Análisis Lightning Returns Final Fantasy XIII

Análisis Lightning Returns Final Fantasy XIII
 

La sexy y sensual Lightning vuelve en esta tercera y última parte de la trilogía por excelencia creada por Square Enix, ésta Fabula titulada Nova Crystallis que embarca XIII, XIII-2 y el motivo principal de éste análisis: Lightning Returns. Mil veces criticada por unos y alabada por otros, a la pobre Lightning le siguen lloviendo criticas comparativas con sus antecesores aunque también puede verse arropada de aquellos que la alaban, tanto a ella como al universo que la rodea y el sistema de combate que la caracteriza, dejando a un lado el viejo sistema de combate por turnos. Así que, como es de esperar, Lightning Returns Final Fantasy XIII seguirá la misma técnica que sus anteriores, para no romper la temática y porque si hay algo que caracteriza a esta peculiar saga es que la historia está en las narrativas y no en la propia acción del juego.

Nuestra heroína de pelo rosa vuelve a esta tercera entrega de Final Fantasy XIII como “el redentor”, es decir, la persona escogida por dios para cumplir su cometido en las 30 horas de duración que tiene como mínimo, tratado todo con voces en inglés, aunque puede que seas de los que descargó también las voces en japonés, pero eso si, los subtítulos en castellano.
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Lightning es la clara protagonista como ya pasara en el anterior XIII-2 y tiene claro objetivo, convertirse en la heroína que es y salvar el mundo o, al menos, parte de su población y tan solo tiene trece días para conseguirlo (Trece ¿eh? vaya guiño). Con tal de retrasar lo inevitable, nuestra redentora de almas tendrá que rescatar a tantas almas como le sea posible con tal de llevarlas al nuevo mundo, teniendo en cuenta que el reloj es otro adversario más. Si somos fieles seguidores de esta saga nos acordaremos de Hope, aquel pequeño que pierde a su madre durante la purga en Final Fantasy XIII y que quería vengar su muerte, nos ayudará en todo momento por radio. Cada día a las seis de la mañana tendremos que volver a Altar, interrumpiendo nuestro proceso por el momento, donde Hope controla todos sus movimientos, con el motivo de hacer inventario con las almas salvadas. Cuantas más almas salvemos, más tiempo obtendremos para que Serah, la hermana de Lightning que ya apareció en XIII, le sea devuelta.

Square Enix ha tirado de armario en lo referido a los personajes que nos encontraremos a lo largo de nuestra historia, ya sean amigos o enemigos, encontrándonos pocos personajes nuevos. Eso si, esperamos que tengáis buena memoria ya que el juego empieza sin preámbulos, dando por hecho que hemos jugado a los dos anteriores, así que si esperas un “En capítulos anteriores de…” te vas a llevar un chasco bastante gordo.

Lo más característico sin duda de este colofón final a la trilogía es la ausencia de un compañero de combate, así que la historia se centra en Lightning y tira tanto del pasado que al juego le falta algo de personalidad. Se nos hace raro ver un Final Fantasy sin compañero y eso que los chocobos podrán ayudarnos dándonos puntos de vida, aunque también es cierto que tenemos a Hope a la retaguardia, pero a la hora del combate no nos ayuda en absoluto. Eso le pasa factura a Lightning, influye en su forma de ser y en un pesimismo constante que se ve reflejado en cada escena. Cierto es que el tiempo corre en nuestra, pero bien podría ser un poco más positiva teniendo en cuenta que somos nosotros quienes controlamos sus acciones y lo más normal es que salvemos el mundo, ¿No os parece? Pero digamos que nuestra heroína mantiene su forma de ser desde que hiciese aparición en el primer título de la saga.

 

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Este será nuestro menú de personalización de los Arquetipos

Lo mismo que nos “quejamos” de la ausencia de compañero, tenemos que darle un voto de confianza a lo que comúnmente llamaremos “trajes”. Estos arquetipos son la gran novedad de la que dispondrá Lightning ya que la podremos personalizar con una gran cantidad de accesorios y comandos distintos según el perfil que escojamos. Durante el combate contaremos con tres de ellos, los cuales podremos elegir con anterioridad desde el menú a la vez que podremos modificarlos, con lo que será importante para nuestra estrategia contar con un arquetipo u otro según la zona. Cada arquetipo dispone de una barra BTC, que para la gente de a pie lo podemos reconocer como una barra de energía, con la que podemos atacar o usar habilidades la cual se irá gastando con el uso y se rellenará automáticamente cuando estemos quietos o estemos usando otro arquetipo. Así que, si antes echábamos de menos la ausencia de los habituales tres personajes que nos ayudaban en combate, ahora suplimos esta ausencia con una Lightning que se adapta a las situaciones según la zona, la criatura que busque, etcétera. Por supuesto, todas estas habilidades las podremos ir mejorando en las tiendas de síntesis ya que nuestros parámetros por defecto tienen que ser aumentados mediante el combate. El resto de recompensas las obtendremos mediante la búsqueda interminable de misiones.

Nos encontramos ante un título bastante menos lineal lo que nos permite tener algo más libertad a la hora de decidir que queremos hacer en el desarrollo de la historia. Como os comentamos antes, el tiempo corre y, ya sea a nuestro favor o en nuestra contra, cada decisión que elijamos en cada momento influirá en nuestro progreso. Tendremos gran cantidad de misiones secundarias que nos podremos encontrar en el tablón de anuncios o con aquellos ciudadanos que nos pidan ayuda porque busquen algo en concreto. En este último caso, estos personajes podrán entrar o salir en la historia según la hora en la que nos encontremos, algo que, si eres de los que vas a pasarte el juego al cien por cien tendrás que tener muy en cuenta. Otra misión secundaria muy interesante es la del exterminio de las diferentes criaturas que nos podremos encontrar en cada escenario desde unos casi inofensivos Gamusinos hasta los temibles Comechocobos o las ya más que conocidas Quimeras. Cuando nos encontremos con la última criatura de la especie, ésta aparecerá de color morado lo cual denota que será algo más difícil de derrotar según su naturaleza y, cuando lo derrotemos, obtendremos como obsequio un arma, cada vez más potente que nos ayudará a afrontar la historia con algo más de facilidad. Es la “misión secundaria” que os recomendamos.

Tendremos bestias de todos los tamaños y con distinta dificultad

Tendremos bestias de todos los tamaños y con distinta dificultad

Pero hablemos del sistema de combate de este Lightning Returns el cual, nos ha dejado algo fascinados el paso adelante que ha sufrido gracias a una velocidad añadida que hace que todo sea algo más real y bastante más interactivo. Tendremos la oportunidad de bloquear el ataque justo en el momento en el que nos llegue o, al intentar aturdir a un enemigo, atacar sin parar con tal de aprovechar el bonus que obtendremos. Como os comentamos anteriormente, el nivel de dificultad de las criaturas influye cuanto más vayamos avanzando, así que, como es de esperar, en este “nuevo” sistema de combate cuando nos encontremos con jefes finales tendremos que optar por una buena estrategia o llevar la mochila llena de pociones y colas de fénix.

Pero no todo es malo, ya que cada criatura tiene un punto débil que nos vendrá indicado, así que podremos jugar con esa ventaja, ya sea de un modo mágico o físico. Hacemos hincapié a lo ya comentado antes, en intentar que la criatura entre en el estado de aturdido ya que, al darle una cantidad de ataques a sus puntos débiles o bloquear en el momento justo el ataque, la criatura entrará en un estado de inconsciencia durante un instante y cada ataque que realicemos a partir de este momento y hasta que recobre el conocimiento, será más efectivo y marcará más daño, ganando más y tardando menos. Además, si estamos ante un jefe y lo tenemos aturdido lo mejor será usar la Discronia, que ralentiza el tiempo y nos permite ganar esos segundos tan esenciales para evitar que nos derroten, teniendo que volver al punto anterior y siendo penalizados con una hora.




Todo lo bueno y lo avanzado que ha quedado el sistema de combate se ve aplicado en un paso atrás referido al modo historia, la cual, como también es cierto que nos tienen acostumbrados, vendrá básicamente explicada en las numerosas cinemáticas de las que dispone el juego. Tan alucinantes como siempre, todo hay que decirlo.

Antes os comentábamos que podías llevar la mochila llena de pociones o de ítems y, tenemos que reconocerlo, no hemos sido del todo sinceros, ya que, si, cuanto más vayas avanzando en el juego más artículos podrás llevar, pero Lightning utiliza un método bastante limitado a la hora de recuperar su vitalidad. Así que será muy importante vigilar nuestra salud durante el combate y fuera de él porque si no estamos muy atentos nos encontramos con una derrota tras otra. Aunque siempre podremos hacer uso de los dones divinos y cuando decimos siempre es “de vez en cuando” ya que éstas magias consumen gran parte de PG y éste se obtiene ganando combates. Lo que siempre, siempre, y esta vez no os engañamos, podréis usar es el clásico método del guardar la partida ante cualquier adversidad. Con forme vayamos avanzando en la historia podremos conseguir, gracias a los arquetipos, una serie de accesorios que nos harán inmunes a ciertos ataques físicos siempre y cuando nos cubramos en el momento oportuno.

Además, de cara a la exploración, gozaremos de dos habilidades la mar de útiles para hacer un poco más sencillo el trabajo. La primera se trata de  Cronoestasis con la que podremos detener el tiempo durante otro periodo de tiempo de modo que si vamos muy apurados nos salvan de un apuro. La segunda es Teleportación la cual, como su propio nombre indica nos transportará hacia el lugar que queramos siempre y cuando ya lo hayamos visitado anteriormente. Para ambos dones tendremos que volver a hacer uso de los puntos PG, así que cuanto más combates hagamos antes recargaremos los puntos que vayamos gastando.

Cada zona del mapa podría esconder algo muy importante

Cada zona del mapa podría esconder algo muy importante

Por lo tanto la evolución de esta trilogía está más que clara con este último título. Si vienes buscando algo parecido a XIII o XIII-2, como es de esperar lo encontrarás, pero con un sistema de juego muy diferente a los otros dos, acercándose al estilo sandbox e intentar dejar de lado el sistema lineal en el que solo tenías un camino para seguir con la historia. De este modo, tendremos el mando de lo que queramos hacer cuando lo queramos hacer, aún así, se hace un poco laborioso acostumbrarse al manejo de esta estructura pero es un juego que necesita horas así que, como es de esperar, cuanto más juegues más le cojeras el truco.

Un punto a tener en cuenta y que si que nos ha disgustado un poco, es la sencillez de los paisajes que, aunque no se traten de todos ellos, no gozan de una estructura robusta y en algunos momentos peca de poca credibilidad. Repetimos, no se trata de todos los paisajes, nada más empezar, por ejemplo, nos encontramos en una ciudad y te sitúa bastante bien, quizás son muy oscuros aún cuando la hora se sitúa en plena noche, pero como que ocultan un gran trabajo en las sombras. Nos referimos por ejemplo al arca, un lugar de lo más sencillo, sin apenas profundidad, o a (evitando spoilers) la fase final del videojuego en la que el mundo abierto es eso, un espacio abierto sin a penas detalles, alguna que otra tienda, ciudadanos a los que tendremos que ayudar, y poco más. Quizás esperábamos algo más de resolución tratándose del último título, del final del gran proyecto de Square Enix en el que han convertido este Final Fantasy XIII.

Pero no olvidemos lo más importante de esta entrega, el tiempo, ya que aunque tenemos tiempo de sobra para superar la aventura en el tiempo estimado, como seamos muy rezagados o le demos más vueltas de las necesarias a viajar en ferrocarril para llegar a las diferentes ciudades que compone el mundo. Así que si lo último que deseas es un “fin de la partida” y tener que volver al primer día…

Como podemos apreciar, el tiempo corre en nuestra contra

Como podemos apreciar, el tiempo corre en nuestra contra




En conclusión, Lightning Returns: Final Fantasy XIII supone un final con un rumbo distinto del que comenzó la saga, pasando de ser lineal a una experiencia exploratoria y bastante más dinámica. El sistema de combate como ya hemos comentado con anterioridad, ha mejorado con creces haciendo que no echemos de menos un compañero de combate gracias a los diferentes trajes personalizables con los que podremos dotar de mejores habilidades a nuestra protagonista. La duración del juego es más que aceptable y aunque tengamos en contra el reloj y los trece días que quedan para que termine el mundo. Si eres fan de la saga te gustará y si no, tienes dos posibilidades, o eres muy crítico y fiel a los clásicos, con lo que no te gustará, o vienes solo a probar, encontrando una aventura muy atractiva y que seguramente te guste.

Si no te gusta nada Lightning, puedes vestirla como Cloud, si quieres

Si no te gusta nada Lightning, puedes vestirla como Cloud, si quieres


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