Mesa Redonda: ¿Cuál es el futuro de la realidad virtual?

Mesa Redonda: ¿Cuál es el futuro de la realidad virtual?
 
 

Desde la compra del Oculus VR por Facebook, más bien, desde la salida del primer prototipo del Oculus Rift, las grandes compañías se disponían a diseñar la suya, pero desde la compra antes mencionada todo queda un poco en el aire, las compañías siguen con sus prototipos pero ¿Qué será de la realidad virtual? ¿Es de verdad el futuro o solo es una moda? Nos sentamos una semana más en nuestra mesa redonda de los domingos que sale un lunes, para que cuatro de nuestros redactores nos expresen su opinión sobre el tema expuesto.

Julio J. Pérez: hay dos vertientes muy importantes para definir su futuro

La realidad virtual ha sido desde siempre una de las ideas recurrentes en el mundo de los videojuegos y el cine para intentar introducir al jugador/espectador en su mundo, creando un espectáculo en 3D e incluso queriendo que interaccione con el medio, más allá de lo que los videojuegos puedan hacer con un simple mando. De hecho así como en el cine esta moda ha sido impulsado por películas como Avatar y muchas otras que crean un efecto 3D gracias a una simples gafas y el cambio de la propia imagen, en el mundo de los videojuegos la realidad virtual estaba entre nosotros desde 1985 con Virtual Boy y otros proyectos que no vieron a la luz de SEGA, Philips (Scuba) y Atari para su Jaguar. Tuvo que ser la famosa plataforma Kickstarter la que impulsara uno de los proyectos más importantes de los últimos años: Oculus Rift, para que se viese por donde debía ir la industria. No en vano la compra de Oculus VR por parte de Facebook conmocionó hace poco a los mecenas del proyecto creyéndose timados por el dinero contribuido a que naciera.

Del gran éxito que ha impulsado Oculus Rift se han fijado notablemente Sony, con su anunciada Project Morheus por lo que es de recibo que muchos juegos de PlayStation 4 harán uso de estas nuevas gafas para mostrar la sensación de una realidad aumentada o estar ante pantallas de infinitas pulgadas, algo que ya otro tipo de gafas conseguían pero no con tanta interacción.

A la espera de que se anuncie la apuesta de Microsoft y saber si Nintendo querrá volver a intentarlo, la realidad virtual está en dos vertientes muy importantes que definirán su futuro: por un lado los juegos que buscan una interacción total con el jugador y que gracias a tecnologías como PlayStation Move, Kinect y el sensor de movimientos de Wii podrían hacer grandes juegos que revolucionen la industria; por otro y si la industria no se levanta de la crisis de originalidad que tiene, la visualización de los videojuegos con solo un increíble efecto 3D. En el segundo caso todos estos productos de realidad virtual estarían abocados al fracaso y no pasarían más que de una simple moda por lo que hay que intentar aprovechar todos los medios para conseguir lo que muchos simuladores de combate, vuelo, médicos, etc, en la vida real han obtenido y que otras tantas llamativas películas nos han mostrado, un mundo más allá de lo que podemos ver.

Álvaro: una moda más

Cada cierto tiempo, como en la ropa, algunas tecnología vuelve. Seguro que muchos de vosotros habéis escuchado la frase “todo vuelve”. Este es uno de los caso. Hace unos años, con el lanzamiento de Nintendo Wii y su éxito, todas las marcas intentaron imitar a Nintendo sacando sus propios periféricos de detección de movimiento como Kinect o PlayStation Move –una copia descarada-, ambos con dudoso éxito. Aun así, la historia se repitió al poco de salir Nintendo 3DS.

En esta ocasión, ninguna copió la tecnología pero sí que se apuraron a actualizar sus consolas, para que los nuevos televisores con la tecnología fuesen compatibles con sus productos. Se empezaron a lanzar juegos que soportaban 3D, al poco tiempo esta moda ha ido desapareciendo y después de unos años pocos son los títulos que se vende con soporte para esta tecnología, por lo menos no lo anuncian a bombo y platillo. Esta vez el “golpe sobre la mesa” le ha salido bastante mal a Nintendo. Si, hablamos de Nintendo Wii U con su “tableto-mando”. Llegó tarde y se nota, no pudo implantar esa “moda” porque ya estaba en la calle.

Ahora llegan las gafas de realidad virtual. Todas la grandes empresas, incluso Facebook, se ha subido al carro ¿Todavía no se han dado cuenta? La única que parece haber rectificado es Nintendo, que por ahora no se ha subido el carro, de hecho es la única que se ha dado cuenta del fallo que supone jugársela a una carta, ya que esta tecnología suele ser cara y otros aspectos –como la potencia en Nintendo Wii U- se ven afectados. Siguiendo con los ejemplos. El año pasado Nintendo lanzó Nintendo 2DS, una versión sin tecnología 3D, mucho más barata que su original orientada a ese público con problemas con el 3D –ya sea por mareos o porque no les gusta este efecto-.

Por lo que hemos podido saber a través de alguna desarrolladora, los juegos deben estar programados exclusivamente para las gafas de realidad virtual ya que algunos trucos de los que se suelen usar para desarrollar un título no funcionan. Es más, algunos datos indican que para que juegos “AAA” –juegos que requieren una gran inversión- empezasen a ser lanzados exclusivamente para las gafas de realidad virtual, tendrían que tener una gran base de dispositivos vendidos. ¿Cuánto tiempo tardarían? Posiblemente no veamos un Call Of Duty –por ejemplo- decente exclusivo para las gafas. El tiempo me dará la razón.

Para acabar con los ejemplo de porque –supongo que ya os habréis dado cuenta- tengo cierto rechazo. Uno de los que más peso tienen es que, al ponerte este dispositivo, creo que vamos encaminados hacia un modo de juego demasiado aislado de la realidad, con las consecuencias que puede llevar esto. De hecho, ciertas personas que lo han probado alegan mareos y desorientación además de vista cansada a pesar de probarlo durante poco tiempo.

No dudo de debe ser una experiencia única, “una pasada” pero que supongo que pasará tarde o temprano al olvido como otras tantas modas del sector, y que después de un desembolso que supongo que no será poco, tendremos un periférico más para la colección. La moda se habrá terminado.




Juan Linares: el mismo error de siempre

Desde que inicié mi andadura en los videojuegos hace ya casi dos décadas recuerdo muchos intentos, todos fallidos, de llevar los videojuegos hacía una nueva dimensión, la realidad virtual. Desde siempre a los gamers nos ha parecido o nos ha sabido a poco tener que controlar a nuestro personaje con un simple periférico y siempre ha existido en la mente de todos nosotros la idea de teletransportarnos dentro del juego, ser nosotros los protagonistas.

Bajo esa idea nació la realidad virtual que colapsaba los salones de juegos de hace año y que tuvo ligeros intentos de meter la cabeza en los videojuegos. Se demostró finalmente que no era el momento para ello, la tecnología no podía alcanzar en aquel momento lo que se requería para ofrecer una buena experiencia con este tipo de dispositivos.

Ahora, años más tarde y con una tecnología muy potente, han sido varias las compañías que han intentado volver a lanzar al mercado este proyecto. No hace falta dar nombres, da igual Oculus Rift que Project Morpheus de Sony o el prototipo que tiene en mente Microsoft. A mi parece sigue siendo pronto para llevar adelante esta tecnología. Lo que se ha podido ver de títulos corriendo en estos dispositivos son realmente juego pobres gráficamente y con escaso potencial. Es muy difícil extrapolar otro juego como pueda ser un shooter de alta calidad a ser disfrutado con un periférico de este tipo sin renunciar a otros aspectos del juego. Ahora ya tienen suficiente con ofrecer títulos que apenas ofrezcan bugs, errores o simplemente mantengan una cifra estable de frames o una resolución óptima para el ojo humano.

La mejor forma de meterte en el juego seguirá siendo tu imaginación durante muchos más años.

Daniel Bajo: veinte años más tarde

Hace 20 años que la realidad virtual es el futuro de los videojuegos. Recuerdo leer, a mediados de los noventa, algunas noticias sobre máquinas recreativas que ya vendían la realidad virtual como algo a la vuelta de la esquina. Las capturas de aquellas pantallas parecerían hoy una versión pirata de Minecraft, con polígonos monocromos capaces de acuchillar una cornea. Ni Oculus (ni Facebook, ya que estamos) ni Sony han inventado la realidad virtual. Han escarbado en la historia, han recuperado una idea de la que todo el mundo se olvidó después del Virtual Boy e intentarán convertirlo en lo que nos prometieron hace 20 años.

De acuerdo. Tenemos dos empresas dispuestas a partirse la cara (y Microsoft acechando), tecnología para hacer algo grande, dinero y público interesado en el invento. ¿Ha llegado la hora de la realidad virtual en los videojuegos? Los fabricantes han intentado reinventar el mundo del videojuego doméstico desde que el mundo empezó a girar. Hemos visto periféricos de todos los tamaños y formas, hemos tocado guitarras de plástico y hemos jugado moviendo el mando y las manos como si cazásemos moscas. Algunos avances como las pantallas táctiles aguantan el tipo, pero aún no está muy claro qué ha revolucionado Kinect o si el Move de Sony de verdad existió o sólo lo imaginamos. ¿Y qué pasó con el 3D y la resolución 4K?

Tal vez peque de pesimista o de vivir en un mundo de recreativas y de partidas cara a cara, pero personalmente creo (temo) que la realidad virtual acabará volviendo al rincón de la historia del videojuego. Los que han probado Oculus o Project Morpheus hablan maravillas de ellos, pero cambiar la forma de pensar de millones de jugadores no es algo que se logre de la noche a la mañana. Muchos lo han intentado y básicamente seguimos jugando igual que hace 20 años.

¿Y tú? ¿Cuál crees que es el futuro de la realidad virtual?





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