5 razones para emocionarse con Solo, lo nuevo de Team Gotham

Descubre por qué nos ha enamorado esta obra

5 razones para emocionarse con Solo, lo nuevo de Team Gotham
 

Team Gotham es uno de esos estudios españoles que, gracias al esfuerzo, dedicación e increíble talento de sus componentes, han logrado, con muy poco, ganarse un nombre en la industria del videojuego en España, cosa que no es nada sencilla. Tras The Guest, un juego detallista en el que la exploración y la resolución de algunos puzles era el elemento clave, este joven estudio se encuentra trabajando en Solo.

El nuevo proyecto fue financiado con éxito con una campaña de crowdfunding hace tan solo unas semanas a través de Fig. Nosotros, en la CometCon, celebrada recientemente en Oviedo, hemos podido disfrutar de una de las primeras versiones de esta prometedora obra del talentoso equipo de Team Gotham, quedando totalmente prendados de ella. Si queréis saber por qué Solo ha entrado a formar parte de esa lista de juegos que esperamos con ansia, acompañadnos en este pequeño repaso de sus grandes virtudes.

1: Puzles ingeniosos

Solo es, desde el punto de vista jugable, un título de puzles. Team Gotham ya tiene experiencia en el género y, sin duda, saben cómo tratar al jugador tanto para enseñarle como para guiarle a través de la experiencia, atrapándolo de principio y manteniéndolo pegado a la pantalla hasta el final. En Solo no estamos ante una excepción y, en lo que hemos podido probar, todo el apartado jugable se basa en diferentes e interesantes puzles. A través de ellos, recorremos diferentes islas explorando el entorno y manejando todo lo que tenemos a nuestro alcance para conseguir avanzar.

Dentro de los puzles que hemos visto, y tan solo es un nivel de una versión temprana del juego, nos hemos encontrado con una variedad de mecánicas bastante amplia. Durante el comienzo del nivel, para avanzar debíamos usar los objetos de nuestro entorno de forma que pudiéramos alcanzar ciertas zonas. En la segunda parte se nos pedía utilizar dichos objetos para, teniendo en cuenta la iluminación, crear determinados patrones de sombras. Y todo esto se hace solo con cajas, ventiladores y plataformas desplegables. La aparente simplicidad de las mecánicas hace destacar más la profundidad de algunos puzles, que requieren darle una vuelta de tuerca a nuestros movimientos y a la función de cada elemento (que no solo es jugable, sino también narrativa).

2: Aprender trabajando

Otro de los detalles que nos han hecho quedarnos anonadados con cada una de las partes que hemos podido disfrutar en Solo es el hecho de que no existe tutorial. A pesar de ser una versión muy temprana y teniendo en mente que esto puede cambiar, me arriesgaría a decir que desde Team Gotham ya han pensado y desechado esta posibilidad (de hecho, nadie nos explicó cómo jugar, nos dieron el mando y el juego se encargará del resto). Cada puzle tiene su importancia y, en cada una de las zonas que hemos visto, se nos explica cómo usar los bloques sin decirnos una sola palabra. Bien se muestra un “recuerdo” (una especie de espectro relacionado con la historia) realizando una acción al lado de un bloque que claramente está destinado a permitirnos realizarla, o bien se nos deja un puzle muy sencillito de ejemplo para que comprendamos cuáles son las reglas; pero en todo momento se nos enseña sin hablar, tratándonos como jugadores inteligentes dispuestos a aprender sin necesidad de un mensaje de explicación.

En este sentido, hemos sentido una sensación parecida con Solo a la que sentimos en The Witness, donde para aprender las reglas debemos hacer puzles básicos. Además, igual que en la obra de Jonathan Blow, todo está pensado y se da una cierta libertad que nos permite superar cada puzle de más de una forma. Y creedme si os digo que cuando un juego me recuerda a The Witness es porque hay algo que ha hecho espectacularmente bien.

3: Un mundo muy especial

Uno de los puntos que más llama la atención en Solo desde el primer tráiler es su apartado artístico, el cual rebosa personalidad. Con un toque simplista y, en muchos casos, casi infantil, Team Gotham nos mete de lleno en un universo compuesto por islas en las que debemos activar tótems para poder progresar y hacer emerger nuevas islas por las que continuar nuestra aventura, cada una de un color diferente y con sus propias características.

Pero lo mejor de todo esto es que ese mundo en el que estamos no es un mero escenario en el que resolver puzles, sino que forma parte del juego como un personaje más. En lo que hemos podido probar nos hemos encontrado con diferentes animales con los que interactuar, reaccionando cada uno de ellos de forma distinta a nuestros acercamientos, y según hemos podido saber, la versión final del juego incluiría no solo estas criaturas, sino muchos más elementos con los que poder meternos de lleno en la piel de nuestro protagonista.

Y aún hay algo que destaca por encima de esto ya que toda la belleza y la vida de este universo ficticio que tenemos en Solo está hecha para ser disfrutada. Como si de un buen vino se tratara, lo bonito no está en tragarlo todo de golpe, sino en ir poco a poco, saboreando cada sorbo y disfrutando de cada segundo. Es cierto que podremos correr como locos y hacer de Solo un speedrun, pero nos estaremos perdiendo uno de los apartados más bonitos de esta obra. Tal y como explican desde Team Gotham, Solo es una experiencia contemplativa en la que puedes sentarte en un banco a observar el mundo mientras reflexionas; y esta sensación es algo que nos ha maravillado.

4: “Tú cuentas tu propia historia”

Pero las virtudes de lo que hemos jugado no se quedan aquí, y si bien es cierto que tanto el apartado visual como la jugabilidad y las sensaciones que Solo nos ha transmitido son algo genial, aún nos queda lo mejor. El apartado narrativo de lo nuevo de Team Gotham es probablemente lo que más nos haya gustado, y eso que solo hemos podido jugar una demo. Aquí tomaremos el rol de un marinero que se embarca en una aventura con los recuerdos de sus amores pasados, presentes o futuros (todo depende de nuestra situación actual).

El juego, cuyo tema principal es el amor, comienza con una serie de preguntas personales en las que se nos pide nuestra situación amorosa actual, nuestro género y el género y nombre de la persona que amamos (o deseamos amar). A medida que avanzamos, se nos plantean una serie de pequeñas reflexiones y preguntas de calado moral relacionadas con el amor. ¿Y sabéis qué es lo mejor? ¡Que Solo reacciona a nuestras decisiones! Dependiendo de nuestras respuestas se nos mostrará una u otra información, haciendo de este juego una experiencia totalmente personal.

Tanto es así que cuando, sorprendidos por todas estas cuestiones, preguntamos a los chicos de Gotham por este apartado, uno de los responsables del juego (Juan de la Torre) nos dio la mejor respuesta que podríamos esperar: tú cuentas tu propia historia. No se exagera cuando se dice que Solo es una aventura introspectiva y es que esta obra hará que conozcamos muy de cerca al protagonista, que no resulta ser otro que nosotros mismos. De esta forma, como en un buen libro, cada uno vivirá la experiencia de una forma distinta en base a su situación actual y experiencias pasadas.

5: Una experiencia distinta

Con todo lo expuesto hasta ahora, podemos ver a Solo como un proyecto que destaca por sus propuestas entre todo con lo que la industria, tanto AAA como independiente, pretende asaltarnos. Tal vez no ofrezca tanta diversión como un mundo abierto, tal vez su mundo no sea fotorrealista, y tal vez la variedad de mecánicas no se asomen a las de un sandbox; pero lo nuevo de Team Gotham es una experiencia distinta a todos los géneros expuestos. Y no se ha usado la palabra experiencia por casualidad, porque Solo es una experiencia que cada uno vive de forma distinta y que, a través de sus mecánicas, hará que podamos conocernos un poquito más a nosotros mismos.

Mucho se ha hablado recientemente en la industria del videojuego acerca de si las obras que aquí se generan podrían ser consideradas arte o no. Por muchos puntos de vista que veamos, lo cierto es que resulta difícil aceptar un “no” por respuesta tras haber probado Solo. Team Gotham busca pegar un golpe en la mesa con este título, demostrar que el videojuego es arte y hacerlo a través de una obra de arte. Por nuestra parte, poco más podemos deciros y, aunque parezca lo contrario, no tratamos de venderos el juego, sino de haceros partícipes de una bonita experiencia en la que simplemente hemos podido rascar la superficie.

Por supuesto, hemos jugado a una versión temprana del juego y es muy posible que todos los apartados sufran cambios relativamente importantes hasta que, si todo va bien, en 2018 podamos disfrutar de Solo. Y por si necesitáis una muestra de mi confianza en la obra, mientras leéis estas líneas, yo ya me he hecho backer del proyecto (si os interesa, podéis visitar su página en Fig). Ahora solo queda esperar con ganas a que Team Gotham nos deje echarle el guante a la versión final de esta obra que, tratando el amor ha conseguido enamorarnos.


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