8, 10, 12 florines, ahora llevan 200, 300… Además de todo el equipo saqueable y por saquear. Pero bueno, también es cierto que el dinero hace falta, porque tenemos más en que gastarlo (aunque al final no sabemos en qué gastarlo).

Hay unos cuantos coleccionables más: 10 plumas y 101 Estandartes Borgia. Lo bueno de todos estos coleccionables, es que podemos comprar mapas de ellos en las tiendas (además de mapas de los tesoros, como en AC2). Lo malo, es que hay algunos estandartes en unas memorias secundarias, bastante escondidos. Para haceros una idea, hay uno que está en un palo, bastante complicado de escalar, por una calle en la cual hay una persecución en la que tenemos que alcanzar a un enemigo que va a caballo. Para ello, hay que salir del caballo y coger el estandarte, pero en un tiempo, porque sino se nos desincronizará por perder al objetivo (y aunque cojamos el estandarte, tendremos también que repetir esa parte).

Al igual que en AC2, tenemos una serie de Glifos por resolver, los cuales al final nos emulan un encuentro virtual entre Desmond y Sujeto 16 (su personalidad dentro del Animus), aunque son sólo 10. El funcionamiento es el mismo: los abrimos con la Vista de Águila, los resolvemos y nos dan por ahí cierta información sobre la historia del juego (bastante interesante, por cierto).

En AC:LH podemos contar con aliados que nos ayuden en nuestras tareas.

Una mejora bastante interesante es que Ezio podrá hacer uso de un grupo de Asesinos aliados que puede reclutar por la ciudad. No son infinitos, tenemos un máximo de 12 asesinos. Podemos llamarlos en cualquier momento, pero sólamente para eliminar a objetivos fijados, nunca podemos hacer que nos sigan, estemos o no estemos en combate abierto. Como mucho, se quedarán luchando si hay varios enemigos en la zona, que están atacándoles. Lo curioso de los asesinos, es que siempre están por todas partes; parece que en vez de tener 12 tengamos 120, porque se encuentran por cualquier escondite imaginable (incluso aparecen en cualquier parte). Esta característica parece retomarse en AC3 -aunque seguramente no nos ayuden asesinos, sino aliados-.

 

GRÁFICA Y SONIDO

Los gráficos son como en Assassin’s Creed 2, apenas cambia su calidad y colorido, pero no es nada malo, ya que en este anterior capítulo están muy bien.




Los sonidos son igual que en AC2, de similar apariencia y calidad. Lo que cambia es la Banda Sonora: ¡es terrible! Exceptuando 3 o 4 piezas, las demás son extremadamente cansinas (muestra de ello, este vídeo). Desearás apagar el sonido o desactivarle la música al juego. Te hace pensar que Roma era un lugar tenebroso, con gente rara que te quería matar por todas partes (¡pero sigo sin ver cagadas por el suelo!).

Aunque hay algunas bandas sonoras bastante chulas, como “The Brotherhood Escape” o “Villa Under Attack“.

 

MULTIJUGADOR

Una novedad de este juego fue la incursión de un modo multijugador, heredado a todos los próximos juegos de la saga (Revelations y el futuro AC3). Se trata de un modo competitivo, que además está fuertemente adherido a la historia de la saga: cada jugador que juega al online es un agente de Abstergo (un futuro templario), que utiliza el Animus para entrenarse (en una gran sala, que es la misma que aparece al principio de AC2), gracias al Efecto Sangrado, mediante un programa de entrenamiento virtual -el cual viene siendo el modo multijugador del juego-.

El modo multijugador no me parece muy entretenido, pero la verdad, es plausible su incursión en esta saga, y mucho más destacable la genial adaptación a la historia de AC.

 

CONCLUSIÓN

Probablemente, este juego es para mí el mejor de todos los de la saga (sin contar que AC3 desbanque mi opinión). Una gran historia, una larga duración (con las secundarias) y muchas horas de juego, en un gran mapa (la duda es, ¿mejor un mapa gigante o varios mapas medianos?).

Muchísimos aspectos de este juego fueron heredados por Assassin’s Creed – Revelations, y quedamos a la espera de ver si Assassin’s Creed 3 toma algunos de estos aspectos para su jugabilidad (porque lo que son todos, pudimos ver que no), o se renueva por completo

El final de este juego queda enlazado con el comienzo de Assassin’s Creed Revelations, el cual cierra la trilogía de Ezio. Este final me parece el más realista (lejos de spoilers, Ezio queda en coma), y como para “curarle” hay que meterle en el Animus, es interesante el continuar jugando tras acabar la historia en el Animus como Ezio (de hecho, se puede jugar al DLC “La desaparición de Da Vinci” cuando acabamos la historia y escucharemos hablar al padre de Desmond y otro asesino sobre Desmond estando en coma).


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