Antihéroes del videojuego

Antihéroes del videojuego
 
 

Introducción

Imaginemos por un momento a un niño. Éste niño tiene un sueño muy común; quiere ser un héroe. Cada noche sueña con rescatar princesas, abatir villanos y salvar reinos. ¡Qué oficio tan noble! ¡Todos me adorarían! ¿Qué problemas podrían surgir que yo no pudiese enfrentar? ¡Sé discernir entre bueno y malo! ¡Tan fácil como diferenciar blanco de negro! -piensa para sí el infante.

Sin saber muy bien cómo, el joven adquiere la capacidad de ver el futuro. A pesar de que sus débiles puños no podrían vencer a quien quisiese obrar mal, ¡su recién obtenido don sin duda le ayudaría a detenerlo! Así, nuestro inexperto y pequeño amigo se embarca en su aventura en búsqueda de una utopía en la que el bien reina sobre el mal y la pintura blanca tapa las manchas de óleo negro.

Sin embargo, pese a su desbordante optimismo inicial, poco a poco su desinteresado y sincero afán por buscar el bien le lleva hacia la puesta en duda de sus ideales. ¿Fue lo mejor evitar ese accidente? ¿Cómo explicar a alguien por qué ha hecho lo que acaba de hacer? ¿No le traería problemas explicarlo? Y así, el cristal de la verdad a través del que el joven miraba se vuelve opaco. ¿Qué es blanco y qué es negro? ¿Evitar un mal desencadena otro? ¿Cómo diferenciar a los buenos de los malos si lo veo todo como si fuese un perro?- se pregunta el ya no tan confiado crío. Así, decide mirar una vez más al futuro, pero esta vez buscando información sobre su destino. El niño no se sorprende al descubrir que, más temprano que tarde, se convertiría en algo ligeramente diferente a lo que deseaba; se convertiría en un antihéroe.

 Contextualización

El término antihéroe se asocia con un personaje que presenta características físicas, psíquicas o éticas diferentes a la de los héroes tradicionales. Así, es posible que cumpla sus metas a través de métodos poco ortodoxos, o que su objetivo sea poco honrado. Por otro lado, pueden carecer de cualidades típicas de un héroe, como pueden ser la fuerza o la integridad moral. Algunos ejemplos de antihéroes son Don Quijote (Don Quijote de la Mancha) o Roscharch (Watchmen), perteneciendo éstos al mundo de la literatura y el cómic, respectivamente.

¿Quién dijo que para ser el centro de atención hay que ser guapo y fuerte?

Sin duda, los antihéroes son un recurso clave para introducir un chute de personalidad y acidez a una obra. Su presencia es y ha sido fuerte en los videojuegos, ya que sin duda resulta interesante encarnar a alguien que se sale de lo que hemos visto siempre y nos han metido por los ojos como “el modelo a seguir”. Jugar el rol de un personaje con valores morales propios, unos objetivos en ocasiones cuestionables y unos métodos atípicos es, cuanto menos, interesante. ¿Quién no ha soñado alguna vez con ser el prota a pesar de no cumplir el perfil de héroe? ¿Acaso tú nunca te has planteado ser un “campeón” a tu manera? Sí, vale, puede que seas un enclenque y no destaques en nada, pero eso es precisamente lo que te haría brillar en el mundo de los antihéroes. Sí, chaval, puede que otros no perciban tu falta de agallas y avaricia gracias a esa fachada tan bonita que me traes, pero a mí no me das gato por liebre. Bueno, hombre, no me mires así… Mira, ¿qué te parece si nos dejamos de formalidades y empiezo a meterme en materia? ¡Estupendo!

Sin más preámbulos, os presento algunos de los antihéroes más característicos del mundo de los videojuegos:

Vincent Brooks (Catherine)

No parece preocupado ni nada...

No parece preocupado ni nada…

Éste hombre lo tiene todo: amigos, un trabajo, una novia… y un dilema moral. Ante la sugerencia por parte de su novia de toda la vida de contraer matrimonio, la inseguridad de Vincent hará muestra de presencia. Si una decisión tan importante fuese poco, ante él se contoneará una joven de 22 años llamada Catherine ( cabe destacar que su prometida se llama Katherine… curioso cuanto menos, ¿no? ), la cuál avivará sus dudas y lo pondrá entre la espada y la pared. “¿Debo ser fiel o infiel para ser feliz? ¿Cuál es mi mayor responsabilidad? ¿Y QUÉ DEMONIOS SON ESTOS SUEÑOS?” son las cuestiones que atormentarán a este frustrado y pobre demonio. Sin duda, un protagonista de lo más humano, al que no le hace falta hacer gala de atléticos atributos para llamar la atención del jugón.

Kratos (God of War)




El Dios de la Guerra. Y de la mala hostia, vaya.

El Dios de la Guerra. Y de la mala hostia, vaya.

El padre de familia más polémico de toda Grecia. El motor que mueve a este espartano es el más potente e incombustible de todos: la venganza. Kratos no duda en deshacerse de todo aquel que ose interponerse en su camino, reduciéndolo a cenizas gracias a su sobrenatural fuerza. Éste hombre no hace distinciones: sus enemigos pueden ser mortales o incluso Dioses. Su osadía, cólera e imprebisibilidad lo hacen uno de los antihéroes más peligrosos de esta lista. ¡Mucho cuidado con éste!

Sir Daniel Fortesque (Medievil)

¿Soy el único que piensa que se merece una secuela?

¿Soy el único que piensa que se merece una secuela?

El favorito del rey, el más valiente del reino, ¡y también el más apuesto! O eso decía la leyenda. Qué pena que fuese abatido con la primera tanda de flechas… Espera, ¡pero si volvió! Resucitado accidentalmente por el mayor enemigo de Gallowmere, el mago Zarok, Sir Daniel Fortesque tiene una segunda oportunidad para triunfar.

Si de algo no hace gala este caballero es de los tópicos con los que se los suele describir. Si bien se les suele describir como audaces, robustos y célebres, él es más bien cobarde, débil y despreciado. Y su aspecto no es que de mucho la talla… ha vuelto a la vida como un esqueleto sin mandíbula. Por contrapartida, Fortesque lleva al límite sus pocas virtudes para detener a Zarok y arrebatarle el control de un reino que no le pertenece. No todos los caballeros iban a tener melena rubia y rasgos nórdicos, ¿no?

Crypto (Destroy All Humans!)

Una foto de su visita a París.

Una foto de su visita a París.




No todos los alienígenas son fríos y calculadores. Cryptosporidium 137 (Crypto para los amigos) es un ejemplo de ello. A pesar de ser un invasor y que su objetivo es destruir a la raza humana, eso no le impide flirtear con las hembras humanas, así como su burlón carácter le empuja a poseer a importantes personajes de la vida pública de un país para dejarlo en ridículo con el móvil de sembrar el caso en la sociedad y de paso alimentar su propio ego. Esta criatura cruel, colérica y sarcástica merece ser nombrada en esta lista por todos los factores humanos que le hacen ser un extraterrestre tan carismático.

Wario (Wario Land y varios juegos de la saga Mario)

Wario no es Mario en malvado, ¡Mario es Wario en benévolo!

Wario no es Mario en malvado, ¡Mario es Wario en benévolo!

¿Qué pasa si metemos en una olla a Mario, le añadimos unas pizcas de avaricia, unas raíces de pereza, unos tallos de narcisismo y unas cuantas libras de chocolate? Que aparece Wario y lo cocina a fuego lento.

Wario no hará nada si no puede sacar provecho (a poder ser, monetario) de ello. Es perezoso, egocéntrico y maleducado. Su vida gira en torno a conseguir más y más oro, así como de molestar a todos y cada uno de los habitantes del Reino Champiñón junto a su hermano Waluigi. Hace gala de una increíble fuerza, así como de un equivalente sobrepeso. Por si fuese poco, su codicia acostumbra a meterlo en los problemas que suelen ser el eje central de sus aventuras. Pero seamos sinceros, ¿quién no sortearía las dificultades por un buen tesoro?

Jacket (Hotline Miami)

Posando para la cámara en mal momento.

Posando para la cámara en mal momento.

En ocasiones hacemos las cosas sin saber por qué. Unas veces por impulso, otras por confusión, y otras por incercia. E incluso por curiosidad. El caso es, ¿por qué lo hace Jacket? El protagonista de este juego indie recibe mensajes en su contestador que, sutilmente, le solicitan que ejecute a todas las personas que encuentre en un lugar determinado. Sin hacer preguntas él lleva a cabo las masacres, protegiendo su identidad con máscaras de diversos animales. Paralelamente, sus sueños le harán cuestionarse si lo que hace es correcto, si quiere hacerlo, y por qué lo hace. Uno de los antihéroes más extravagantes del panorama independiente.




Trevor (Grand Theft Auto V)

Apuntando a la parte má débil del cuello. Él sí que sabe.

Apuntando a la parte más débil del cuerpo. Él sí que sabe.

Tal vez lo más sorprendente de este antihéroe sean sus cosas buenas. Trevor es, sin duda, un personaje único, resultado de Dios sabe qué traumante infancia. Este hombre derrocha personalidad por todos y cada uno de sus poros, desde su extravagancia hasta su odio por los hipsters y el resto del mundo en general. Su irascible carácter e impulsiva conducta suelen llevarlo a provocar situaciones de auténtico caos, en las que no muestra ni una pizca de humanidad o compasión. Poco le importa menos que los demás, tal vez su aspecto.

Pero no todo es inhumano en Trevor. Si algo le sobra es lealtad, siendo capaz de casi morir por sus amigos. Asímismo, su desbordante humor negro reduce la tensión en cualquier situación, por tensa o peliaguda que sea. En definitiva, este hombre es la personificación de la “locura”, solo que con menos pelo.

Agente 47 ( Hitman)

Su calvicie simboliza su perfección. ¿No?

Su calvicie simboliza su perfección, ¿no?

Eficacia, limpieza y rapidez son los adjetivos que definen con más precisión al “hombre” que nos ocupa ahora. Su alopécico cráneo con un código de barras es bien conocido por algo, y no precisamente por poder ser adquirido en un supermercado. El Agente 47 es un asesino a sueldo, posiblemente uno de los más letales del globo. Su longeva experiencia así como falta de escrúpulos hacen de él la persona ideal para cualquier trabajo que involucre el derramamiento de sangre y la discreción. Poco o nada sabemos acerca de su vida privada, así como de su pasado. Pero hay cosas que seguramente es mejor no saber, ¿verdad?

¡Soy un antihéroe porque el mundo me hizo así! O bueno, no.

No podía terminar este artículo sin mencionar que existen varios títulos (véanse Skyrim, Fallout 3 o Infamous) que nos otorgan una gran libertad de acción, permitiéndonos escoger entre la senda del bien o del mal. En algunas ocasiones, la elección se limita a realizar una u otra misión, pero en otras, va tan lejos como influir en el desenlace de la aventura poco a poco o escoger si pagar un ítem o robarlo, proporcionando al jugador libre albedrío a la hora de resolver una situación o problema.

Sin duda, el camino del antihéroe es misterioso, pero por encima de todo, interesante y atípico. ¿Creéis que llegará el día en que la figura del anithéroe sea mas común que la del héroe clásico, dado su éxito y difusión en todos los soportes culturales? Solo el tiempo lo dirá. Por ahora, podemos darnos un canto en los dientes con contar con tantos y tan buenos “héroes diferentes”, que sin duda sacian nuestras ganas de ver algo fuera de lo corriente. ¡Larga vida a la excentricidad!





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