Primeras impresiones jugables de MotoGP 18

La saga de Milestone regresa un año más con la entrega más cercana a la simulación de toda la franquicia

Primeras impresiones jugables de MotoGP 18
 

La cita anual con el motociclismo en España se ha convertido casi en una religión tanto por la gran cantidad de pilotos nacionales en competición, como por la labor de Milestone en los mandos. El estudio italiano lleva ya muchos años al frente de una saga que hace honores a esta modalidad deportiva sin desmerecer la calidad que presenta sobre el asfalto. Una franquicia que ha ido evolucionando con el paso del tiempo, pero que siempre se ha quedado a las puertas de la excelencia. Ya fuera por el rendimiento, por las físicas en carrera, o por el número de opciones, los títulos permanecían en el notable sin llegar al sobresaliente. Algo que podría cambiar con MotoGP 18, el último título del estudio que llega acompañado con la palabra simulación tatuada en la piel.


Las impresiones han sido realizadas en base a una versión todavía no final de PlayStation 4


Un salto al vacío

La gloria se encuentra en la retroalimentación con los jugadores, y eso es algo que ha aprendido Milestone. Tras varias ediciones con un estancamiento notable del apartado gráfico, el estudio ha decidido tirar la casa por la ventana reconstruyendo desde cero la saga con un nuevo motor gráfico. Sí, MotoGP 18 dice adiós al extenuado Yebis3, para recibir con los brazos abiertos el Unreal Enigine 4 Un cambio que ha beneficiado no solo al realismo pretendido con el título, sino también a las sensaciones con el mando. ¿Es suficiente la mejoría? Aunque no estaba muy convencido después de ver diferentes gameplays, las sensaciones al momento de la carrera son sumamente gratificantes.

La iluminación en cada curva toca techo en un título de este género, y los efectos de partículas, especialmente el de la lluvia, son sencillamente espectaculares. Una evolución que también se deja sentir en las caras de los pilotos -muy conseguidas y parejas a la realidad gracias al escaneo en 3D-, y los circuitos -recreados con drones-. El cuidado que ha prestado  Milestone en este apartado tiene su recompensa con un conjunto de rendimiento que aunque no alcanza la perfección, es meritoriamente destacable. Algo que se deja sentir en cada una de las modalidades que recupera esta entrega de pasados años, y en los nuevos apartados que llegan como añadidos interesantes.

MotoGP 18 llega con los modos más conocidos de la saga, que no sorprenden pero se ven beneficiados por el resto de innovaciones. Tenemos el Champion o Campeonato, donde podemos elegir si correr solo la carrera, si participar también en la clasificatoria, o si hacer todo el fin de semana, de entre un total de 19 pistas. No falta la representación española -muy bien cubierta- con circuitos como el de Jerez, Catalunya, o Aragón. Las mecánicas de estas competiciones no presentan muchas novedades respecto al año pasado -sistema de puntuación y posibilidad de elegir desde correr 3 hasta 28 vueltas-, salvo los cortes con imágenes reales presentes antes de cada carrera, y unas secuencias sobre el podio muy bien logradas y especialmente variadas.

Todo ello viene acompañado por un extenso listado de pilotos. Tal y como viene sucediendo en las últimas entregas, este año disponemos de hasta 24 corredores provenientes de MotoGP, Moto2, Moto3, y Red Bull MotoGP Rookies Cup. De entre ellos los nombres de Álvaro Bautista, Marc Márquez, Dani Pedrosa, Jorge Lorenzo, Maverick Viñales, Álex Rins, los hermanos Espargaró, y Tito Rabat, portan la bandera española. Además tampoco falta el clásico Rossi y el resto de pilotos más reconocidos a nivel mundial. A todos ellos los podemos emplear en las distintas modalidades del juego.

MotoGP 18 recupera el Time Attack o contrareloj, la posibilidad de correr una partida suelta en el Grand Prix, o si practicar nuestras habilidades en el Tutorial. Esto último es especialmente importante este año debido a la curva de dificultad que presenta el título. Nada más comenzar a jugar, nos encontraremos con un tutorial dividido por distintos niveles que buscan introducirnos las mecánica básicas del juego. Aunque resulta una muletilla no imprescindible debido a las autoayudas -regresan un año más-, sirven como buen punto de apoyo para los más novatos de la saga.




De cero al cielo

¿Y qué hay del modo Carrera? Aunque nosotros no pudimos disfrutar de él con la versión que probamos, MotoGP 18 no se olvida del apartado más aclamado de la saga en las últimas entregas.  Vuelve a tocar meterse en la piel de un piloto desconocido, para llegar desde la Red Bull MotoGP Rookie Cup, hasta lo más alto de MotoGP. Las posibilidades de personalización de nuestro protagonista entendemos que se aplican de la misma forma que en el resto de modos, pudiendo configurar el rostro con un gran número de parámetros, y personalizar hasta el último detalle de nuestro mono de carrera -colores separados por piezas, y nombres en distintas partes del cuerpo-. La obsesión por el detalle nos lleva a encontrarnos 81 cascos, 90 guantes, y 50 botas de entre las que elegir. Así como la opción de escoger el estilo de carrera; agresivo, clásico, etc, dependiendo de la posición sobre la moto.

En este modo el principal interés lo encontramos en los puntos de reputación. La métrica que indica nuestra posición dentro del mundo de la competición, y que conseguimos con buenos puestos en cada carrera. Si tenemos mucha reputación la posibilidad de que un sponsor importante se fije en nosotros será mayor, y por lo tanto las opciones de llegar hasta lo más alto crecerán. Todo se siente engrasado, funciona, y resulta ser una de las opciones más interesantes del título. Cosa que se agradece si queremos invertir decenas de horas más allá de las partidas arcade con los amigos en pantalla dividida, o vía online (esto no pudimos probarlo durante nuestra sesión).

Todos y cada uno de los modos se ve beneficiado por la enorme -realmente basta- cantidad de opciones tanto de carrera como de personalización de nuestras motos. Respecto al primer apartado, podemos escoger la dificultad -dispuesta en una escala que permite seleccionar un ajuste milimétrico-, el tiempo que hará en carrera, el daño sufrido sobre nuestra moto con cada caída -realista o suave-, el consumo de los neumáticos, y las penalizaciones. Las posibilidades de recrear una carrera realista son múltiples, si eres capaz de competir sin las jugosas opciones de ayudas que ofrece el título. Y es que en esta ocasión Milestone no se ha olvidado del público menos ducho a la hora de ponerse a los mandos.

Opciones, opciones, y más opciones

MotoGP 18 te permite desde ajustar las físicas -asistidas, normales o pro-, hasta seleccionar si queremos cambiar las marchas de manera manual o automática. La ayuda de trazado regresa con sus colores reconocibles que marcan dónde debes dejar de acelerar, y frenar, y que se pueden amoldar a cada jugador. Podemos tenerlas siempre presentes, quitarlas completamente, o dejarlas únicamente en las curvas, donde son más necesarias. Dejando de lado esto, y el control fuera de pista, o la opción de recortar el aire cuando vamos detrás de otros corredores, la que es a todas luces la ayuda quizás más desproporcionada es el Rewind. La posibilidad de retroceder en el tiempo los últimos 10-15 segundos, para retomar esa curva que se nos resiste lo mejor posible. Esta opción no tiene límites y aunque se puede prescindir de ella, su uso desbalancea en exceso la dificultad de las carreras.

Todo lo que hacemos sobre el asfalto, después lo podemos ver plasmado en el novedoso MotoGP ID, una suerte de resumen donde encontramos todas nuestras estadísticas dispuestas sobre una tarjeta.  Recuerda a lo visto en la franquicia Call of Duty, y cumple una función similar. El hecho de ver de manera general nuestras horas jugadas, número de carreras, o Win Rate, cobra más sentido si tenemos en cuenta que será nuestra carta de presentación en el modo online. Todo el esfuerzo que invirtamos en el juego ahora sí se verá recompensado aunque sea solo de manera estética.

Junto a este apartado como principal novedad también llega el Modo foto, una implementación que se entiende nacida de la popularidad de esta opción en otros títulos, y que aquí es introducida de manera correcta. Los movimientos de cámara son muy amplios, y teniendo en cuenta la mejoría en el apartado gráfico, resulta muy gratificante poder hacer fotografías realmente impactantes y bellas. Ya no solo si ganamos o estamos en una recta, sino también en medio de los pilotos, donde habrá más de una caída asegurada. Algo que durante las salidas se convierte en casi tradición, pero que puede ser salvado ad infinitum por la posibilidad de rebobinar.




No obstante no todo son cosas positivas. La versión que pudimos jugar en Londres todavía presentaba algún que otro fallo, especialmente en el tema de colisiones, y respuesta de los controles.  El público de las gradas y el movimiento de las ruedas de las motos tenían comportamientos de vez en cuando extraños, y en ciertas ocasiones parecía que flotábamos sobre el biciclo. Tanto estos como otros aspectos relacionados con el daño de las caídas o las transiciones en las secuencias con cortes, serán arreglados con un parche de Día Uno, tal y como nos confirmó Milestone, por lo que no debería ser una preocupación a tener en cuenta para el momento del lanzamiento.

En definitiva, estamos ante un paso arriesgado en la saga, que venía varios años estancándose. MotoGP 18 será una prueba de fuego para el estudio italiano, que este año se enfrentará al reto de tener que pulir un nuevo y recién estrenado motor gráfico. La simulación se hace palpable con un título que busca el realismo sin olvidarse de todo los tipos de públicos, y que presenta unas armas más que interesantes para dar que hablar. El próximo 7 de junio los usuarios de PlayStation 4, Xbox One, y  Windows PC/STEAM podrán determinar si correr sobre el asfalto de la mano del mando merece la pena. A los usuarios de Nintendo Switch les tocará esperar un tiempo más.


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