Tocando el cielo: Bioshock

 

“¿Acaso un hombre no tiene derecho al sudor de su propia frente? NO, dice el hombre de Washington, pertenece a los pobres; NO, dice el hombre del Vaticano, pertenece a Dios; NO, dice el hombre de Moscú, pertenece a todos. Yo rechacé todas estas respuestas, en vez de eso elegí algo distinto, elegí lo imposible, elegí… RAPTURE.”
– Andrew Ryan, fundador de Rapture.

Apenas sumergirte unos pocos de metros con la batisfera y comenzar a escuchar el discurso de Andrew Ryan, ya sabes que este juego es distinto. Si se quiere definir el concepto de obra maestra en el mundo de los videojuegos, se podría hacer a la perfección tomando como referencia este título, Bioshock. Cuando hablamos de los grandes juegos de la historia, se nos llena la boca de juegos como Zelda, Final Fantasy, Metal Gear, etc., pero los verdaderos amantes de los videojuegos saben que este título es distinto, un videojuego que podría estar a la altura de cualquier novela de ciencia ficción, y esto lo apreciamos en la madurez que presenta en el momento de desarrollar la historia. Una historia que nosotros mismos iremos componiendo, a modo de puzzle, para resolver el grandioso enigma que es Rapture; decenas de grabaciones de diversos testigos, las propias salas o habitaciones que debemos de recorrer, etc.

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Unida a esta anterior idea debemos mencionar cómo Bioshock nos sumerge en un ambiente que fusiona lo tétrico con lo típico de los años 60, dándonos la posibilidad de deleitarnos con las voces de las hermanas Andrews mientras encarnamos una batalla a muerte con múltiples splicers enmascarados. Sin embargo, la grandeza de este título no solo reside en su ambientación y en su grandiosa historia, también se debe a la manera con la que 2K trata el género del First Person Shooter (FPS). En estos últimos años estamos viendo cómo el género de los shooter está cobrando protagonismo en el mundo de los videojuegos, un tipo de juego que para muchos es la única razón para agarrar el mando. Bioshock opta por tomar este modelo de juego, pero como mencionamos anteriormente, este no es un juego normal. Nos encantó ver cómo no solo nos teníamos que dedicar a avanzar y matar a nuestros enemigos; Bioshock nos mostró un amplio abanico de posibilidades a la hora de pasar a la acción con nuestro personaje, pudiendo portar un arma en una mano y en la otra atacar con cualquier otro poder gracias a las inyecciones de EVE. La idea de la libertad fue muy bien acogida por el público (y con razón), ya que permitía al jugador experimentar sobre el escenario, lucirse en la acción y sobre todo divertirse. El hecho de poder matar a nuestro enemigo utilizando el propio ambiente (utilizar un peluche como misil o una caja registradora como arma) o incluso jugar con nuestros enemigos, haciendo que se peleen entre ellos o que sus propias armas se vuelvan en su contra es un detalle muy generoso por parte del videojuego hacia el jugador, dándole la posibilidad de que se recree, cosa que no siempre es posible. No hace falta decir que estamos ante un juego que deja su sello y que reinventa el FPS (First Person Shooter) con una enorme maestría, y que si me permitís, es algo que no veía desde Half-Life 2, un shooter especial y diferente al resto. Podríamos mencionar, una vez dicho esto, que estamos frente a un juego que no toma como modelo a los anteriores shooter, sino que sirve de modelo para posteriores videojuegos.

Todas estas características y muchas más fueron las que nos llevaron a confiar en esta saga, una saga que no perdió su esencia de una entrega a otra, sino que siguió manteniendo su identidad y reforzando su personalidad. Por ello, y al contrario que lo que ocurre con otros videojuegos, Bioshock a día de hoy nos tiene de los nervios hasta que salga la tercera entrega, que llevará por nombre Bioshock Infinite. Pese a mostrarnos imágenes, alucinantes trailers y demos, nos falta algo más: jugarlo. Y es que tenemos la confianza de que esta última entrega va a estar a la altura de las dos anteriores. Es más… ¿quién sabe si podríamos estar ante una nueva obra maestra?

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