Al fundar la franquicia Xbox, se llegó a pensar en adquirir Nintendo o regalar las consolas

La idea sería adueñarse del mercado casual, liderado por Nintendo

Al fundar la franquicia Xbox, se llegó a pensar en adquirir Nintendo o regalar las consolas
 

El portal Gamesindustry realizó una entrevista a dos figuras importantes en la cuna del proyecto Xbox, cuando la Xbox original iba a ser lanzada, entre los años 2000 y 2001. El co-creador de la consola, Seamus Blackley estuvo hablando junto a su colega, el creador de la serie Oddword, Lorne Lanning (que justamente hoy también criticó cómo el mundo de los videojuegos está degenerando por culpa de su relación con el mercado capitalista y su alto índice de competitividad).

En esta entrevista, ambos estuvieron hablando sobre detalles y curiosidades muy interesantes en el nacimiento de la primera Xbox. Dado que Microsoft, una compañía sin experiencia en el mercado de las videoconsolas (a excepción de su colaboración con la Dreamcast de SEGA), iba a entrar en él (algo más de 5 años después de que Sony hiciese lo mismo), rondaron muchas incógnitas sobre qué debía hacer Microsoft, cómo abordar el lanzamiento de su marca comercial y su producto en este ámbito, y surgieron muchas ideas, algunas descabelladas, como la curiosidad que citaron en esta entrevista.

Entre otras, se formuló la idea de que la consola fuese vendida gratis, así como que Microsoft adquiriese Nintendo. El equipo de Microsoft encargado de la tarea imaginó que el mercado principal de su consola fuese casual, mercado dominado principalmente por Nintendo. Así que adquirir la compañía no sonaba tan descabellado… si fuese posible, claro. Aunque menos efectivas, surgieron otras ideas menos utópicas: en la entrevista mencionan, literalmente, que “había que matar a Mario“.

Microsoft lanzó a la venta la Xbox original por primera vez en territorio norteamericano en noviembre del 2001

Microsoft lanzó a la venta la Xbox original por primera vez en territorio norteamericano en noviembre del 2001

Este “contrato de asesinato” se llevaría a cabo mediante la competencia, con algún título que compitiese en el mundo de Mario de forma que arrastrase a los fans del clásico personaje de Nintendo a su plataforma, con cierto catálogo de juegos rompedor en este género. La tarea, precisamente, se centró principalmente en Oddword como título de lanzamiento.

Sobre la idea de ‘regalar’ las consolas, la táctica era sencilla: de esta forma se motivarían las ventas de juegos, aunque para ello la idea era que éstos fuesen juegos creados únicamente por Microsoft. A los desarrolladores se les hizo pensar en que se iban a regalar los sistemas Xbox. También se pensó en publicitar al sistema operativo de la empresa, Windows, en el sector de los videojuegos mediante esta fórmula, aunque Lanning tenía claro de que sería contraproducente dada la mala fama que el producto tenía ya por aquel entonces.

Finalmente, todas las locas ideas se desecharon, quedando en un clásico lanzamiento de la primera videoconsola de Microsoft, que entre 2001 y 2002 salió a la venta en todo el mundo, con un equipo con disco duro incorporado y un procesador basado en la arquitectura x86 (utilizada por los ordenadores PC tradicionales) que asentó bastante las bases del juego en línea (que ya había asentado poco antes SEGA con Dreamcast, consola con la cual Microsoft colaboró).


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