Adiós LucasArts, el lado oscuro de Disney

 

No sabemos que será de lo que depare la próxima generación, aún ni si quiera acaba de empezar. Lo que si sabemos es que en esta ha “muerto” una de las compañías más emblemáticas desde que el mundo de los videojuegos existe.

Su fin ha sido triste, rápido y confuso, el gigante Disney, que había comprado recientemente a George Lucas su imperio ha decidido deshacerse de uno de los buques insignia de este mundillo.

Puede que LucasArts vea su final, pero hay algo que jamás se olvidará, algo que perdurará en el corazón de muchos jugones. No hemos perdido a Guybrush, no hemos perdido al Tentáculo púrpura ni mucho menos a Indy. En nuestra memoria quedará Kyle Katarn y sus aventuras a lo largo y ancho de una galaxia muy lejana. Manny Calavera saluda desde ultratumba a todos estos personajes, ¿Tal vez se los haya llevado el al mundo de los muertos?

Este reportaje trata sobre esos juegos que han marcado a muchos jugones, que han gastado durante interminables horas nuestros pulgares con el único objetivo de vivir historias irrepetibles y encarnar a personajes irreverentes, geniales e inolvidables.

 

Nos vamos de aventuras ¿Vienes?

LucasArts creó desde mediados de los 80 algunas aventuras gráficas, sin embargo, sus títulos de mayor calado llegaron con la creación del motor SCUMM. Con este motor se crearon grandes joyas que han sobrevivido al paso del tiempo gracias a su genialidad.

La primera en usar este motor fue la increíble Maniac Mansion (1987)con grandes dosis de humor y burlándose de las películas de serie B de la época. El juego tenía una premisa simple, tu novia había sido raptada por el malvado Doctor Fred, un maníaco que vive encerrado en su mansión junto a su mujer e hijo. Tu objetivo es salvarla de las garras de ese malvado villano junto a dos compañeros que tu eliges entre seis, cada uno con habilidades y personalidad totalmente diferentes.

Sin embargo el juego, era más profundo de lo que parece por su sinopsis, ya en 1987 contaba con una gran cantidad de finales y con la posibilidad de que algunos de tus compañeros murieran al cometer grandes fallos.

Sus personajes inolvidables tales como el tentáculo verde, el meteorito púrpura o el primo muerto de Ted forman parte de un elenco inolvidable.  Además, el humor era un punto clave del juego, llegando incluso llegando a situaciones bizarras como un cocinar un hamster vivo en un microondas o la existencia de una momia que consume pornografía.

En el año 93 salió la segunda parte, más grande, más bonita y mejor que su predecesor Day of the Tentacle (1993) tenía como protagonista a Bernard, un joven que tendrá que derrotar al tentáculo púrpura. Este simpático tentáculo se mutará debido a unos residuos radiactivos convirtiendose en un loco con ansias de conquistar el mundo. Para detenerlo Bernard y sus dos amigos tendrán que viajar en el tiempo para evitar que el tentáculo púrpura tome esos residuos.

Esta entrega tuvo gran éxito gracias a su humor, sus personajes y el carisma desbordante del villano, el cual nos hará sentir cierto amor-odio por el a lo largo del juego debido a sus ingeniosas ocurrencias ya que podría… ¡Conquistar el mundo!

Day_of_the_Tentacle_by_MickM

Posteriormente llegaría la primera aventura de Indiana Jones a los sistemas de la época, sería Indiana Jones y la Última Cruzada (1989). En ella recorríamos algunos escenarios de la película de la mano del carismático Indy. El título estaba plagado de acción y enfrentamientos recreando situaciones de la película como el clásico encuentro con Hitler. Más tarde, concretamente en el 92, saldría una secuela con un guión completamente original titulada Indiana Jones Fate of Atlantis (1992) en la que debíamos viajar a la Atlantida no sin antes recorrer territorios variopintos, el juego, como la mayoría de títulos de Lucas Arts tenía un humor bastante ácido y provocativo en algunos momentos, algo que encajaba a la perfección con la saga y el carisma de Indiana.

Hubo varios títulos que no llegaron a España, una España en la que el mercado de los videojuegos iba a paso de tortuga, una tortuga que nunca se detenía. Entre ellos podemos encontrar Zak Mckracken, un juego que seguía los pasos de Maniac Mansion pero mejorando su apartado gráfico y su jugabilidad.

Pasarían varios años en los que se sucederían varias aventuras gráficas de gran calidad – Como Loom – pero el bombazo llegó ni más ni menos que con el magnífico The Secret of The Monkey Island en 1990. En él encarnábamos el papel de Guybrush Threepwood, quien sueña con ser pirata. Para ello Guybrush tendrá que completar tres pruebas que los piratas le encomendarán y posteriormente enfrentarse al genial villano de la saga, el pirata Lechuck. Ron Gilbert, Dave Grossman y Tim Schafer consiguieron escribir una de las mejores aventuras gráficas jamás creadas. Con litros de grog y duelos de espada e insultos éste juego se hizo con una gran marea de fans que continúan venerando a este título incluso en nuestros días.

Tan solo un año después llegaría Monkey Island 2: Lechuck Revenge (1991) una entrega bastante continuista, pero que al contar con el trío de escritores anteriormente mencionados gozaba de una historia genial, pese a su polémico final. Tras este juego Ron Gilbert, el creador de la saga se marcharía de Lucas Arts sin darle un final claro a Monkey Island, es por esto que las secuelas posteriores de la saga no serán consideradas canon por gran parte de los jugadores, además, perdieron gran parte de la calidad anterior pese a continuar con un gran sentido del humor como base del juego.

Más tarde llegaría Sam & Max (1993). Una pareja de policías independientes formada por Sam, un perro con forma humana y Max, una especia de conejo que en palabras de Steve Purcell, el creador de esta saga, es “Una cosa conejil hiperquinética“. El singular dúo tratará casos policíacos usando en algunas ocasiones una violencia extrema y brutal. Esta saga continuaría de la mano de TellTale Games, compañía formada por antiguos trabajadores de Lucas Arts conocida también por ser la creadora de la aventura gráfica sobre The Walking Dead.

En el año 1995, con el fin del milenio asomando a la esquina salió para el que suscribe este artículo, una de las mejores aventuras gráficas jamás creadas. Es ni más ni menos que Full Throtle. La innovación más sobresaliente de este juego fue el añadido de un menú desplegable al hacer click en los objetos. Algo que suena nimio hoy en día, pero que en su tiempo provocó que estos títulos fueran bastante más cómodos de jugar. Full Throtle tenía una historia interesante, en la que encarnábamos a Ben, un motero que debía impedir una conspiración empresarial. Dejando a un lado esta premisa, el juego presentaba unos escenarios decadentes y en su mayoría desérticos pareciendo haberse inspirado en Mad Max.

A finales de siglo y con los Shooter ya consolidados como el motor de la industria salió la penúltima aventura gráfica de LucasArts, con un nuevo motor gráfico llamado GrimmE y con Tim Schaffer al mando Grim Fandango. Para muchos éste es el mejor videojuego de la historia. El título giraba en torno a Manny Calavera, agente de viajes y segador de almas que debe destapar una trama de corrupción en el Departamente de muerte. Ambientado en los años 30 y con la cultura mexicana como fondo el juego fue aclamado por la crítica aunque no vendió mucho.

mug

LucasArts ha cerrado, y ya no existirá nunca más la posibilidad de disfrutar de un nuevo Monkey Island, de un Grim Fandango o de Day of The Tentacle. Sin embargo siempre nos lucirá una sonrisa al recordar a personajes tan insignes como Manny, Ben o Guybrush. Personajes con un carisma desbordante, que han hecho reír a carcajadas a una generación de jugadores. Que han logrado lo que muchos juegos de hoy en día no logran con mucha mejor tecnología, sentirnos parte de una aventura, una aventura difícil a veces cuando algún puzzle se complicaba. Sentirnos parte de Manny, un muerto con serios problemas de tabaquismo, de Guybrush y su sueño de ser pirata, o de un nerd llamado Bernard cuyo objetivo es salvar al mundo de un tentáculo púrpura con ansias de dominación mundial.

 

De viaje a una galaxia muy muy lejana

LucasArts no solo fue una compañía dedicada a hacer aventuras gráficas. También nos guió a lo largo de la lejana galaxia en la que toma lugar el famoso universo de ficción de Star Wars. A lo largo de simuladores espaciales, juegos de estrategia, de rol y de acción en primera persona, LucasArts nos amplió el universo de las películas de una forma increíble.

En cuanto a los simuladores espaciales todo empezó con X-Wing, (1993) en el cual nos enfrentábamos al imperio con un avión Ala-X como su propio nombre indica, el juego no pretendía ser estrictamente un simulador, si no más bien llevar la espectacularidad de las películas a los PC’s de la época. La mayor e interesante innovación del título fue la adición del sistema de sonido iMUSE, un sistema por el cual guiándonos por la banda sonora sabíamos cuando ocurrían distintas cosas en el juego, por ejemplo la destrucción de nuestro objetivo. Posteriormente y con el mismo modo de juego salió a la luz Tie Fighter, (1994) en el que encarnábamos al imperio y luchabamos contra los rebeldes. La saga terminaría con X-Wing Alliance, (1999) en el que pese a su nombre se utiliza mayormente un carguero Coreliano similar al Halcón Milenario del contrabandista Han Solo.

El primer X-Wing se veía tal que así. Era lo más cercano a estar en la cabina de un Ala-X.

El primer X-Wing se veía tal que así. Era lo más cercano a estar en la cabina de un Ala-X.

 

Aún así los simuladores-arcade no terminarían ahí, más tarde llegaría la saga Rogue Squadron (1998) ya para Nintendo 64 y PC con unos gráficos totalmente en 3D y una jugabilidad que lo hizo muy aclamado tanto por la crítica como por los jugadores. Sin embargo, su secuela espiritual Battle For Naboo (2001) no gozaría de tanto éxito, al menos en PC pues en Nintendo 64 recibió mejores críticas.

En cuanto a los shooters, LucasArts compitió con los rivales de la talla de Doom 2 gracias al genial Star Wars: Dark Forces (1995) que daba comienzo a la saga de Kyle Katarn, un mercenario y Jedi que protagonizaría varios títulos más. El más famoso fue Jedi Knight II (2oo2) en el que sería uno de los mejores juegos en el que manejáramos a un jedi. Este juego exprimió todo el partido del motor Quake creando un juego visualmente muy bonito y con un gameplay divertido. Además incluyo multijugador competitivo que ha perdurado incluso hasta nuestros días.

Más tarde saldría Jedi Academy (2003) en el que Katarn es el maestro de nuestro jedi y nos enfrentamos a viejos personajes de la saga como Tavion.

En el año 2004 saldría uno de los juegos más icónicos de LucasArts, este no es ni más ni menos que Battlefront, en el que formábamos parte de batallas gigantescas con vehículos y escenarios clásicos de la saga. Battlefront triunfó gracias a su divertida jugabilidad, unos gráficos que para la época quitaban el hipo y por la versatilidad de sus clases. Posteriormente salió Battlefront 2 (2005) el cual continuaba el estilo del primer juego pero añadiendo un guión más trabajado y batallas espaciales, las que, sin tener tanta complejidad como las de Rogue Squadron o X-wing eran muy divertidas y entretenidas.

Muchos esperaban que tarde o temprano llegara un Battlefront 3, cada vez que un rumor sobre la salida de una secuela internet ardía clamando una secuela. Parece ser que nunca llegará, al menos no distribuido por LucasArts ni por Pandemic.

Además, en cuanto a shooters también salió a la luz Republic Commando, un juego bastante complicado en el que los jugadores encarnaban al único comando clon que permaneció fiel a la república cuando los clones se sublevaron y Palpatine llegó al poder. El juego sirvió de prólogo para la novela homónima.

Aliados con Bioware y Obsidian también tocaron magistralmente el género del rol. Caballeros de la Antigua República I y II (2003-2004) fueron títulos de gran calidad y calado entre los fanáticos del rol. La historia de KOTOR se planteaba como una trama madura, compleja y con un sinfín de decisiones que tomar. KOTOR II también fue un gran juego, sin embargo por culpa de presiones a Obsidian por parte de LucasArts para que sacaran el juego lo antes posible provocaron que el juego saliera inacabado, con un solo final y con planetas enteros descartados. Además de múltiples bugs, pese a ello KOTOR II fue un gran juego a la altura de su predecesor.

En el campo de la estrategia LucasArts se adentró con mejor y peor fortuna. El caso de Star Wars Galactic Battlegrounds (2001) fue muy sonado debido a que realmente fue un clon de Age Of Empires 2 pero llevado al escenario de la Guerra de las Galaxias. En este título podiamos manejar prácticamente todas las facciones del universo, desde los wookies hasta naboo, pasando por los gungan o el imperio galáctico. Tuvo una expansión que añadió al ejército clon y su propia campaña.

original

Como podéis observar es prácticamente calcado a Age of Empires 2

También tuvo bastante calado Star Wars: Empire At War (2006) creado por Petroglyph Games para LucasArts y con un motor gráfico increíble permitía batallas bastante grandes y un sistema de juego entretenido y bastante complicado.

Los últimos títulos que vieron la luz fueron bastante irregulares, entre los más destacables están la saga The Force Unleashed (2008-2010) una especie de God Of War ambientado en el universo de Star Wars en el que tomábamos el papel del aprendiz sith de Darth Vader. No obtuvo muy buenas calificaciones debido a lo repetitivo que era éste y a su duración de aproximadamente 4 horas.

SWTFU

 

Estos son prácticamente los juegos más conocidos de la saga, títulos muy queridos por gran parte de los aficionados. Ojalá este reportaje hubiera sido concebido como un repaso por los grandes títulos de una compañía muy querida por todos. Sin embargo, es más bien una despedida.

Es cierto que últimamente los títulos que LucasArts había sacado a la luz tenían una calidad más bien baja pero todo parecía apuntar hacia una mejorar con el lanzamiento de Star Wars 1313 el cual había sido exhibido en el E3 como una de las joyas de la próxima generación.

Desde la redacción tan solo podemos decir ¡Hasta luego Lucas!


Contenido relacionado