¿Qué encontramos al principio del cassette si rebobinamos toda la cinta?

¿Qué encontramos al principio del cassette si rebobinamos toda la cinta?
 

He querido emplear un antiguo artilugio para el título de este artículo de opinión. Sí, un cassette. ¿Sabéis qué es un cassette? Aunque muchos de vosotros sabéis qué es un cassette porque habéis oído hablar de él, otros lo recordaréis perfectamente, y con mucha nostalgia seguro que diréis “No hace tanto tiempo….” o quizás sois los que pensaréis “Yo usaba un bolígrafo Bic para rebobinarlo“, incluso “Grabé aquella cinta de cassette de la radio y la ponía cuando subía al asiento trasero de mi coche para jugar a los médicos“. Pues señoras y señores, aquí un servidor empezó jugando a los videojuegos con cintas de cassette…. imaginad si soy viejo que para cargar el Pinball de Konami debía esperar a que mi MSX diera vueltas y vueltas a la cinta….

Hoy en día vivimos en una época complicada para ser gamer. La falta de presupuesto en muchas casas hace que la mayoría de novedades pasen de largo de muchas consolas y tenemos que conformarnos en comprar el juego cuando sale la edición GOTY, una opción que para muchos es más interesante incluso que comprarla cuando sale al mercado, porque estas ediciones van repletas de contenidos adicionales que la desarrolladora del juego tiene previsto sacar después de la salida del juego y ganar un pastizal más.

¿Es esto lo que queremos? Volvamos a rebobinar la cinta. Un día nos invitaron a comer a casa de un pariente cercano. Cuando llegué con mis padres y mi hermana vimos un montón de gente rodeando la cocina de 14 pulgadas que tenían en la cocina. Recuerdo ver la tele en alto y todos sentados mientras el personaje que tenía el mando en la mano estaba jugando a un juego de motos muy realista en el que competía contra 3 jugadores más controlados por “la máquina”. Había obstáculos altos, bajos, barro en el que se frenaba la moto… Un montón de sensaciones que se conseguían con una escueta paleta de colores y los botones A y B del mando. Cuando llegamos a casa después de comer tuve que convencer a mis padres de que me compraran una Nintendo NES. Y al cabo de seis meses ya disfrutaba en mi casa cuando mis padres no querían ver nada en la tele del fascinante Excite Bike que pude probar medio año atrás….

Anoche me dio por cambiar de juego. Hace unos días que juego online al Fifa 14 y ya sé hacer lo que yo considero el “gol guarro del Fifa”, el del pase al espacio alto después de hacer la pared que te quedas solo con el portero. Me ha costado unas cuantas goleadas aprender a realizarlo pero ya voy subiendo de divisón. Por eso he decidido volver a insertar el disco de Battlefield 4. ¿Y qué es lo que me he encontrado? Pues que mi juego necesita actualizarse para poder continuar. Descargar actualización de internet e instalarla antes de poder jugar… ¿Me lo repite por favor? Coja el boli Bic un momento e insértelo aquí.

Después de disfrutar varios años con los fantásticos juegos de NES, desconociendo totalmente que había algo más allá de las fronteras de Nintendo, un día un vecino me invitó a jugar a un juego que él llamaba “El Capitán Salchicha”. Se trataba de “El Capitán Sevilla”, un juego de MSX que apareció en el año 1988 de la mano de Dinamic. Pero yo ya había olvidado los cassettes, ¡qué poco me costó adaptarme al cartucho! Comprar el juego, insertar y jugar, siempre después, claro está, de sintonizar el canal porque muchas veces el antiguo televisor hacía de las suyas y teníamos que re-sintonizar el canal de la NES. Al año siguiente mi vecino ya tenía en su poder una flamante Master System y el genial Alex Kidd en su memoria. ¡¡Vaya guantazos que pegaba ese mono!! Su consola parecía igual de potente que la mía, pero no podíamos compartir los cartuchos ya que los míos eran grandotes y los suyos eran más pequeños. ¿Tenía algo que ver que en mi consola cada vez que la iniciba ponía Nintendo y en la suya ponía SEGA? Era algo que un simple par de críos no podían comprender del todo, pero sin saberlo estábamos a punto de presenciar la guerra de consolas entre SEGA y Nintendo.

Capitan Sevilla

¿Entendéis ahora por qué mi vecino le llamaba “Capitán Salchicha”?

Poco queda ya hoy de aquella feroz batalla que libraron los dos gigantes del hardware y del software en la década de los 90. Si volvemos la vista atrás podremos ver a Mario Bros. despellejando a Sonic después de que SEGA cavara su propia tumba como fabricante de consolas. Hoy en día lo que triunfa es tener “la pley” o la “equisbos“. Si no tienes o la una o la otra no pareces un buen gamer. Pero aquí no acaba la cosa porque de ésto se puede ganar dinero muy fácilmente si tienes la suerte de caer en gracia al público que mira tus gameplays detrás de la pantalla, los comparte, los comenta y te adora hasta el punto de crearse batallas de fans como pasa en los partidos de fútbol. Gracias a las nuevas tecnologías podemos ver avances de juegos, impresiones e incluso análisis antes de que los juegos salgan a la venta. Todo ello gracias a las capturadoras y a la magia de Youtube. Pero yo aún tengo mi boli Bic….

Pasada la época de los 8 bits empezamos a ver anuncios en televisión y revistas de dos nuevas máquinas de Nintendo y SEGA… Los nombres que les pusieron hablaban por si solos. Por una parte teníamos la SUPER NINTENDO, que era como decir que tenías una NES pero MUY mejorada, ¡y el mando tenía 8 botones más la cruceta! (contando Start y Select). Al otro lado teníamos toda una bestia de color negro: la MEGA DRIVE. Su propio nombre indicaba que iba a proporcionar MegaDiversión, MegaGráficos, era la evolución de esa super consola de Alex Kidd y venía con fuerza para pegar fuerte en el mercado. ¿Por cuál me decantaría? La cosa estaba clara para mi: Me había convertido en un friki a mi temprana edad…. A diferencia de lo que pasa hoy en día, para ver un juego en movimiento debíamos esperar o bien a que lo sacaran en un anuncio de televisión, o a que la revista de papel que comprábamos cada mes nos regalase un vídeo comercial patrocinado por SEGA o Nintendo. No corrían buenos tiempos para la economía mundial, no había crisis pero tampoco se vivía bien del todo. Antes de pensar en hacernos cambiar de hardware y que pudiésemos cambiar de bando, las compañías buque insignia se esforzaban en investigar nuevos modos de alargar la vida de las consolas. Nintendo por su parte probó a incorporar el Chip FX en sus juegos y nos obsequió con genialidades del estilo Starfox FX o Stunt Race FX. SEGA convirtió la Mega Drive en un reproductor de CD y una consola de 32 bits gracias a los acoples MegaCD y 32X, quedando en la historia juegazos como Sonic CD o Virtua Fighter. Pero los costosos acoples de la Mega Drive no hacían disfrutar del todo al usuario por el precio, y entonces Nintendo se alió con Rare y, dando un puñetazo encima de la mesa, presentó los gráficos prerrenderizados y sacó el espectacular Donkey Kong Country. Son 16 bits.

donkey_kong_country_2

Son 16 bits. Todo el poder del Cerebro de la Bestia

Pero no estoy aquí para contaros la batalla de consolas antiguas, estoy hoy aquí para repasar un poco lo que tenemos hoy, que no todo es malo. Como os dije antes, y después de pasar media hora sin poder jugar debido a una actualización de un juego bélico, me puse los cascos y le di caña al multijugador. Entré en mi batallón y empezamos a destrozar al equipo rival, gracias a que tenemos chat de voz podemos organizarnos y trazar la mejor estrategia. Unos van con el helicóptero, el sniper destroza desde lejos y yo y un par más vamos por ahí matando a los despistados. Somos 32 personas en el pelotón, por lo que dividirnos en grupos pequeños de personas es ideal para poder organizarnos bien. Esta vez no me acordé de conectar la capturadora, por lo que no podré subir el vídeo a Youtube y monetizarlo para que las pocas visitas que tiene mi canal me den algo de ingresos y así me anime a subir algún que otro vídeo más. Voy ahora a cambiar de juego. Salgo al “dashboard“, cambio el disco y… ¡oh no! También debo actualizar este otro juego para poder jugar. Pues mientras se actualiza voy a rebobinar esta cinta de cassette que tengo aquí para distraerme un poco, que sino se me va a hacer muy pesado.

Parece que me equivoqué y en vez de rebobinar la cara A, le estoy dando a la cara B. Es por esto que he llegado al año 1995 y ya tenemos entre nosotros una nueva competidora, la PlayStation. Pues yo aún no me la voy a comprar, porque con los gráficos que es capaz de mostrar la Super, ¿para qué voy a cambiar ahora de consola? Además, eso de los discos aún no me mola demasiado. ¿Y si se rayan? Yo me espero a ver si Nintendo saca otra consola de 32 bits como “esa play” o mejor. Y efectivamente, hoy 1 de marzo de 1997 sale la mejor consola del mundo: La Nintendo 64. ¡¡¡Son 64 bits reales!!! ¡¡Flipo con ese nuevo Mario en 3D!! ¿Y qué es eso que sacó SEGA? ¿Saturn? Yo soy fiel a Nintendo, no me fio de otro sistema. ¿Atari Jaguar? Demasiado caro. Descarto todo lo que no tenga una N delante.

Y aquí estoy ahora, con mis dos consolas next-gen en el salón y con mi cuarto especial para las consolas retro, que se han convertido en mi gran pasión. He perdido muchos juegos por el camino, me he dejado de jugar a muchos otros por la falta de información y ahora los compro a precio de saldo, aunque algunos van más cotizados que los nuevos. Hay personajes que me dicen que “si no tiene buenos gráficos ni lo quiero“. Yo me río de todos estos nuevos gamers que no respetan el pasado de las consolas y que no piensan que hoy en día el mercado es el que es y los videojuegos son lo que son gracias al apoyo que le brindábamos las personas que nos gustaban, aunque algunos como yo teníamos una venda en los ojos y no queríamos nada que no fuera del sistema o la marca que poseíamos.

Si rebobino la cinta veo tiempos pasados que no sé si fueron mejores o peores, pero son los inicios de los videojuegos, tienen el sabor añejo de aquel buen whisky madurado en barrica de roble, veo cómo han pasado los años, y me alegro de haber estado ahí. Me alegro de haber vivido lo que he vivido y ahora como subdirector de esta importante revista online, me alegro de haberos podido rebobinar mi cassette y de que vosotros habéis estado ahí para escuchar mi cinta aunque no suene en sonido envolvente 7.1.


Contenido relacionado