¿Cuáles son las claves de Trianga’s Project: Battle Splash 2.0?

Actualmente, se encuentra en Early Access

¿Cuáles son las claves de Trianga’s Project: Battle Splash 2.0?
 

En un mercado en donde los shooters, ya sean en tercera o primera persona, vivieron una intensa sobresaturación, es difícil incursionarse al género para aportar algo nuevo. Las bases contemporáneas asentadas por Gears of War, Call of Duty y, ahora, PlayerUnknown’s Battlegrounds se encuentran de forma palpable en la mayor parte de las creaciones que se adjudican la pertenencia a la estirpe centrada en los disparos, pero todavía existen intentos como Trianga’s Project: Battle Splash 2.0 de buscar ofrecer algo más, de conceder al público un producto que, cuando menos, sea distinto.

Sin embargo, el principal problema de la creación de Dranya Studio, al igual que el de muchos otros títulos que se decantan por una propuesta multijugador, es la de su nula población. Aunque el título, efectivamente, resulta divertido y tiene específicos toques que, además de singular a su manera, le hacen entrañable, lo cierto es que recomendarlo se torna difícil porque, a fin de cuentas, el espectro de jugadores con el que se puede interactuar es increíblemente limitado. Ésto causa que las bondades de su deposición mecánica se vean relegadas a un segundo plano que, simultáneamente, lo deposita en el olvido, pero hoy detallaremos qué hace a esta producción diferente y por qué, de presentar un contexto distinto, merece un expectante vistazo.

Agua en lugar de metal

Desde un principio, el aspecto que más resalta de Trianga’s Project es que el agua es el medio a través del cual se desarrollan los enfrentamientos entre ambos equipos. A diferencia de la regla pseudogeneral de su casta, y siguiendo más los lineamientos de obras como Splatoon, la maquinación no presenta balas ni proyectiles que tengan el objetivo de herir al rival sino que, por el contrario, exhibe una estructuración ‘amigable‘ y ‘destinada a todos‘ que puede ser disfrutada por cualquiera sin implicar violencia, mas no por ello perdiendo la ineludible satisfacción que esta clase de producciones puede generar al jugar.

En tal sentido, el juego presenta un rifle de francotirador, un lanzacohetes, una pistola, una granada de impacto y una torreta para que los usuarios, sin distinción alguna en términos de qué herramientas tienen a su disposición, se batan en un duelo del que saldrá avante no quien asesine a su rival sino quien logre mojarlo en su totalidad. Para ello, habrá que situar el indicador de humedad del enemigo –el cual funciona como barra de vida– en la cúspide que alberga, sin embargo, habrá que hacerlo con relativa rapidez pues desciende con velocidad, razón por la que tan sólo unos segundos sin recibir contactos permitirá que el adversario regenere el medidor al completo, hecho que a su vez impulsa la vertiginosidad que ostenta la creación.

Una guerra de amplias proporciones

Asimismo, en Battle Splash resalta la dimensión de su mapa y la cantidad de participantes que es capaz de adoptar dentro de una misma partida. Aunque, en muchas ocasiones, la extensión de las localizaciones se puede percibir como innecesariamente grande, en especial en aquellos momentos cuando toma tiempo encontrarse con los equipos rivales, lo cierto es que mantiene un equilibrio en lo que a regularidad se refiere, permitiendo que se produzcan inmensas guerras en los puntos concurridos y que, paralelamente, se generen escaramuzas más reducidas y tensas entre individuos que se encuentran aislados en el contexto físico.

En adición, la presencia de armas que permiten el desenvolvimiento de diatribas tanto a la distancia como en las cercanías es un aspecto que permite aprovechar las propiedades de los mapas y obviar sus falencias, además de que representa una buena sumatoria de dinamismo al otorgar la potestad de adoptar un estilo de juego sosegado y resguardado o uno más atrevido y directo. En relación a ello, cuenta con una esencia híbrida en la que busca abarcar distintos ámbitos sin necesidad de especializarse en ninguno, decisión que ha resultado positivamente al tener en consideración las notorias limitaciones que posee.

Rapidez como filosofía fundamental

Desde los movimientos hasta la velocidad de los proyectiles, pasando por la celeridad con la que corren los personajes y lo raudo de sus giros y recargas de munición, el juego exhibe un más que claro enfoque hacia lo vertiginoso, causando así que las partidas, independientemente de su duración, se vivan de forma muy intensa. El tiempo de respawn es tan sólo de un par de segundos y desplazarnos a lo largo del terreno es un rápido accionar incluso a pesar de su estimable magnitud, factores que ayudan en demasía a hacer que el título no acostumbre a presentar vacíos dentro de las beligerancias y, por lo tanto, que se corte el ritmo de la partida, eventualidad que, sin lugar a dudas, aporta en destacable peso que el juego sea tan divertido como, al fin y al cabo, es.

Y, aun así, difícil de recomendar

Aunque, insistimos, Trianga’s Project: Battle Splash 2.0 es un juego que, incluso con lo extraño que pueda parecer en un principio, está en la posición de ofrecer la versión más pura de diversión y entretenimiento, es igual de necesario afirmar y enfatizar que su recomendación se ve limitada por la ausencia de personas con quienes compartir sus bondades. Sí, se puede jugar con los bots, mas éstos no justifican, en ningún plano, la compra de la obra, porque por sí mismos no pueden sostener una estructura que necesita, imperiosamente, una comunidad de jugadores.

Debido a ello, concluimos recalcando que las impresiones que deja son agradables, pero su contexto como producto nos hacen advertir, con sumo hincapié, que adquirirlo va más allá de si está bien hecho o no, especialmente por ser un título multijugador. Dicho éso, lo que resta es esperar por ver cómo Dranya Studio continúa con el proceso de desarrollo de su maquinación –se encuentra en Early Access-, ante el cual estaremos atentos con esperanzadas expectativas en pos de descubrir si, en un futuro, modificamos nuestra sindéresis y recomendamos su adquisición sin dubitativa alguna.