Diseccionando la película de Uncharted: Deseos y temores

Uncharted (título provisional)

Diseccionando la película de Uncharted: Deseos y temores

Trazamos un mapa por el que nos gustaría ver discurrir la nueva aventura del buscatesoros

Diseccionando la película de Uncharted: Deseos y temores
 

Hablar de una adaptación en 2017 es como andar sobre una cuerda colgada del precipicio. La industria ha ido ganando tanto peso y protagonismo en las economías de medio mundo, que ha comenzado a trastocar otros negocios. No es de extrañar que durante los últimos años hayan salido tantas películas basadas en algunas de las sagas de videojuegos más famosas. Sin embargo el cine no ha sido el único en acercarse al videojuego, sino que diferentes títulos han sabido adaptar el lenguaje clásico del celuloide a mecánicas jugables, y en ese terreno Naughty Dog se ha convertido en uno de los principales jugadores con Uncharted. Una saga de videojuegos que ahora hará su entrada oficial en el mundo de las adaptaciones suscitando todo tipo de opiniones.

La historia de Nathan Drake ha sido alabada en cientos de ocasiones por saber reproducir el ritmo frenético de las películas clásicas de aventuras, siendo comparado no pocas veces con Indiana Jones.  Desde el primer viaje a El Dorado, pasando por la mística Shambhala, la perdida Iram de los pilares, o la sobrecogedora Libertalia, los viajes del buscatesoros siempre han rezumado cine por sus cuatro costados. Neil Druckmann ha sido y es el principal responsable del renacer de Naughty Dog con la cuarta entrega de la saga, a quien ahora deberán saber corresponder un nuevo equipo de guionistas. ¿Quiénes son los afortunados?

Shawn Levy, director de “Noche en el museo” y algunos episodios de “Stranger Things” ha sido el elegido para resolver el largo culebrón que inició Sony Pictures hace ya casi una década. Y es que fue el pasado 2009 cuando el estudio decidió que ya era hora de dar el salto definitivo y llevar la espectacularidad de Uncharted a la gran pantalla. A partir de ese momento se inició una conflictiva relación con Naughty Dog, con la que inicialmente mantuvo un trabajo coordinado, pero de la que al final acabarían separándose por desavenencias creativas. Con todo ese bagaje en la mochila, ahora nosotros nos lanzamos a la piscina con algunos deseos, pero temores por saber los peligros que entrañan una producción de esta clase.

No queremos una historia de orígenes

Nathan Drake es uno de los personajes más importantes de las dos últimas generaciones de consolas, y los jugadores le conocen casi como si fuera un hermano. Aunque cada entrega de la saga comenzaba directamente en el meollo de la acción, con Uncharted 3 se dio un gran paso en la construcción del pasado del personaje. De esa forma durante varios capítulos teníamos la oportunidad de conocer la versión precoz del bravucón protagonista, y conseguíamos un contexto que luego sería explorado de manera más profunda en el siguiente videojuego y la llegada de Sam a su vida.

¿Es necesario volver a contar todo esto? Lo cierto es que por lo que sabemos hasta ahora, la película tomará como base los videojuegos pero narrará una historia completamente nueva. Fue de hecho el propio Tom Holland, quien se meterá en la piel de Nathan, el que propuso a Levy la idea de mostrar al buscatesoros en su juventud. Aunque no se especificó qué edad tendrá, es bastante factible y atractivo pensar que será durante su adolescencia, periodo vital no explorado en ninguna de las entregas.

Teniendo en cuenta todo esto, creemos que sería mucho más interesante ver el frenetismo propio del inicio de los juegos de Naughty Dog, que ver una película de orígenes más propia de un personaje nuevo o de cualquier superhéroe venido a menos. Nathan es toda una institución y representa una serie de valores que serían mucho mejor aprovechados si se aplican a un contexto y una narrativa ya iniciada. Recordemos que un juego de la saga lleva por duración media las 20 horas, pero un largometraje difícilmente alcanza las 2 y media. El guion que trabaja Joe Carnahan deberá saber plasmar la esencia del personaje pero sin anclarse tanto en la construcción de una personalidad que ya todos conocemos.

¿Comedia de fin de semana? Sí, pero…

Una de las características más conocidas de Nathan Drake es su particular carácter despreocupado y afable. A pesar de ser una persona que ha pasado por situaciones muy complicadas, y que perdió a su familia cuando era pequeño, Nathan nunca abandonó su personalidad alegre y sus constantes chascarrillos. Sus comentarios a lo largo de las 4 entregas servían para aliviar algunos de los momentos más tensos, y permitían a Naughty Dog construir una imagen que fuera fácilmente vendible de cara a convertirse en el sucesor del marsupial naranja. No obstante esto podría ser un importante peligro a la hora de trasladarlo a la gran pantalla.

Es lógico pensar que Sony Pictures apueste por la versión más comercial de la franquicia. Aunque el protagonista de la saga ha vivido una evidente evolución en su última aventura, para el estudio sería mucho más fácil vender la imagen graciosa y aventurera del personaje. Además, la mayoría del público que acudirá a las salas de cine esperarán ver una película entretenida sin demasiada profundidad, y en cierta manera tiene sentido. Indiana Jones logró coronarse durante una década completa gracias a sus tramas divertidas, que no adolecían de complicadas relaciones o reflexiones nolanianas. Esa fórmula sería la más fácil de utilizar para una película de Uncharted, que de base el público medio asociará a la saga de Spielberg, tanto por apariencia como por formas.

Uncharted 4

No obstante el próximo mes de marzo podríamos salir de dudas en cuanto a la utilidad de la fórmula “para todos los públicos”. La nueva adaptación de Tomb Raider se enfrenta a un reto similar a la hora de trasladar una versión del héroe mucho más frágil y con más matices que el esquema clásico. Si la Lara que llegue a la gran pantalla triunfa representando a una mujer mucho más realista que la que estipula el canon clásico, Sony Pictures podría ver la puerta abierta a replicar la madurez de Uncharted 4. Sin embargo el factor económico podría terminar pesando más, y la opción cómica y conservadora se impondría.

Los personajes clásicos

De cara a lo que podría ser una única entrega de Nathan Drake en el cine, lo más seguro es que Sony Pictures respete al elenco principal que ha acompañado a la saga a lo largo de estos años. Sería el reclamo principal a la hora de atraer a los fans más acérrimos, y a todos aquellos que alguna vez han probado alguno de los títulos de Naughty Dog. De hecho el efecto llamada será una de las principales estrategias del estudio para llevar al público a las salas, y los personajes clásicos forman casi parte ya del imaginario clásico de los videojuegos.

A cualquiera que se le muestre una imagen de Nathan lo asociará rápidamente a los píxeles, y gracias al excelente trabajo que hizo Kory Heinzen a la hora de diseñarlo, no hará falta demasiada publicidad para dar a conocer su carácter. De hecho la guionista Ammy Hemming reconoció que el buscatesoros es una mezcla de Bruce Willis y Harrison Ford. Pero en esta ocasión será un joven Tom Holland quien se meta en el papel. ¿Qué problemas puede acarrear eso?

El tesoro de Drake y El desenlace del ladrón hicieron un gran trabajo a la hora de representar la niñez del protagonista. Eso permitió tener una mayor perspectiva del camino del héroe por el que había pasado el personaje durante todos sus años de aprendizaje, pero son precisamente esos años los que mostrará la nueva película. El Nathan Drake que interprete Tom Holland deberá ser gracioso pero no mucho, valiente, pero no mucho, y sobre todo más temerario. Con el paso de los años Nathan fue aprendiendo lecciones a base de golpes y eso le volvió mucho más inteligente. Holland tendrá que ser la potencia que no llega a ser acto, y para ello precisará de un mentor.

Hace unos pocos días se conoció que la estrella Bryan Cranston estaba en negociaciones para formar parte del reparto, y los rumores apuntan a que será el Victor Sullivan de la película. Es precisamente Sully quien hace de padre de Nate y de mentor cuando este está en problemas. Sin embargo el tiempo cronológico en el que se basará la cinta hace pensar que el papel de este conocido personaje no será el mismo que vimos en los videojuegos. Y es que la relación que existe entre el alumno y el maestro se mostraba ya madura durante la última entrega de la saga, y funcionaba como caladero de anécdotas y recuerdos.

Un Sully joven podría ser la viva imagen de Nate en la actualidad; una persona descreída y egoísta que solo se compromete por los suyos cuando están en verdadero peligro o se imponen en su camino. El desenlace del ladrón repetimos que cambió ese precepto, pero la película nos trasladará años antes de dicha trama, lo que significa que Sully quizás no sea el guía que todos esperamos, y quizás solo esté presente en la trama para agradar a los fans, y no como pieza primordial del guion. De hecho Cranston podría no terminar interpretando a Víctor, sino al principal villano de la película, del cual no se conoce absolutamente nada a estas alturas.

Otro punto importante a tener en cuenta será la ausencia de una figura femenina. Aunque es seguro que Levy introducirá a una chica que haga de contrapeso a la más que probable predominancia masculina de la historia, esta no tendrá el mismo papel que tuvieron Elena o Chloe en las distintas entregas de la saga. Dada la edad del Nathan interpretado por Holland, un posible romance sería entendido como una relación adolescente y fugaz, que no terminaría de ser creíble dada la despreocupada actitud de alguien que solo vive por y para los tesoros. Será introducida, sí, pero aunque solo sea un deseo improbable, nos gustaría que no fuera un simple elemento decorativo, y que tuviera cierta relevancia en la progresión de la trama.

¿De Libertalia a…?

Una de las claves del éxito de Naughty Dog con Uncharted fue la renovación con esencia. El estudio supo entender qué es lo que identificaba a la saga y darle un aire fresco en cada entrega para que se mantuviera viva la llama narrativa. Nada tiene que ver El Dorado del primer título, con la Shambhala del segundo, o la desértica Ubar del tercero. Todos coinciden en que con la recreación de Libertalia en El desenlace del ladrón se tocó techo tanto técnico como artístico, en una franquicia que siempre había presumido de no solo tener un fondo, sino también una bonita capa. Las posibilidades que otorgan los efectos especiales en el cine a día de hoy podrían suponer un nuevo salto evolutivo en la concepción de entornos ficcionales, pero para ello tendrá que haber una base sólida que lo sustente.

Cada juego de Uncharted escondía detrás un arduo trabajo de investigación, documentación, y estudio de las antiguas civilizaciones. Con eso y un poco de imaginación se lograban crear localizaciones fantásticas pero con elementos de realidad que aportaban credibilidad a lo que aparecía en pantalla. A estas alturas se desconoce cuál ha sido la temática que ha escogido Carnahan para la historia de la película, pero nosotros tenemos algunas ideas que podrían resultar interesantes de ver en la gran pantalla.

Antiguo Egipto

A excepción de La traición de Drake, la saga siempre se ha visto envuelta en selvas frondosas y entornos muy verdes llenos de fauna y vegetación. Ver algo más desértico centrado en el interesante Imperio egipcio sería una buena manera de marcar cierto distanciamiento con los videojuegos, y aportar una personalidad que la hará falta el día del estreno. No hablamos del famoso periodo Helenístico que transcurrió en torno al año 330 antes de Cristo, sino a un momento en la historia de la civilización mucho más glorioso. Las construcción de las Pirámides de Egipto comenzó durante el Imperio Antiguo, 2.700 años antes de Cristo.

Que la tercera Dinastía que reinó durante esos años decidiera construir una ciudad secreta sería un buen punto de partida para comenzar a trabajar. Quizás bajo una de las famosas pirámides, o con el propósito de conservar el legado de la civilización, levantaran una metrópoli subterránea con sus propios monumentos y tesoros. A partir de ahí solo haría falta rescatar alguna de las muchas maldiciones que pueblan la mitología egipcia para crear un cóctel interesante de trasladar al cine.

Atlántida, la ciudad sumergida

Quién no ha oído hablar alguna vez de algunas de las muchas leyendas e historias que se cuentan sobre la isla mítica que narran los antiguos manuscritos griegos. La Atlántida fue una potencia militar que surgió en dicho lugar unos 10.000 años antes de Cristo, y que puso de rodillas a medio Mediterráneo hasta ser detenida por la propia Atenas. De su legado nacieron algunos de los mitos más famosos de la historia, y a lo largo de los años muchos han sido los escritores y directores, los que han sacado provecho de la potencial imaginativa que proporciona una ciudad sumergida.

Nathan podría querer buscar algún importante tesoro en el famoso lugar, accediendo a él a través de algún tipo de cavidad. En su interior podrían existir cámaras aisladas del agua con una parte de la ciudad totalmente secreta que ha resistido al paso de los milenios. De hecho, y siguiendo el hilo de Shambhala, allí podrían vivir una especie distinta de humanos que habrían sido separados de la evolución natural del Homo Sapiens, dando lugar a extraños seres. Esto sería un cambio notable de ambientación, y una temática que no ha sido muy explorada en los últimos años.

Mitología Nórdica

El legado que dejaron los distintos pueblos nórdicos es innumerable. Las recreaciones que narran las historias mitológicas son de tan riqueza que de ellas se han escrito cientos de libros, y se han adaptado diferentes versiones de sus dioses y héroes. Odín y el Valhala forman parte casi inseparable de la iconografía de todo este imaginario que podría proveer de una historia interesante y nunca vista en una película de aventuras. De hecho la propia saga de God of War ha escogido esta opción para su futura última entrega, y podría ser una alternativa interesante a las clásicas propuestas de Indiana Jones y compañía.

Los entornos helados y un clima que no se asemeje en nada al tropical aportarían un nuevo punto de vista al universo de Uncharted y permitiría a los productores plantar una semilla de las futuras incursiones que derivarían del éxito del estreno. Además el material del que dispondrían sería casi incontable, y el poderío visual de recrear a alguna deidad o paraje mitológico permanecería en la retina de los espectadores durante mucho tiempo.

Crucemos los dedos y tracemos una ruta

La moneda ya está en el aire, y sea lo que sea lo que ocurra, Uncharted llegará a los cines en 2019 o 2020, perpetuando aún más el legado de Nathan Drake, y convirtiendo al buscatesoros en un digno rival para el regreso de Indiana Jones por quinta vez. Solo esperamos que Sony Pictures respete el material original ahora que no dependen de los verdaderos padres de la obra, y, que consigan romper al fin la maldición que persigue a las adaptaciones.


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