La evolución de los tópicos de género en los videojuegos

Los videojuegos vuelven a dar ejemplo

La evolución de los tópicos de género en los videojuegos
 
 

La sociedad evoluciona y los videojuegos como elemento tecnológico y puntero está también, por suerte, abierto a cambios ideológicos. Vivimos en una sociedad en la que desgraciadamente la mujer ha vivido en derecho un paso por detrás del hombre y eso se ha representado así en multitud de formas, también llegando al cine y a los videojuegos. Actualmente y por el bien de todos, se ha producido un grito por la igualdad que era necesario y los videojuegos han bebido mucho en este sentido.

Si sacáramos estadísticas de los videojuegos de la pasada década nos daríamos cuenta rápidamente como la mayoría de títulos están protagonizados por hombres, además en papeles donde el hombre es el héroe que rescata a la mujer o simplemente ha de salvar el mundo en su globalidad. Desde Mario rescatando a su princesa a Kratos exhibiendo masculinidad y fuerza. Han existido ya antes heroínas como la propia Lara Croft, pero ha sido muy minoritario en la mayoría de casos.

La corriente de los últimos años está cambiando esta visión en los videojuegos y afortunadamente nos está abriendo muchas nuevas vías, las que han hecho que personalmente sepan crear historias mucho más completas al darle papeles a la altura a las mujeres. No hay que irse muy lejos para ver como mujeres ocupan ahora las portadas de grandes de los lanzamientos, sin pensar mucho enseguida recordamos a Aloy como protagonista de Horizon Zero Dawn, Clementine en The Walking Dead, Ellie en The Last of UsFetch en Infamous: First Light o Max Caulfield en Life is Strange. Todo ello representan mujeres guerreras, mujeres que se superan y que ocupan un lugar que parecía reservado a hombres. Incluso en historias donde parece que el hombre ocupa el papel principal como pueda ser en The Witcher 3, nos damos cuenta como la gran parte de la trama gira en torno a mujeres como Jenefer, Triss o la propia Ciri, eje central de la trama del brujo y parte indispensable de la trama.

Ante esta situación me saco el sombrero, pues ante todo lo malo que se ha achacado siempre a los videojuegos como la violencia o los tópicos, hemos sido de los primeros medios interactivos en saber dar ese salto necesario para llegar a un mundo más igualitario entre hombres y mujeres. Los videojuegos han sido pioneros en algo muy importante. Las mujeres no necesitan ser rescatadas, necesitan vivir grandes aventuras, y por qué no, salvar también a la humanidad.

Pero esto ha venido de la mano de algo muy necesario, de una madurez en los papeles que desempeña el hombre en los videojuegos. Personalmente, también mi madurez personal habrá tenido algo que ver, me he sentido cansado de ver a hombres omnipotentes salvando el mundo, dando saltos o trepando muros o rescantando princesas. Hemos visto grandes papeles donde el hombre ha desempañado un papel del que tampoco se nos vende muy bien en la sociedad actual, el de padres protectores y preocupados por sus hijos o su hogar, una visión que desafortunadamente siempre ha estado más asociada a la mujer. El papel de padre de Joel en The Last of Us, la madurez que afronta Nathan Drake al formar una familia con Elena Fisher en Uncharted 4, Lee cuidando de la adorable Clementine en The Walking Dead e incluso ver al incontrolable Kratos cuidar de un niño pequeño en la nueva entrega de God of War, algo imposible de imaginar al jugar a los primeros títulos de la saga. Es decir, nosotros también sabemos hacer muchas más cosas que salvar el mundo una vez tras otras, y curiosamente esos argumentos han dado un punto de vista nuevo y más elevado a nuestro sector, a título personal he disfrutado mucho más de estas historias o me apasionan más a a primera vista. También se está empezando a recoger algo habitual en la vida real, la homosexualidad, en personajes como Ellie, Max o recientemente Tracer. Y este último personaje a pesar de la polémica, solo hace que plasmar una realidad necesaria y candente.

Aveces hay que criticar, pero hoy quiero felicitar a la industria en general por el papel que está desarrollando en la modernización de los clásicos conceptos sobre hombres, mujeres y familia. Muchos años hemos vivido ideas erróneas que hemos sabido encauzar con grandes ideas e historias. Con ello quiero defender, que ningún género tiene ningún estereotipo fijado y salir de ellos tanto por parte del hombre como de la mujer, siempre será positivo.





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