Mesa Redonda: Calidad gráfica antes y después

Mesa Redonda: Calidad gráfica antes y después
 
 

Tema bastante complicado el que os traemos esta semana: la calidad. Bien es cierto que la gran mayoría de los títulos que salen cada año cumplen con las expectativas que generaban en su presentación, pero siempre quedan algunos que quieren ir un paso más allá y, con tal de sobresalir y generar un hype multitudinario, comienzan mostrándonos imágenes espectaculares sobre videojuegos que luego, pues no van tan allá. Aunque a veces suceda al revés. Otro domingo más sentamos a cuatro de nuestros redactores para debatir sobre un tema que ha salido recientemente al “mercado”.

 

Josep Carceller: ¡viva el marketing!

 

¿Viva el marketing? ¿A qué llamas tú marketing?
Muy fácil señores, vamos a hablar un poco de publicidad engañosa. Con unos pocos ejemplos vais a entender de qué estoy hablando.

– Seguro que muchos de vosotros al ir por primera vez a la hamburguesería de los Happy Meals os esperabais que la Doble Cheeseburguer con extra de bacon fuera una hamburguesa que no os cabía en la boca. Nada más lejos de la realidad, ya que cuando te sirven la hamburguesa te piensas que eso es la guarnición. ¿Dónde está mi hamburguesa gigante?

-Cuando véis un anuncio de un coche por la televisión os quedáis con el precio pero no con la letra pequeña. Ejemplo: “Seat Mingorance desde 15.000€”. Vais  al concesionario con los 15.000€ y cuando veis el coche que os dan por el precio anunciado pensáis que os están timando. 

-“¡Esto no es lo de la tele!”.

-No señor, el de la imagen de la tele vale 35.000€ porque está cargadito de extras, si es que no os leéis la letra pequeña, esa que sale tan rápido que ni siquiera se puede leer…

El ejemplo de la hamburguesa y del coche dejan claro que vivimos en una sociedad en la que se come por los ojos, se desea por los ojos y se engaña por los ojos.

La calidad de los juegos cuando son anunciados y cuando realmente llegan a manos de los consumidores. De eso hablamos hoy, pero ¿no ha pasado siempre? Pues sí. ¿Quién no ha comprado nunca un juego de 8 bits gracias a su espectacular caratula, si saber siquiera qué juego era? ¿Quién no se pensaba que la intro del juego de Sonic CD que nos anunciaron por la tele era el juego en sí? ¿A quién no le han vendido un juego de PSX por la intro? Claro que hay juegos que son realmente aberrantes y deberían cortar cabezas por la calidad antes mostrada y la de después como el reciente caso de Aliens Colonial Marines. Ahora el 27 de mayo volvemos a tener una prueba con Watch Dogs. ¿Nos ha vendido la moto Ubisoft con esas imágenes mostradas en 2012? Pues muy pronto lo sabremos, pero seguro que después de este juego vendrá otro, y otro, y otro… Juegos que cuentan con impresionantes campañas de marketing y luego pasa lo que pasa.




Por suerte hoy en día para los lectores y usuarios de videojuegos contáis con medios independientes como Areajugones que os informan sin estar vinculados a ninguna compañía.

-Un momento Josep, ¿estás haciendo publicidad de Areajugones?

-No, sólo es otra campaña de márketing, pero de las buenas.

Israel Millán: la calidad gráfica como método de engaño.

La calidad gráfica es un aspecto muy importante para cualquier gamer, para muchos tal vez el factor más importante por delante de la historia o los personajes. Por ello es que algunas compañías han venido utilizando este aspecto como método de engaño. Puede sonar fuerte esta afirmación, pero ahora mismo se lo explico.

Como ya sabéis las compañías de videojuegos antes del lanzamiento definitivo de un nuevo título nos suelen regalar una versión más corta del mismo, lo que comúnmente conocemos como DEMO. Esta versión no suele ser más que una misión del juego que normalmente suele utilizarse a modo de prueba para ver la reacción de los usuarios, por lo que de ahí al resultado final puede haber cambios significativos. Pues bien, eso mismo ha pasado con algunos títulos, pero el cambio ha sido a peor.

Por ejemplo el famoso caso de “Aliens: Colonial Marines”, un caso que tal vez conozcas. Este caso concreto fue muy sonado porque la demo del mismo contaba con una calidad gráfica que no se correspondió con los que encontramos en el juego definitivo, pues los de la demo eran muy superiores. Y ya no solo la calidad gráfica, sino que la demo estaba mejor programada que la versión final, ya que al parecer en el juego podemos encontrarnos con muchos bugs y fallos con los personajes y escenarios que no encontrábamos en la demo.

Este caso es el que he tomado como modelo por ser reciente y bastante comentado en diferentes sitios, tanto que incluso podéis ver varios videos comparativos en youtube; pero hay varios casos más que prueban que a veces las demos pueden ser utilizadas como engaño, prometiendo una calidad gráfica espectacular, para que los usuarios compren la versión definitiva encontrándose con la sorpresa de que nada tiene que ver con lo que despertó su entusiasmo solo unas semanas antes.

Por ello hay que tener cuidado pues la calidad gráfica que nos prometen las compañías en sus videos promocionales mostrados en eventos o distribuidos por la red, así como el que nos muestran en las demos; puede ser un simple engaño para captar nuestra atención y asegurarse nuestro dinero. Así que mi consejo es esperar a ver el resultado final antes de comprar un juego aunque no todas las compañías se valgan de estos métodos, pero es mejor prevenir que curar.




 

Alberto Infante: una enfermedad llamada prepotencia.

 

He de reconocer que a priori el tema presentado no me pareció especialmente atractivo ni estimulante, pero tras meditarlo me di cuenta de algunas cuestiones de gran interés. Me parece que la manera más fructífera de abordar este tema es reflexionar “porqué las compañías hacen lo que hacen”.

Desde luego es una decepción enorme cuando una juego genera unas expectativas muy elevadas y después baja el listón de mala manera. La pregunta es obvia, ¿no sería mejor ser algo más realista y después llegar más alto si el tiempo y el trabajo lo permiten? En teoría la gente va a conocer el trabajo final bien hecho aunque el primer tráiler no dé tanto de lo que hablar.

Mi punto de vista es que no bajan la calidad o dejan de lado funcionalidades a propósito. Sin duda se trata de una falta de previsión o de una falta de humildad. De la primera se aprende más fácilmente que de la segunda.

Al empezar a desarrollar un juego, el productor se pone en contacto directo con los demás miembros del equipo y hablan acerca de cuánto tiempo van a necesitar para modelar un personaje o para diseñar una animación. A partir de esos datos e incluyendo otros como el presupuesto se organiza el tiempo hasta la finalización del proyecto, siempre dejando cierto margen para los posibles inconvenientes que puedan surgir. Esta fase de desarrollo es fundamental y si no se lleva bien a cabo pueden surgir problemas como los que exponemos en este artículo. No quiero decir que el productor sea el único culpable, ni mucho menos. Las compañías, en su avaricia por llegar más lejos se olvidan de sus propias limitaciones, omitiendo su capacidad real o ensalzando una experiencia que no tienen; al final pasa lo que pasa y el producto se resiente.

Es aquí cuando aparece la falta de humildad. Hay una enfermedad que llevo notando de hace unos años a aquí y que se llama prepotencia. Muchos desarrolladores (ojo no quiero generalizar, ni mucho menos) piensan que lo saben todo y hacen caso omiso a las peticiones del público o al avance de la industria. Uno de los síntomas de esta enfermedad es  el que lleva a empeorar la calidad de los títulos desde su presentación. En ocasiones, la falta de previsión puede ser debida a que un miembro del equipo piensa que puede hacer algo en cierto tiempo, cuando en realidad necesita el doble; llegando luego los retrasos. Muchas compañías piensan que son capaces de todo, cuando en realidad no deberían haber puesto el listón así de alto.

En conclusión, no pienso que bajar la calidad de los juegos en ningún sentido sea debido a algo intencionado o a una estrategia de marketing. Creo que el motivo es la suma de la falta de previsión y humildad de la que hacen gala algunos estudios y que les lleva a prometer proezas de las que no son capaces. El mayor problema no es que pase una vez, sino que se repita, lo que me hace pensar que quizá no sea falta de previsión, sino de humildad.




Miguel Erenas: un tema algo polémico.

 

El tema que nos ocupa es un tanto polémico ya que no es la primera vez que ocurre que se nos muestra un juego en teoría in-game cuyo acabado final no es similar a lo mostrado sino con una gráficos inferiores, al menos en consolas, tal como se ha podido observar la pasada semana con el vídeo comparativo de Watch Dogs.

Bajo mi punto de vista, tanta culpa los usuarios como las compañías que no deberían llevar a cabo estas prácticas que no hacen otra cosa que confundir a una audiencia que posteriormente se olvida de este tipo de prácticas y compra el juego como si nada pasara. Las empresas son, como su nombre, indica empresas, cuyo objetivo es ganar dinero y es cierto que esto no justifica lo que hacen pero nosotros como usuarios deberíamos tener el criterio necesario para castigar este tipo de prácticas de la manera más sencilla que tenemos, que no es otra que no comprar el correspondiente juego. Es al forma en la que deberíamos actuar, dandole a las empresas donde mas les duele, en el bolsillo.

Tan solo recuerdo dos casos claros en que la unión de los aficionados ha hecho rectificar a las compañías, en el reciente cambio de política de DRM de Xbox One y en el famoso vídeo de Killzone 2 que hizo que Sony cambie su política a la hora de mostrar vídeos e imágenes de juegos pasando todo a ser in-game. En estos dos casos la unión de los aficionados hizo que cambiaran las cosas en estas compañías.

En mi opinión, hasta que la gente no sea consciente de que estas compañías son empresas cuyo objetivo es ganar dinero, seguiremos igual y sino pensadlo bien. Si trabajarais en ellas, qué mostraríais, imágenes de una versión de PlayStation 3 o de un PC gamer con todo a tope. No nos están engañando, nos están mostrando el juego en su mejor versión, y no digo que esté bien lo que hacen, sólo digo que si en lugar de quejarnos durante minutos decidiéramos no comprar el juego la cosa podría cambiar, pero no ocurre y Watch Dogs venderá lo mismo tenga o no bajón gráfico en PlayStation 4 y Xbox One y de nada habrá servido que hayamos visto el famoso vídeo.

A parte dejo el caso de Alien: Colonial Marines, ya que eso si que lo considero una estafa en toda regla, enviando versiones de prueba mucho más potentes de los que fue el resultado final incluso en un buen PC, pero lo que hacen ahora mismo las compañías no lo veo bien pero tampoco lo considero estafa. Muestran su mejor versión y listo, y sino, fijaos que este hecho ocurre principalmente con juegos que también sales en PC, en juegos de lanzamiento exclusivo en consola no suele ocurrir este hecho ya que si sería demasiado descarado.

En conclusión, seamos críticos y, además de culpar a las compañías, tomemos nuestra parte de responsabilidad y cuando ocurran estas cosas actuemos en consecuencia y no como si nada pasara.


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