Mortal Engines se convierte en el mayor fracaso de todo el año

El público se queda en casa ante el despropósito de Universal y Peter Jackson

Mortal Engines se convierte en el mayor fracaso de todo el año
 

Lo tenía todo para triunfar; un nombre de prestigio detrás, un presupuesto de superproducción, y unos efectos visuales que muchos comparaban con las grandes sagas de fantasía. Sin embargo el sueño de Universal ha durado poco. “Mortal Engines” aterrizó en las salas de cine de más de una decena de países el pasado viernes, y no tardó en traducir las pésimas críticas en una de las recaudaciones más desastrosas del año.

Christian Rivers finalmente no ha podido saborear el éxito en su debut como director, ni tampoco ha logrado plantar unas bases lo suficientemente sólidas como para proyectar la saga literaria en la gran pantalla. Según datos de BoxOffice, la película de las ciudades mecánicas recaudó unos desastrosos 7,5 millones de dólares en las más de 3.000 salas estadounidenses en las que fue proyectada. Una cifra que deja en vergüenza los 100 millones presupuestados por el estudio para producirla.

A nivel internacional la cosa tampoco ha ido mucho mejor. “Mortal Engines” se estrenó en otros 11 países más -entre ellos España-, sumando así casi una distribución ya completa, y logrando una pobre recaudación de 34,8 millones de dólares. La película “destacó” en Francia con 1,6 millones, Inglaterra con 1,59 millones y Alemania con 1,3 millones. En nuestro país ni siquiera alcanzó el millón, quedándose con 790.000 dólares.

Con un total de 42 millones de dólares recaudados, a Universal ahora se le hace casi imposible recuperar una inversión a la que además hay que sumar la descomunal campaña de promoción desplegada. Por delante el estudio tiene previsto llevar la cinta a México (4 de enero), Brasil (10 de enero), y Japón (1 de marzo), mercados que tienen casi imposible maquillar el gran fracaso del 2018.

SINOPSIS

“Hace miles de años, un cataclismo destruyó la civilización tal y como la conocemos hoy en día. La humanidad se ha tenido que adaptar a esta nueva era post-apocalíptica, desarrollando un nuevo estilo de vida. Ahora la amenaza son unas ciudades móviles gigantes que asedian sin piedad poblaciones menores. Tom Natsworthy (Robert Sheehan) es un ciudadano procedente de un nivel inferior de la gran ciudad móvil de Londres que tendrá que luchar por su propia supervivencia tras encontrarse con la peligrosa fugitiva Hester Shaw (Hera Hilmar). Dos polos opuestos, cuyos senderos nunca debieron cruzarse y que forjan una alianza destinada a cambiar el futuro de la humanidad.”