El fracaso de Dreamcast fue debido a la falta de inversión

La mala gestión de SEGA la llevó al fracaso

Dreamcast
 

Dreamcast la última consola de la compañía nipona SEGA, tras el fracaso de la misma los dueños de Sonic decidieron dejar de trabajar en consolas para dedicarse única y exclusivamente al desarrollo de videojuegos y máquinas recreativas. Dreamcast llegó al mercado allá por el año 1998 y trágicamente, solo tres años después, en 2001 finalizó la producción de la misma en lo que sería el trágico final de la consola. Pero ¿Qué ocurrió realmente para enterrar a la entrañable 128 bits de SEGA?

Tal y como hemos podido conocer, a través de Polygon, el fracaso de la consola se debió a la falta de inversión por parte de SEGA y al desinterés de los programadores para desarrollar nuevos juegos. Así lo ha manifestado un ex directivo de la compañía en la división americana, Bernie Stolar, quien confirma que fue un éxito en su lanzamiento: “Dreamcast tuvo un exitoso lanzamiento … pero la compañía simplemente no estaba poniendo dinero detrás de la consola”. Stolar tuvo una amplia carrera antes de desembarcar en SEGA durante el año 1996, antes estuvo trabajando para Atari y hasta contribuyó en Sony para el lanzamiento de la primera PlayStation.

Fue gracias a su periplo por Sony donde Stolar pudo ver la diferencia de trato entre una consola y otra pues, PlayStation si estaba respaldada económicamente para llevarle nuevos juegos: “Sony estaba muy dispuesta a gastar dinero en nuevos juegos, tanto que estaban dispuestos a aceptar todos los juegos que llegaran a la compañía por parte de terceros”. Justo el caso contrario a lo que el exdirectivo se encontró en SEGA America: “Los cambios de la estructura corporativa perjudicaron la habilidad de SEGA para conseguir nuevos juegos en Dreamcast”. Pero, Stolar se muestra convencido en que el principal motivo del fracaso fue otro: “Lo que creo que ocurrió fue que Hayao Nakayama fue expulsado por el presidente de Sega, Isao Okawa quien, no entendía lo que el software debía ser, y él realmente no entendía La industria del juego“.


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