Análisis – Dragon Ball Z Kinect

Análisis – Dragon Ball Z Kinect
 

De pequeños todos hemos imitado a Son Goku y sus amigos en clase, hemos jugado a ser Super Sayans, cargar la energía para después lanzar un poderoso Kamehame, aunque muchos de nosotros de tanta fuerza acabábamos con los canzoncillos sucios. De la mano de Namco Bandai, Spike nos trae el juego que hará cumplir nuestros deseos de lanzar ondas de energía a diestro y siniestro gracias al sensor de movimiento de nuestra Xbox 360.En un juego al que se juega completamente sin mandos, nuestro cuerpo será nuestra mejor arma, nuestra defensa y nuestro ataque. ¿Estáis listos para lanzar ondas de energía? Pues tomad asiento y continuad leyendo.

Al meter por vez primera el disco, el sensor nos identificará y reconocerá nuestro perfil. A partir de aquí ya podremos empezar a pelear en todas las sagas de la historia Dragon Ball. Desde los Sayans, pasando por Freezer, los Androides y la saga Bu. Para ir avanzando en la historia, como es lógico deberemos también ir saga por saga. A medida que acabemos una se nos desbloquea la otra.No os preocupéis si queréis ir a la última saga, pues en este juego sólo podréis pelear en 23 combates, en 4-5 horas de juego, se acabó lo que se daba.

Los gráficos del juego están bien conseguidos, con sus modelos 3D sobre gráficos en 2D. Todos los personajes tienen sus golpes especiales, que deberemos ejecutar una vez hayamos cargado nuestro Ki, con la pose mítica de cargar energía. Como vamos siguiendo la historia, no podemos elegir los personajes con los que pelearemos, la máquina nos los va asignando automáticamente. El sistema de pelea es muy senzillo. Podemos pelar cuerpo a cuerpo (si lo hacéis todo el rato acabaréis con dolor de brazos, pero es que a veces no hay más opción), cargar energía como he dicho antes, realizar ataques especiales y esquivar. Todo esto suena muy bonito, pero a la hora de trasladarlo a la pantalla pasan varias cosas:

  • Kinect no reconoce bien nuestros golpes, con todo lo malo que ello conlleva. Tu das puñetazo y el personaje se cubre. Pasan cosas raras.
  • Te pasas todo el rato pegando puñetazos, más te vale estar entrenado
  • Los combates se hacen aburridos, la diversión es nula

La dificultad del juego es casi nula. No hay más que empezar a pegar puñetazos y ganaremos el combate, la IA del juego deja mucho que desear, en lugar de Inteligencia Artficial lo podríamos llamar “Tontería Artificial”, porque tiene tela de verdad. Los enemigos muchas veces se quedan parados delante de ti y sólo con tus puños ganas el combate. Repito, te dolerán los brazos si no estás entrenado.

De modos multijugador  u online no hay ni rastro. Parece mentira que con toda la tecnología que tenía Bulma en la Capsule Corp. no se le ocurriera poner un modo de enfrentamiento multijugador.

Para subir un poco la nota del juego, Namco ha incluido un capítulo de 20 minutos de duración de la saga de Bardock, el padre de Goku, que tendrá un enfrentamiento con un antepasado de Freezer, ya sabéis, la mítica leyenda del Super Sayan. Con voces en japonés y subtítulos en español, mejor esto que una piedra.

[box_dark]Mi valoración final sobre este juego es que se trata de un juego con muy buena voluntad, pero que deja por el camino todo lo que había prometido. Kinect no te reconoce bien, la historia se termina en un periquete, saltándose incluso episodios muy importantes y sin modo online ni versus. Lástima, había depositado esperanza en este juego porque yo, señoras y señores, soy un niño adulto y he hecho kamehames jugando con mis amigos, pero este juego no hace honor a la saga Dragon Ball. Si sois fanáticos de la serie y os lo queréis comprar, no seré yo quien os lo niegue, pero si lo que buscáis es diversión a raudales con los juegos de Goku, esperad a que salga Dragon Ball Z Budokai HD.[/box_dark]