Crítica del episodio 4 de Dragon Ball Heroes: Super Fuu deslumbra

Dragon Ball Heroes

Crítica del episodio 4 de Dragon Ball Heroes: Super Fuu deslumbra

¿Cómo introducir tantas cosas en tan poco tiempo?

Crítica del episodio 4 de Dragon Ball Heroes: Super Fuu deslumbra
 

Más no siempre es mejor, y aunque “Dragon Ball Heroes” ha conseguido economizar su formato con el paso de los episodios, hay algo que sigue condicionando de forma irreversible su calidad. El cuarto episodio estrenado esta misma semana deja de lado las transiciones infinitas y los diálogos absurdos, para comprimir en los menos de 10 minutos que tiene, muchas más secuencias de acción. La transformación de Cumber en Ozaru permitía mantener la tensión respecto al último combate, y favorecía que esta semana el ritmo se mantuviera en lo alto. Ahora bien, esto requería un mayor esfuerzo por parte del equipo de animación -situaciones más variadas y complejas- y por desgracia el staff no ha aceptado el órdago.

Goku y Vegeta son separados gáficamente

Con Vegeta y Goku separados de nuevo tras un ataque del enemigo, ahora la misión pasaba por intentar cortarle la cola. Obviamente como ya se ha visto en decenas de ocasiones anteriores en la franquicia, manejar a una criatura de varios metros de altura no es nada sencillo. Excusa o no, esto permite la entrada en escena tanto de Trunks como de Cooler, quienes habían permanecido al margen del combate durante el último episodio. Su llegada permite una mejor gestión el ritmo y una mayor profundidad de escenario, pero obliga también a mantener el nivel de animación mostrado hasta ahora. ¿Qué sucede? Esta serie es un anime promocional que no recibe ni recibirá muchos recursos por parte de Toei.

El resultado con el que nos encontramos es visualmente satisfactorio -en términos de fanservice-, pero increíblemente decepcionante a nivel de fluidez y animación. Los golpes de los personajes se siguen sintiendo robóticos, y los desplazamientos no terminan de transmitir la sensación que debería. En un enfrentamiento contra un Ozaru esta debería ser la premisa sobre la que se sostendría todo lo demás; cambios de ritmo entre un contendiente y otro, gestión de las dimensiones, etc. En su lugar el estudio nos presenta planos fijos de personajes en plena ofensiva, y perspectivas generales de la zona en las que solo se aplica la máxima y solo aparece Cumber.

Uno de los muchos planos generales del episodio

Ahora bien, dejando de lado los valores de producción sobre los que llevamos hablando desde el comienzo de la serie -no mencionaré esa transformación vergonzosa a Super Saiyajin-, Toei sigue cumpliendo el objetivo que se marcó con esta producción. El nivel de deleite visual en ciertos momentos es destacable más si tenemos en cuenta el carácter promocional del anime. El estudio demuestra veteranía, y sabe a la perfección qué es lo que buscan los fans en esta historia llena de clichés y situaciones forzadas. Las poses de Goku, Trunks, y el resto de personajes, las técnicas de combate, y ciertos momentos del enfrentamiento, siguen transmitiendo el feeling de la franquicia.

Resulta paradójico que “Dragon Ball Heroes” funcione mejor cuando se olvida de intentar narrar una historia seria, y se centra, precisamente, en explotar el factor del fanservice. Si la situación se agota, el equipo recurre a un elemento nuevo que permita repetir otra vez el ciclo de tensión. Si en el anterior episodio el salvador fue Vegetto Blue, en esta ocasión la responsabilidad ha recaído sobre Fuu, un personaje que hasta el momento solo había servido como vía de escape para liberar tensión en determinados momentos. Toei usa el comodín y lo introduce directamente en la batalla con un par de secuencias estelares que funcionan muy bien por su breve duración e intensidad.

Aunque se esperaba más participación de su parte, Fuu cumple con su objetivo

¿Qué nos queda tras esto? Con Cumber devuelto a la normalidad, y la barrera del Planeta Prisión rota, todo apunta a que la serie está llegando a su climax. Parece que el elemento narrativo más importante para el próximo episodio será la transformación en Super Saiyajin God de Goku, una que podría provocar un punto de inflexión en la personalidad del villano, empujando al anime ya hacia su desenlace ¿Conoció Cumber al primer Saiyajin de la historia?. No espero más calidad, ni ningún giro de última hora. Solo deseo que “Dragon Ball Heroes” consiga seguir entreteniendo como lo ha estado haciendo hasta el momento, y la llegada de Gogeta Xeno podría ser una buena forma de lograrlo.


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