Primeras impresiones de Woodpunk, lo próximo del estudio ovetense Meteorbyte

Una interesante mezcla de roguelike y supervivencia por oleadas

Primeras impresiones de Woodpunk, lo próximo del estudio ovetense Meteorbyte
 

Hace ya más de un año desde que, gracias a la Cometcon de Oviedo, pudimos conocer Woodpunk, el primer y prometedor proyecto del estudio independiente ovetense Meteorbyte. Ahora, tras muchos meses de trabajo duro hemos podido volver a encontrarnos cara a cara con Woodpunk y sus responsables, probando las diferentes novedades que se han incluido y resolviendo algunas de nuestras dudas con los chicos de Meteorbyte. Si queréis descubrir más acerca de este peculiar y prometedor proyecto, os invitamos a acompañarnos en este artículo.

*Las fotografías que aparecen han sido tomadas por David Martín Velázquez durante la Cometcon 2018.

Woodpunk es un videojuego enfocado a la acción que cuenta con algunos toques de roguelike y que nos pone en la piel de Aquino, el personaje al que tendremos que controlar y con el que deberemos tratar de aguantar tantas oleadas como podamos. Woodpunk es un título en el que no existe una progresión a través de diferentes niveles, sino que propone aguantar oleadas y oleadas de enemigos, intercaladas con algunos jefes finales.

En el sentido jugable, Woodpunk bebe mucho de las obras más reconocidas del género roguelike como The Binding of Isaac y, sobre todo, Enter the Gungeon, juego del que saca diversos detalles como el uso peculiar del movimiento y la importancia de las diferentes armas. A través de Woodpunk nos encontraremos en diferentes mapas generados de forma semialeatoria para cada partida en los que irán apareciendo oleadas de enemigos con los que tendremos que acabar para continuar. La obra de Meteorbyte tiene tanto de shooter como de supervivencia. Movernos constantemente y utilizar el dash de forma correcta será vital para conservar la vida que tenemos y poder alcanzar con garantías la siguiente oleada. Además, tras un número de oleadas saldrá a nuestro encuentro un jefe final que, por lo visto hasta el momento, cuenta con mecánicas únicas y patrones que tendremos que aprendernos para poder vencerle.

 

El diseño, tanto de los escenarios (con elementos que podemos destruir) como de los enemigos y, sobre todo, de los jefes finales, está realmente inspirado. No solo a nivel visual sino a nivel de mecánicas todo se nota muy medido y los diferentes enemigos, incluyendo a los jefes, son capaces de resultar diferentes entre sí, proponiendo diferentes formas de usar lo que tenemos a nuestro alcance y dotando a Woodpunk de una importante profundidad.

En cuanto a las armas, Woodpunk cuenta con un enorme arsenal que se pondrá a nuestra disposición de forma aleatoria. En el juego contamos con un pequeño compañero robótico que será el encargado de fabricarnos armas aleatorias a medida que vamos avanzando, poniendo así el toque roguelike en la obra. Junto a esto, mientras sobrevivimos y acabamos con las diferentes oleadas, tendremos acceso a diferentes habilidades, también de forma aleatoria, para nuestro compañero robótico que nos vendrán estupendamente en los momentos más duros de la partida.

Todo este componente aleatorio le da a Woodpunk el toque roguelike que supone uno de los pilares de la experiencia jugable. Gracias a este toque la experiencia consigue hacernos querer seguir jugando, dejándonos con la idea de que tal vez la derrota haya sido porque hemos tenido mala suerte y queriendo volver a hacer girar la ruleta una vez más. Obviamente hemos probado una versión beta y habrá qué ver cómo se nivela y balancea la aleatoriedad en la versión final de la obra, pero por el momento las ideas y propuestas son frescas, divertidas y de mucha calidad.

Uno de los aspectos más sorprendentes a nivel jugable, y que resulta una novedad respecto a la versión que probamos el año pasado, es la inclusión de un modo cooperativo. A través de este, un jugador controla a Aquino, el protagonista, mientras que otro toma los mandos del pequeño robot para actuar más como apoyo; al más puro estilo de Mario y Cappy en Super Mario Odyssey. Este modo se nota balanceado y trabajado, al igual que el resto de la obra, y el hecho de ser tan asimétrico le da un toque muy especial y original, proponiendo una experiencia cooperativa increíblemente divertida.

En cuanto al aspecto visual, como podéis ver por vosotros mismos, Meteorbyte Studios ha elegido una estética pixel-art con una paleta de colores bastante amplia que consigue resultar muy agradable a la vista y estar a la altura de los estándares actuales. Cabe destacar también la buena selección de colores para diversos objetos, y es que en la partida nos encontraremos con que la pantalla se llena de cosas. Aquí Meteorbyte ha logrado hacer un buen trabajo y resaltar lo importante (proyectiles enemigos) para que, aunque notemos la gran carga de objetos en pantalla, seamos capaces de diferenciar a primera vista y con facilidad los proyectiles que debemos esquivar.

En resumen, Woodpunk es una atrevida mezcla entre Enter the Gungeon y cualquier videojuego que proponga aguantar oleadas de enemigos. Las premisas funcionan bien, la experiencia cooperativa es tan original como entretenida y, gracias a un apartado visual agradable y a los toques roguelike que le dan aleatoriedad, Woodpunk se perfila como una de las propuestas más divertidas del mercado independiente de 2018. Aún quedan unos meses para su lanzamiento final y habrá que esperar a tener entre nuestras manos la versión final de la obra pero lo cierto es que los chicos de Meterobyte Studios están haciendo un trabajo espectacular que, según parece, dará muy buen resultado. ¡Nosotros ya ansiamos el momento de la llegada de Woodpunk!


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