El perro de George Lucas inspiró a Chewbacca en Star Wars

El famoso Wokiee tiene un origen de lo más corriente

El perro de George Lucas inspiró a Chewbacca en Star Wars
 

40 años dan para mucho, y Star Wars se ha visto repleta de curiosidades y anécdotas que quedaron tras las cámaras. Cuando George Lucas dio a luz a la franquicia galáctica, tenía en mente crear una de las sagas más grandes de toda la historia. Sus ambiciones eran infinitas, y si bien es cierto que no le faltaron apoyos tras el estreno de “American Graffiti”, su originalidad deslumbró a todo el mundo. Muchos de los elementos y razas que conocemos a día de hoy nacieron de pequeños detalles, que llevaron a Star Wars a ser lo que es actualmente. La Star Wars Celebration está sirviendo para que Lucas se desnude ante los fans y se revele algunas de estas anécdotas, entre las que está el origen de los conocidos Wookiees.

Cuando en 1977 se estrenó “Una nueva esperanza”, una de las cosas que más llamó la atención fue esta raza peluda con aspecto de perro y oso. Chewbacca rápidamente se convirtió en uno de los personajes más reconocibles y queridos de la saga, y fue entonces cuando comenzaron a surgir teorías acerca de su origen real. La procedencia del personaje dentro del canon ya se detalló en las precuelas, sin embargo el nacimiento del concepto de su raza tiene una historia mucho más anecdótica, concretamente perruna. Y es que George Lucas ha confirmado el rumoreado origen de Chewbacca durante uno de los paneles del evento:

“Las historias son todas ciertas, tuve un perro llamado Indiana. Un malamute, un malamute de Alaska, que no paraba de dar vueltas en el coche y por los asientos. No conducía, y me encantó esa imagen. Cuando se sentó en el coche era más grande de lo que lo era yo. Fue ahí cuando dije, ‘Sería un personaje divertido para Star Wars‘”.

Lo más curioso de toda esta revelación es que el perro de Lucas se llamaba Indiana, lo que es una clara referencia e inspiración a la saga de Spielberg. En “Indiana Jones y la última cruzada”, Henry Jones padre le explicaba a Henry Jones hijo, que le había puesto Indiana como nombre a su perro. Más adelante incluso se le podía ver, y efectivamente, se trataba de un malamute.

Además, el director también explicó que su intención para con Chewbacca y sus compañero los Wookiees era bien distinta, asegurando que “originalmente los Wokiees iban a ser en lo que se convirtieron los Ewoks, pero entonces me dí cuenta de que tenía que eliminarlos al final de la película. Decidí salvar a uno y hacerlo copiloto“.

Está claro que su decisión fue la más acertada, ya que después de cuatro décadas el querido amigo de Kashyyyk se ha convertido en toda una seña de identidad de Star Wars. No sabemos que le deparará en “Star Wars: Los Últimos Jedi” ahora que su mejo amigo ya no estará para acompañarlo, pero no hay duda de que seguirá dando de qué hablar.

 





Contenido relacionado