Una joven china pasa sus diez últimos años en un cibercafé

CrossFire se había convertido en su obsesión

Una joven china pasa sus diez últimos años en un cibercafé
 
 

Ya sabemos que en países asiáticos se vive con mucha intensidad los videojuegos, sobretodo los de vertiente online, o si no que se lo digan al joven que murió en Taiwán tras jugar tres días seguidos a World of Warcraft.

En esta ocasión el resultado no ha sido tan fatídico, aunque resulta igualmente sorprendente por su continuidad en el tiempo. Y es que Xiao Yun, una joven china que en la actualidad tiene 24 años, escapó de casa con 14 años tras una discusión con sus padres. Transcurridos meses e incluso años sin tener noticias de la chica, su familia la daba por muerta, hasta que tuvo lugar un registro policial aleatorio en un cibercafé de Wuhan.

¿Adivináis a quien se encontraron allí?. Así es. Tras descubrir el agente que el documento de identificación que le mostraba la joven era falso, se descubrió que se trataba de la mismísima Xiao Yun, dada por muerta desde hace una década. La chica se había pasado todo ese tiempo en cibercafés jugando a CrossFire, un juego que la tenía absorbida por completo y que le obligó a pernoctar y buscarse trabajos eventuales en los mismos cibercafés que le permitieran costearse sus largas sesiones de juego, que podrían calificarse como de auténtica adicción. Xiao Yun fue multada con 1000 yuanes (unos 150 euros) por resistencia a la autoridad y devuelta posteriormente a sus padres.

En países como China los cibercafés son establecimientos que, por su gran demanda, se encuentran habilitados para que los usuarios puedan pasar las 24 horas en los mismos sin tener que desplazarse a ningún sitio, pues tienen todas las necesidades básicas cubiertas. Ventaja que aprovechó la protagonista de esta historia real, que claramente supera cualquier ficción.

 


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