Análisis Kick Ass 2 para PlayStation 3

Análisis Kick Ass 2 para PlayStation 3
 

Kick Ass 2 nos traslada la acción tres años después de los acontecimientos ocurridos en el primer Kick Ass. Esta vez, el héroe conocido como Bruma Roja ha decidido que su verdadero futuro es convertirse en el primer supervillano de la historia, cambiando así su identidad por El Hijoputa. Esta aventura de acción con toques de beat’em up mezcla vistosos combos con brutales  finishers y una estética cell shading que nos transmite la sensación de estar jugando un cómic.

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Kick Ass a punto de partirle la cara a un matón de Black Death, uno de los villanos principales

Hoy analizaremos Kick Ass 2 en su versión de PlayStation 3. A diferencia de su anterior entrega, en la que controlábamos a Kick Ass, Hit-Girl y a Big Daddy por igual, en esta secuela solo tendremos el control del primero de estos, dejando a Hit-Girl como torre de control de la historia, guiándonos en nuestro camino. De esta manera, mediante una señalización en el camino se nos va mostrando por donde debemos continuar si queremos centrarnos en avanzar en la historia (bromeando sobre ello llamándolo “sentido arácnido”) o por el contrario, podemos rebuscar un poco más en los distintos pasillos para encontrar zonas con cobertura para mandar mensajes a “weeter” y grafitis del Hijoputa, que son parte de los coleccionables del juego. Por motivos de facilitar la historia al jugador, todo el recorrido es un gigantesco pasillo con pequeñas zonas escondidas donde hallar coleccionables, e infectadas de enemigos.

Hablando de los enemigos, tenemos que decir que la Inteligencia Artificial no es uno de los puntos más fuertes del videojuego, pero que, indiferentemente de que veamos siempre a tres o cuatro enemigos arquetípicos (el grande, el normal, el fuerte, la chica…) estos cumplen de forma correcta su función, que no es otra que entorpecer el camino de nuestro héroe mientras trata de limpiar las calles de Nueva York. Aun con esto, tenemos que vigilar que no nos acorralen, ya que no disponemos de demasiada vida y una mala jugada puede hacer que acabemos en la lona. Los enemigos nos suelen atacar de uno en uno, aunque por momentos parece que se organizasen de una forma algo primitiva y decidieran atacarnos en conjunto, empezando casi siempre por el tipo rápido armado y acabando por el grandote, lo que podría hacer peligrar nuestra integridad física si no somos demasiados rápidos con los botones. Y es que el sistema de combate, aunque sencillo, es uno de los puntos con más jugo del juego. Solo disponemos de dos ataques principales, el golpe con el bastón y la patada, que se combinan con un ataque especial eléctrico y una mejora temporal del daño si decidimos gastar las baterías en electrificar nuestras armas. Junto a esto, tenemos un sistema de esquivas que nos permiten contraatacar al enemigo cuando nos ataque, siendo conscientes de esto mediante una indicación que, nuevamente, recuerda a algo parecido al sentido arácnido de Spiderman. Esta habilidad tiene dos vertientes: una cuando nos atacan armados y otra desarmados. En el primer caso, solo esquivaremos; en el segundo, realizaremos una contra que dejará a nuestro rival debilitado. Otro punto en el combate es el desarme de enemigos, pudiendo deshacerles de sus armas y dejándolos desorientados por un momento. El sistema de combate recuerda por momentos a Batman Arkham, salvando las distancias.

El sistema de defensas y esquivas facilita mucho el trabajo a la hora de lidiar con múltiples enemigos

El sistema de defensas y esquivas facilita mucho el trabajo a la hora de lidiar con múltiples enemigos

Uno de los aspectos que más empañan el juego es la nula personalización de los personajes ni de sus habilidades. Si bien es cierto que en un juego basado en un personaje de cómic o película no podemos exigir que exista una personalización de los rasgos, estilos, etc. sí que es necesario que exista, como poco, la opción de conseguir diferentes disfraces, cambiar la estética de las armas, quizá algún desbloqueable oculto que nos permitiera utilizar a Hit-Girl o a cualquier otro miembro de Justicia Eterna… En definitiva, algo que nos incentivara a repetir la historia una vez más, ya que los grafitis y las zonas de cobertura no son suficientes para repetir una historia ya de por si repetitiva. Reconozcámoslo, resulta algo tedioso avanzar siempre por los pasillescos escenarios sin tener ningún otro incentivo aparte de localizar al villano de turno, divididos en cinco zonas diferentes.

Por otro lado, tenemos la misma serie de movimientos desde que empezamos hasta que acabamos la aventura, resultando un poco desmoralizador el saber que en ningún momento podremos mejorar nuestra lista de habilidades ni obtener ningún nuevo movimiento. Esto podría mejorarse de forma sencilla, ya que algunos botones no los usamos para nada, y quizá se podría añadir otro tipo de combos que añadiesen variedad y violencia. Aunque hablando de violencia, es un punto que no le falta al juego, sobre todo a la hora de derramar litros de sangre. Da igual que golpes des, da igual que finisher realice tu personaje (son aleatorios), ya sea estrangular a un enemigo o romperle un hueso, siempre acabará empapado en un enorme charco de sangre, algo bastante gracioso al principio de la historia, pero a lo que te acabas acostumbrando. El juego también acusa la falta de un sistema de escalado, ya sea mediante experiencia al matar enemigos o al completar objetivos adscritos a la partida, que nos permita avanzar en un árbol de habilidades a nuestro personaje de la forma que más nos guste luchar, y esto solo intensifica la sensación de linealidad que transmite el título desde el minuto número uno.

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La violencia está implícita en toda secuencia del juego. Aquí, combatiendo contra Madre Rusia

Gráficamente nos encontramos con un juego bonito de ver, ya que su estética Cell shading encaja muy bien con las sensaciones que nos han querido transmitir la compañía, aunque por momentos experimentados bajadas puntuales de imágenes por segundo debido a la alta densidad de partículas. La animación está lograda y encaja en los movimientos de Kick Ass, ya que no olvidemos que no deja de ser un chico normal que recorre las calles buscando injusticias, por tanto no tiene ningún superpoder o ningún conocimiento en artes marciales a alto nivel. A esto se le suma que la historia se narra mediante viñetas, que sustituyen a las típicas escenas de vídeo con el motor del juego, lo que le da un aspecto más cercano aún a la estética de un cómic. Todo recuerda, por tanto, más que a la película a los cómics, con un modelado de la ciudad de Nueva York realmente vistoso, exceptuando los tramos en los que recorremos el metro donde el color brilla por su ausencia, por motivos obvios. Los colores utilizados en los personajes principales son muy vivos y hacen que disfrutes mirando por encima los escenarios que recorres, pero si analizamos en profundidad veremos que el nivel de texturas es demasiado bajo incluso para un juego de su estilo y existen demasiados polígonos en algunas zonas del mapeado. Como es de suponer, esta inmersión sería mucho más completa sí las voces de Aaron Taylor-Johnson(Kick Ass) y de Chloë Grace Moretz (Hit-Girl) estuvieran incluidas en el videojuego, dando así a los personajes principales una relación así total con la película. Desgraciadamente esto no es así, e incluso los dobladores de ambos personajes no se parecen en nada a las voces de los protagonistas del film, lo que crea una cierta sensación de discontinuidad, ya que vemos lo mismo que ocurrió en la película, pero con diferentes voces, por lo que resulta un tanto molesto si somos algo sibaritas. El sonido por momentos se vuelve algo extraño, con una banda sonora que no cuadra en algunas zonas, siendo cañera en momentos de tranquilidad y sosegándose al llegar a un combate. El juego viene sin doblar, en inglés, pero con subtítulos en castellano, lo que nos permite apreciar con exactitud la multitud de chistes que comparten Hit-Girl y Kick Ass en sus conversaciones.

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La estética Cell Shading contribuye a crear escenarios muy bonitos en términos generales

En conclusión, Kick Ass 2 es un juego que entretiene y cumplirá con las expectativas de quienes se inician en esto del beat’em up y solo buscan algo pasajero para pasar un fin de semana, pero que queda lejos de ser un título a tener en cuenta para un compra segura o para formar parte de tu sección privilegiada en la estantería como uno de tus favoritos. Su duración no excede de las 10 horas (siendo muy tranquilos y buscando los distintos coleccionables escondidos en el mapa) por lo que es un juego ideal para jugarlo sin prisas, poco a poco. Cumple de la misma forma que la película, ofreciendo un producto sencillo, fácilmente asumible y consumible por cualquier tipo de público, pero que no será recordado como uno de los mejores juegos de este año 2014, aunque a diferencia de la película este se ha mantenido en la línea de su antecesor, ofreciendo un contenido parecido pero actualizando historias y con ligeras mejoras técnicas.

KICK ASS 2 REVIEW PLAYSTATION3


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