Descubre Tomodachi Life

Descubre Tomodachi Life
 
 

Tengo que reconocer que siempre he huido de aquellos juegos con la etiqueta de “simulación social”, “simulación de vida” y  de todos esos títulos cuyo único objetivo es vivir una vida normal y monótona dentro de un juego. Mentiría si dijese que nunca probé Los Sims, gran exponente de este género y probablemente el más famoso. Cuando el título desarrollado por Maxis llegó a mi ordenador, sí que consiguió sorprenderme en un principio, pero enseguida se me hizo aburrido y repetitivo. Al final, como a muchos nos pasó, el juego nos sirvió para dar rienda a nuestros instintos asesinos e intentar ser creativos con la forma de matar a los Sims que previamente habíamos creado. Más tarde apareció Animal Crossing y con él una legión de seguidores acérrimos que intentaron convencerme para que jugara porque estaban totalmente convencidos de que me engancharía. Pero de nuevo, tras probarlo, no consiguió convencerme. Pensé simplemente que no era el tipo de juego para mí.

Tiempo ha pasado pero mi opinión sobre los juegos de simulación seguía siendo la misma. Pero Tomodachi Life tenía algo distinto. Por un lado había visto absurdas fotos del título que inevitablemente habían conseguido atraer mi atención y por otro, siendo un producto tan japonés, creó en mí la necesidad de probarlo. Sin pensarlo mucho, se convirtió en parte de mi colección de videojuegos. Y no me arrepiento en absoluto, puesto que ya con las horas que he invertido en él, lleno de momentos divertidos y a cual más raro, hacen que haya sido una gran adquisición. Pero seguro que más de uno se pregunta “¿y de qué va Tomodachi Life?”.

2

Podríamos definir Tomodachi Life como un simulador de vida, como la mencionada saga Los Sims, pero en lugar de centrarse en la búsqueda de trabajo, tener que ducharlos y que cumplan sus horarios o mantenerlos despiertos a base de café, aquí los personajes creados por nosotros se centran en sus relaciones de amistad o incluso amorosas, en conseguir el extenso catálogo de ropa o de alimentos (aprenderéis desde luego gastronomía de distintos países) o en hacer sencillos minijuegos. Estos Miis, que nosotros creamos y que ven al jugador como un ser todopoderoso que les alimenta, les presenta gente o les da lo que quieren, pueden ser personalizados tanto en aspecto y voz como en personalidad.

Hasta aquí parece un juego sin nada especial o distinto, pero cuando lo juegas, te das cuenta enseguida que no es así. De hecho es un título que de primeras te sorprende y que consigue dejarte sin saber muy bien que está pasando. Hay dos elementos especialmente absurdos que nos sacará una sonrisa a menudo: los sueños y el noticiario. Cuando los Miis están durmiendo podremos cotillear sus sueños y encontrarnos con las cosas más extrañas, desde convertirnos en superheroínas a lo Sailor Moon a ver platos de comida y sus delirantes diálogos. Por otro lado el noticiario nos informará de los hechos que acontecen en nuestra isla, como por ejemplo el rescate de unos espaguetis que caían al suelo. Gracias al enorme trabajo de localización que se ha hecho en este juego (cosa que Nintendo ha hecho muy bien, puesto que el título perdería sin ello gran parte de su gracia) tendremos muchos momentos tronchantes con los que querremos encender cada día la consola para ver qué nos depara Tomodachi Life.

3

Obviamente no es un juego para todo el mundo o quizás, más bien es un título al que hay que llegar sabiendo un poco que se tiene entre manos. Se busca divertirte a ratos cada día, ya que al no ser un juego con el típico objetivo, no hay un fin y solamente se busca disfrutar con las extravagancias que nos propone. Por supuesto nos lo pasaremos mejor si comprendemos bien lo que Tomodachi nos propone y creamos un buen puñado de Miis que nos será divertido ver: amigos, gente que nos cae mal, actores o cantantes que adoramos, personajes de otros juegos… Para mí es divertido ver como la pequeña versión de mí (sí, esa pelirroja gafotas de las imágenes) juega a la Wii U con Ewan McGregor, David Tennant de Doctor Who, Anna de Frozen o Chell de Portal. Disfruto viendo la convivencia de buenos amigos de la vida real que se pelean con Ellie de The Last of us pero que hacen ballet junto a Miley Cyrus. Cada día tendremos que cuidar de esta peculiar mezcla de gente que son vecinos en unos bloques de apartamentos en nuestra isla y ser testigos de sus relaciones, jugar con ellos e intentar satisfacer sus pequeñas necesidades. Al hacer esto, iremos consiguiendo dinero (con el que comprar, ropa, comida o nuevos interiores para decorar el piso de los Miis) y objetos que nos darán como agradecimiento, a la vez que irán subiendo de nivel de felicidad (barra que puede bajar tras una pelea con un vecino o un desengaño amoroso).

Otro aspecto interesante será poder intercambiar Miis y objetos con un amigo que tenga el juego (sobre todo cuando nos encaprichemos con algo que aún no nos ha salido a nosotros). Cada isla tiene un producto específico a importar, que no podremos elegir, que enviaremos a cada jugador con el que nos crucemos. También podremos enviar además de paquetes a viajeros. Estos viajeros son los hijos que alguna pareja de Miis haya tenido, ya que podremos elegir que se queden en la isla o mandarlos lejos a conocer otras islas con las que nos crucemos.

4

Tomodachi Life es probablemente de las experiencias más curiosas que tendré en una consola. Es un juego que merece la pena probar, puesto que a todos los que lo jugamos las explicaciones se nos quedan cortas y es realmente al verlo por ti mismo cuando descubres qué es exactamente este título de Nintendo. Si pones de tu parte y te implicas con el juego, comprendiendo bien qué ofrece y qué puedes hacer con él, puedes llegar a disfrutar mucho, teniendo días y días de momentos delirantemente divertidos. Muy recomendable para los que busquen algo fresco, original y muy entretenido.





Contenido relacionado