Análisis Inazuma Eleven Go: Luz

Análisis Inazuma Eleven Go: Luz
 

Inazuma Eleven ha sido, sin lugar a dudas, todo un éxito. La epopeya futbolística de LEVEL-5 cuenta ya con un anime, manga y cuatro títulos de la saga principal, así como algún que otro spin off. El que hoy nos ocupa es el último título de la saga lanzado en Occidente y el debut de la misma en 3DS; Inazuma Eleven: Go.

La historia de Mark Evans ya es cosa del pasado. El Raimon es toda una leyenda viviente, siendo uno de los institutos más prestigiosos del país, y todo gracias al increíble talento de Mark y sus compañeros con el balón. Sin embargo, ahora que han pasado unos años, el fútbol es ahora algo más que un simple juego…

El argumento, como todos los de la saga, gira en torno al fútbol y los obstáculos que impiden su pleno disfrute o correcto juego. Estafas, trampas, resultados amañados, chantajes… El fútbol ya no es algo que se haga por diversión, sino por prestigio. Para que la victoria llegue a todos por igual, el deporte es ahora “regulado” por el llamado Sector Cinco, que dice repartir la victoria de manera equitativa, decidiendo los resultados de los partidos de antemano y, por tanto, el futuro del institutos participantes en el enfrentamiento. El protagonista ya no es Mark, sino Arion Sherwind, un joven cuyo sueño ha sido desde siempre entrenar con el legendario Raimon. Sin entrar en spoilers, cabe decir que la historia es más profunda que la de otras entregas de la saga, y el hecho de que la narrativa se integre en los partidos, como explicaremos más adelante, hace ganar a la historia mucho interés.

El título cuenta con una apertura de estilo anime, igual que las cutscenes.

El título cuenta con una apertura de estilo anime, igual que las cutscenes.

El apartado sonoro ha sido muy cuidado. La banda sonora se ha actualizado y ahora las escenas son ambientadas con una gran variedad de temas de diferentes registros, desde tonos tranquilos hasta épicos. Su calidad es correcta; ninguna canción nos marcará especialmente, pero su uso es más que correcto y cumple su función con creces. Además, es de agradecer el gran elenco de pistas que tiene en su haber, ya que en los títulos de rol la banda sonora es un elemento fundamental que puede librar al jugador del tedio y ayudar a la inmersión en el mundo del juego. Así mismo, en su edición española se ha realizado una traducción completa, tanto subtítulos como voces, lo que es muy de agradecer y hace que las ganas de fomentar el mercado interno y no tirar de importación por ahorrarnos unos eurillos sean mayores. Aún así, se podrían haber incluido las voces japonesas o inglesas, ya que para gustos, colores. El selector de idiomas nunca molesta, ¿verdad?

Respecto a las novedades jugables, la más destacable es la introducción de invocaciones. Las invocaciones, tal y como en cualquier otro juego de rol, nos permiten pedir ayuda a una especie de ser superior o deidad durante un corto período de tiempo. En el caso que nos ocupa, el jugador que ejecuta la invocación presenta un aura a su alrededor y sus habilidades sufren una gran mejora, resultando prácticamente imparable para los jugadores normales. Para parar a un invocador, en la gran mayoría de los casos, es necesario otro invocador, cuyo choque produciría una lucha entre ambas fuerzas. La victoria de uno u otro dependería del elemento de dichas invocaciones, su nivel y fuerza restante en el momento de la batalla. Así, las invocaciones son un gran recurso para cuando nos sentimos acorralados o necesitamos desesperadamente cambiar el curso del partido. Otro elemento que nos permite cambiar las tornas son las supertécnicas, habilidades grupales de defensa o ataque que se pueden realizar un número muy limitado de veces por partido y que permiten realizar hazañas como llegar a la portería contraria en un santiamén o barrer tu campo de contrincantes. Así mismo, se ha introducido el sistema conocido como cadenas, que nos propone una serie de partidos que, a medida que vayamos superando, nos permite acercarnos por un tablero a los cofres, en los que encontraremos equipamiento o incluso supertécnicas. Además, algunos de los enfrentamientos no serán desbloqueados hasta que terminemos la historia principal, lo que otorga al título cierta rejugabilidad, cosa muy de agradecer en un título para portátiles.

Arion Sherwind hablando con uno de sus "compañeros", Victor Blade.

Arion Sherwind hablando con uno de sus “compañeros”, Victor Blade.

El fichaje de jugadores es realizado como en otras entregas de la saga; deberemos cumplir una serie de características para efectuar su entrada en nuestro equipo, tales como habernos enfrentado a ellos, poseer un determinado equipamiento o que entre nuestras filas se encuentre un determinado personaje. El elenco de personajes a fichar en esta entrega es muy grande, y es un verdadero vicio, ya que cada personaje tiene una personalidad y diseño únicos.

En cuanto al apartado gráfico, la saga ha pegado un gran salto, pasando a los entornos 3D. La evolución gráfica experimentada ha sido algo similar al caso de Pokémon; Ahora, los entornos del mapa y de los partidos son completamente tridimensionales, aportando una vistosidad nunca vista en la saga. Los modelados son sobresalientes y explotan muy bien las características técnicas del hardware de 3DS. El diseño de personajes y escenarios es muy vistoso y colorido, como nos tiene acostumbrados ya la saga.

Ricardo enfrentándose a todo jugador valiéndose de una invocación.

Ricardo enfrentándose a todo jugador valiéndose de una invocación.

Respecto a la narrativa, es más fluida que en anteriores entregas. Si bien seguimos teniendo un objetivo fijo tras otro y tras otro, la historia se desarrolla tanto en las partes de exploración, como en los diferentes entornos del mapa mundi (donde podemos seguir historia secundarias conocidas como “chismes”), así como en los partidos, donde la carga argumental, como cabe esperar, es bastante grande. En los partidos de la historia principal también tendremos objetivos, tales como llegar con x personaje a y punto del mapa, robar el balón o tirar a puerta utilizando una determinada supertécnica. Así, no parece haber descanso argumental, y la sensación de fluidez y de que nuestros actos llevan a algo es bastante grande y satisfactoria.

La dificultad del título es media. Teniendo en cuenta que es un título destinado a un público infantil y adolescente es lo normal, ¿no? Sin embargo, nos encontramos ante un título de rol. Los partidos clave requieren un nivel recomendado para superarlos con éxito, y es un nivel que, desviándonos un poco de nuestro objetivo principal tratando de conseguir cierto equipamiento o jugadores, podemos superar rápidamente y hacer que los enfrentamientos sean espectaculares, pero que no constituyan un reto real.

¡Puesta en acción de una supertécnica! ¡Vamos, equipo!

¡Puesta en acción de una supertécnica! ¡Vamos, equipo!

Las pachangas, tal y como en anteriores títulos, consisten en enfrentamientos de poca duración cuyo objetivo es no perder el balón, robarlo o anotar un gol. Como añadido, aleatoriamente, se pueden ofrecer jugadores de la pachanga disputada para unirse a nuestro equipo, consiguiendo así jugadores únicos. Los encuentros no son aleatorios, sino que los veremos indicados en el minimapa, de forma que a nuestro propio juicio queda si queremos entrenar o preferimos ir directos al grano. Aún así, en determinados puntos de la historia o localizaciones, los personajes se volverán “hostiles” y acudirán a nuestro encuentro en el mapa, convirtiéndose así en pachangas prácticamente de obligada disputa.

El título presenta funcionalidades online. Se nos permite disputar partidos con los equipos que nos encontremos por StreetPass, enfrentamientos locales y descargar datos, así como intercambiar jugadores con otros usuarios. Sin embargo, nos parece inexplicable como, en una saga de renombre como ésta y a las alturas a las que estamos, no se haya incluido un modo en línea propiamente para disputar partidos con jugadores de todo el globo. Sin duda, esta función alargaría mucho la vida útil del juego, más todavía teniendo en cuenta que se trata de un juego de deportes, rol y estrategia, todo mezclado en un cóctel que, en el juego online, podría ser una auténtica bomba. Una verdadera pena su ausencia. Esperemos que en posteriores entregas se considere su implementación, ya que pensamos que haría ganar enteros al juego.

En definitiva, un gran paso adelante de la saga, que se ve lastrado por pequeñas carencias, pero que no consiguen empañar la grandeza del trabajo realizado por LEVEL-5.


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