Impresiones Splatoon: Colorea y aniquila al enemigo

Impresiones Splatoon: Colorea y aniquila al enemigo
 
 

Una de las sorpresas del E3 fue sin duda el inesperado Splatoon. Curiosamente en un mercado repleto de shooters, el juego Nintendo busca darle una nota de color al género y es algo que, francamente, consigue.

En hemos tenido la oportunidad de probarlo gracias a la compañía nipona y nuestra intención es transmitiros las sensaciones que nos ha producido al trastear con él.

Lo primero que vemos al entrar en la arena de combate es un breve modo de calentamiento que sirve a su vez de entrenamiento para aprender las pautas a seguir con el objetivo de sobrevivir a las futuras batallas campales de las que seremos partícipes. Después somos teletransportados a un mapa en el cual tras una cuenta atrás tendremos que alcanzar la victoria.

¿Cómo? Llenando el campo de batalla de tinta del color de tu equipo (hay gran variedad, verde, azul, amarillo, morado… aunque evidentemente solo dos colores por partida, los de los dos equipos contendientes.) e impidiendo que el enemigo haga lo propio en el mismo escenario. Aquí el juego se convierte en algo rápido y frenético ya que hay que actuar velozmente para eliminar y arrebatar terreno a los contrincantes.

Hay distintas formas de desplazarse rápido por el mapa. La primera forma es convirtiéndonos en calamar para reptar sobre la tinta de nuestro equipo, esto nos permitirá subir a puntos elevados o atravesar verjas lo cual añade un componente táctico al juego. ¡Pero cuidado! Andar o reptar sobre la tinta enemiga nos hará ir muy lentos y ser un blanco realmente fácil. También podemos dar un salto que nos lleve directos a la posición de un compañero lo que nos permite ir directos a la acción… o morir rápidamente al aparecer junto a un aliado en apuros, a esta mecánica se puede acceder usando al panel táctil del mando de Wii U.image_64660_thumb_wide930

Respecto al arsenal que nos acompaña, contamos con una pistola de tinta y una bomba que cubre de tinta grandes zonas además de aniquilar inmediatamente al enemigo. Dicha bomba acabará con nuestras reservas de tinta mucho más rápido que usando la pistola, lo cual nos obligará a convertirnos en calamar para recargarlas.

Los mapas son muy pequeños, lo cual añade mayor frenetismo ya que los equipos son de cuatro cada uno. Aún así hace que la acción se desplace tan rápido de un punto a otro que dificulta a veces el desplazamiento por este.

En cuanto al apartado sonoro el título cuenta con una banda sonora que encaja de forma brillante con la energía y el movimiento que transmite el juego, siendo aún así puramente ambiental. En cuanto al sonido en general, cumple sin más, no es nada del otro mundo pero tampoco un infierno para nuestros oídos.

El gráfico puede ser uno de los apartados que tienen un peso fundamental ya  que el nivel de detalle y la vertiente artística que tiene son soberbias. Las texturas están perfectamente definidas y cuentan con una gran calidad. Los personajes a su vez se mueven de una forma muy creíble y humana mientras que la transformación en calamar está muy conseguida. Pero lo más bonito es la gran cantidad de colorido que sin duda le da un toque algo infantil pero a su vez le ofrece una vialidad y energía digna de mencionar.

El juego evidentemente no es perfecto, por ejemplo, los más solitarios echarán algo de menos la vertiente monojugador en este título. Otros podrán criticar su estética bastante infantil y sin mostrar una gota de sangre o de violencia en un juego que al fin y al cabo consiste en matarse. Pero lo que más se echará en falta sin duda es la falta de complejidad en las mecánicas multijugador, ya que le falta un aliciente que te obligue a mantenerte pegado a la pantalla todo el tiempo, ya sea comprar armas nuevas, la existencia de distintas clases o incluso la personalización de estas.




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