Crítica del episodio 3×11 de Ataque a los titanes: Eren cambiará el mundo

Ataque a los titanes

Crítica del episodio 3×11 de Ataque a los titanes: Eren cambiará el mundo

La serie se toma un breve respiro para crear conexiones emocionales con los personajes

Crítica del episodio 3×11 de Ataque a los titanes: Eren cambiará el mundo
 

Por fin, tras casi un mes sin dar respiro, “Ataque a los titanes” ha vuelto a relajar el ritmo. Los últimos episodios sirvieron tanto para solucionar el entramado político cocinado desde el comienzo de temporada, como para progresar kilómetros en la evolución de Historia. Ambas cosas nos llevaron a conocer más del pasado del universo de Isayama, y además poner algo de contexto al origen de Levi, y el funcionamiento del sistema de poder imperante dentro de los muros. El siguiente en la lista debía ser inevitablemente Eren, quien había permanecido en un cierto segundo plano desde que regresó el anime.

La trama de Historia, su padre, y la herencia del Titán Fundador, tocaban de lleno al protagonista real de la serie. Ese punto de anclaje ha sido aprovechado esta semana por Wit para aportar una pincelada más de su todavía misterioso pasado. Sí, es cierto que sabemos de dónde viene su poder, y que conocemos algo las intenciones de su padre, pero las motivaciones detrás de todo eso seguían siendo desconocidas. Con la situación en el gobierno ya estabilizada, y la esperanza floreciendo entre los soldados por la mejoría de la situación, este era el momento indicado para meter una nueva pastilla de lore.

Historia se ha convertido finalmente en una diosa, pero en una “diosa granjera”

Historia está por fin reinando, con una nueva postura volcada hacia los más necesitados, el poder de Eren está siendo investigado para recuperar el Muro María, y la moral del pueblo va mejorando gracias al descubrimiento de las piedras luminosas de la gran cueva helada. Todo esto solo ha sido posible gracias a las personas “especiales”, una clase de individuos capaces de ir un paso más allá, de no conformarse. En el Cuerpo de Exploración el grupo de Armin y compañía parecen ser los únicos que entran en este selectivo grupo. Y es que a pesar del optimismo general, ellos continúan escépticos ante lo que puede suceder en el futuro. Han madurado.

La estructura del episodio 11 recuerda a alguna de las secciones más calmadas de la anterior temporada. Mientras que la primera mitad del mismo sirve para dibujar un mapa general de la situación tras un mes del ataque de Rod Reiss, la segunda sirve para incidir en el trasfondo de los personajes. No siempre es necesario avanzar, y “Ataque a los titanes” ya ha demostrado en otras ocasiones saber construir espacios de desarrollo sobre los que asentar posteriormente pilares de nuevas tramas. Esta temporada será larga, y el estudio está midiendo tiempos con una transición que a diferencia de otros animes, sí aporta datos nuevos de interés.

Las pruebas de solidifación han permitido desarrollar un nuevo arma capaz de derrotar a los titanes sin exponer al Cuerpo

¿Los titanes son personas atrapadas en pesadillas?“. Desde que descubrió la procedencia de sus poderes, Eren ha estado cuestionándose no solo su propia identidad, sino también el funcionamiento del mundo. Lo que conoció cuando fue secuestrado por Berthold y compañía encendió en él una llama que todavía perdura, y que sigue creciendo día a día. Algo que le lleva a recordar por fin al misterioso hombre de sus recuerdos que estaba con su padre cuando era joven; el instructor jefe Keith Sadies, un hombre al que conoce bien, y quien podría ser la clave para recuperar Shiganshina.

La prueba más fehaciente de que “Ataque a los titanes” está creciendo hacia arriba y no simplemente avanzando hacia adelante, es el hecho de que ahora recupera a un personaje de la primera temporada del que no se había vuelto a saber nada. Sadies fue quien le hizo la vida imposible a Eren cuando entró al Cuerpo de Exploradores, un individuo del que en su momento era imposible sentir compasión por la ausencia de información relacionada con su pasado. Fue presentado como una simple palanca para empujar la narración hacia adelante, pero en este episodio sirve justamente lo contrario. Aunque no resulta ser la clave que espera Eren, Sadies sí posee información primordial para entender las motivaciones de su padre.

“La conocí hace 20 años frente a Shinganshima”

Eren, te pareces mucho a tu madre“, comienza recordando. “Pero los colmillos que acechan en tu mirada los has heredado de tu padre“. A partir de este momento del episodio Sadies toma el papel de narrador para revivir todo lo que sucedió antes del nacimiento de Eren. El pilar de esta historia no es el funcionamiento de los titanes, ni el mundo fuera de los muros -ambas cosas desconocidas para él-, el sustento de todo es la admiración que sentía Keith por Grisha Jaeger, uno de esos hombres que según si visión de la vida, eran “especiales”. Wit aprovecha que Sadies no es narrador omnisciente, para ocultar de manera inteligente el pasado más lejano del padre de Eren, mostrando solo aquello interesante para este episodio.

Hasta este momento la única importancia que tenía Grisha para con la historia era ser “el padre de”, pero Wit le da una vuelta al personaje introduciendo en la ecuación una personalidad única en el universo de Isayama, al menos para la mayoría del elenco. Su carácter soñador, y sus ganas de cambiar el mundo le habían llevado a profesar una admiración enfermiza por el Cuerpo de Exploradores, los cuales para él eran esas “personas especiales” tan buscadas. El destino por supuesto le puso en su lugar gracias a sus habilidades como doctor, pero al mismo tiempo iba quedando más y más claro que Sadies no formaba parte de esa categoría de individuos. Su falta de autoestima había condicionado su forma de ver el mundo, sumiéndole en una espiral de decadencia.

La vida continuaba su curso con Sadies siendo un “mero espectador”

Grisha se casó con Carla tras salvar a su familia, y poco después tendrían a un hijo. Sí, Eren es descendiente de alguien especial, y alguien corriente. Una mezcla de factores que han hecho de él una persona completamente única. Sin embargo la duda en Sadies iba creciendo sin parar, hasta el punto de verse obligado a ceder su puesto a Erwin. Ese carácter dubitativo llegó a enturbiar su relación con Grisha. “Necesitamos a personas especiales, y yo simplemente no lo era“. Cuando Shiganshina cayó, no fue siquiera capaz de comprender la locura y la sed de venganza que creció en un hombre que acababa de perder al amor de su vida. Había nacido el Grisha que todos conocemos de los últimos episodios.

¿Qué ocurrió a partir de ahí? Wit vuelve a jugar a las sombras chinas para dejar al espectador la libre interpretación del puzle desencajado que sigue siendo el pasado de Eren. Es evidente que lo que se esconde en el sótano de su casa es el Mcguffing de esta temporada, o quizás no. Lo que sí es un hecho es que da igual si Eren es una persona especial o no. Carla no creía que ese calificativo fuera importante, porque lo único importante a día de hoy es todo lo que ha conseguido. Durante los últimos episodios ya hemos visto cómo Eren ha tomado las riendas de su vida, y esta semana “Ataque a los titanes” ha querido acabar con la especulación dejando clara una cosa: su origen no es la respuesta, es su futuro.


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