La misteriosa leyenda tras la “Z” y el “GT” de Dragon Ball

Tres décadas de historia dan para muchas teorías

La misteriosa leyenda tras la “Z” y el “GT” de Dragon Ball
 

Un año y tres meses fue el tiempo que necesitó la obra de Akira Toriyama en pasar de las hojas del manga a la pantalla de la televisión, y desde entonces nos ha acompañado durante más de tres décadas. Cuando el 20 de noviembre de 1984 el dibujante sorprendió a todos sus lectores japoneses con “Dragon Ball”, muy pocos esperaban que la historia de Goku se convirtiera en una de las más icónicas de toda la historia del manga, pero lo cierto es que su verdadero éxito mundial se produjo a partir de la intermediación de Toei Animation. El estudio de animación comenzó a adaptar la obra de Toriyama a partir de 1986, y lo que en un principio iba a ser una anime más, fue consolidándose en el tiempo, y terminó por empujar a su autor a continuar la historia. Pese a que Toriyama concibió “Dragon Ball” como una sola historia, el éxito que cosechó le presionó a continuar casi de forma ininterrumpida la obra, y el 26 de abril de 1989 se estrenaba con el sufijo “Z” su continuación. A partir de ahí comenzó la leyenda de su nomenclatura.

El despegar de una leyenda

“Dragon Ball Z” supuso el verdadero despegar de la saga, y logró mantenerse hasta el capítulo 291 en antena, y el número 519 del manga. Aunque su progresión se vio ralentizada en cierta parte por el relleno, eso no afectó a su popularidad, y en 1995 Toriyama se despedía después de una década sus fans en un mítico número 25 de la Shonen Jump. Esto provocó una profunda crisis en la publicación, que vio reducidas sus ventas, y fue el principal causante de que en octubre del mismo año la serie continuara al menos en televisión con un nuevo nombre. “Dragon Ball GT” pese a decepcionar a muchos, ayudó a aumentar la leyenda de la ya popular serie, y cerró el bloque argumental de la obra con su tercer acto. Esa estructura diferenciada llegó a generar muchos rumores y teorías en cuanto a la razón de sus nombres, porque nunca unas letras habían despertado tanta curiosidad.

Cuando se estrenó “Dragon Ball Z” muchos pensaban que esa sería la última temporada de la serie, y fue lo que llevó a la popular teoría de que la “Z” se debía a que Toriyama se había quedado sin ideas, y que ese sería el desenlace representado por la última letra del abecedario. En ese sentido, también se especuló con la idea de que la letra era la primera de la palabra “Zenkal”, que en japonés significa “última vez”. E incluso se creyó que la “Z” era un simple error del diseñador que la confundió con un 2. No obstante su verdadera justificación es mucho más sencilla que todo eso.

Hay que dejar claro que Toriyama nunca hizo ninguna distinción entre “Dragon Ball” y “Dragon Ball Z” ya que concibió todo de una forma conjunta dentro de un mismo manga, aunque la elipsis cronológica sucedida entre los capítulos 194 y 195 hacían necesario algún tipo de diferenciación. El paso de un episodio a otro se hizo de forma ininterrumpida, y la productora responsable de la serie pidió al dibujante que separara ambas temporadas de alguna forma. Toriyama declaró en una entrevista para la versión estadounidense de la Shonen Jump, que sugirió a Toei Animation la “Z” y que su motivo no tuvo ninguna razón aparente detrás. Aunque si bien es cierto que por su cabeza siempre pasó la idea de que ese podría ser el final de la serie, nunca escogió la letra con ninguna intencionalidad. Con el paso del tiempo los aficionados terminaron conociendo al elenco protagonista como los “guerreros Z”.

Terceras partes nunca fueron buenas

Tras la saga de Buu y el final de la serie con el episodio 291 del anime y el número 519 del manga, Akira Toriyama parecía que por fin se despedía de todos sus seguidores. No obstante,  la desaparición de todo contenido relacionado con “Dragon Ball” en la Shonen Jump provocó una importante crisis, y empujó al mangaka a continuar la obra al menos en televisión. En octubre de 1995 se estrenaba por primera vez “Dragon Ball GT” y tras un gran revuelo inicial, la emoción fue apagándose. La noticia de la ausencia de Toriyama en la serie a pesar de la implicación de Bird Studio -creado por el propio dibujante- acabaron pesando demasiado y aunque llegó a cosechar unos grandes números de audiencia, su popularidad quedó manchada para siempre.

Sin embargo, y pesar de las críticas, Toei Animation lo único que hizo fue volver a repetir la fórmula que 6 años antes había aplicado, diferenciando la nueva temporada con una nomenclatura distinta. El estudio pensó en un primero momento en llamarla “Dragon Ball Z2”, “WW” (Wonder World), e incluso “G-UP” (Growing Up), no obstante finalmente se decidieron por lo que todos conocemos actualmente. Las siglas “GT” respondían al significado “Grand Tour” y hacían referencia al viaje que emprenden Goku, Pan y Trunks en los primeros episodios de la nueva serie. El nombre de “Dragon Ball GT” acabó funcionando muy bien, y aunque para muchos fue un completo fracaso, lo cierto es que los últimos capítulos dejaron algunos momentos bastante memorables para todos los fans.

“Dragon Ball” lleva más de tres décadas encandilando a millones de fans por todo el mundo, y no parece que Toriyama tenga pensado tirar la toalla por el momento. “Dragon Ball Super” comenzó con un pequeño tropiezo pero parece que Toyotaro se ha convertido en un gran sucesor del padre de la obra, y está siendo capaz de volver a encumbrar el nombre del manga. Nadie sabe cuál será el final de el nuevo anime, pero lo cierto es que la leyenda de Goku y compañía ya se ha colocado en un importante lugar del corazón de todos aquellos que siempre soñaron con lanzar un Kamehameha o volar en la Nube Kinton.


Contenido relacionado