Análisis Bloodborne

PlayStation 4

Probamos Bloodborne, el último juego de From Software, y vemos si es realmente el gran juego que prometieron

 

Ya está aquí. El último juego de From Software, Bloodborne, ha llegado a Areajugones y a PlayStation 4 con la intención de marcar un antes y un después en esta generación, siendo buque insignia de Sony para esta campaña de principios de 2015 y asegurando un exclusivo que hará rabiar a quienes no tengan la oportunidad de disfrutarlo. De castillos medievales, armaduras relucientes y almas desdichadas a una ciudad victoriana en decadencia, tétrica, con seres horrendos recorriendo las calles y un hedor a Survival Horror que sorprenderá a más de uno. Bloodborne ha llegado pisando fuerte pero, ¿estará a la altura de todas sus expectativas? Vamos a averiguarlo.

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ARGUMENTO

Para empezar, debemos hacer mención a los anteriores trabajos de Miyazaki, la saga Souls, y especialmente a los dos títulos que dieron más fama a la compañía, Darksouls  1 y 2. Aunque es obvio que Bloodborne es el heredero espiritual de estos trabajos anteriores, no sigue en la línea de estos, siendo totalmente diferente en su jugabilidad, dejando de lado el antiguo sistema de esperar a que el enemigo ataque, meditar la estrategia y después, con tranquilidad, acercarte escudo arriba para darle uno o dos golpes. Ahora la película es otra, siendo el frenesí y la velocidad de pensamiento los pilares de cada combate del videojuego, que no dará un respiro a nadie. Pero yendo más allá, la historia que nos plantea Bloodborne es más compleja que la vista en anteriores entregas, principalmente porque resulta imposible de conocer si no prestamos atención a los detalles, algo inherente en todos los videojuegos de Miyazaki pero que sube un escalón en este título. Si es cierto que Darksouls no se caracterizaba por contarnos de que iba “la movida” y lo íbamos averiguando por nuestra cuenta según avanzamos en la historia, pero es que Bloodborne va mucho más allá. Lo poco que conocemos (si no hemos leído nada) es que somos unos cazadores de bestias atrapados en una suerte de noche infinita, y de nosotros depende que vuelva el día acabando con la raíz del problema, que desconocemos.11701_822518804468324_515146413674827794_n

Pues bien, si lo que nos gusta a nosotros es la dificultad y el combate, y despreciamos los detalles de Bloodborne, no tendremos ni idea de que va el videojuego incluso una vez lo hayamos acabado. ¿Qué es el sueño del Cazador? ¿Por qué nos llaman malditos? ¿Por qué nadie nos trata con amabilidad, a pesar de estar allí para, presuntamente, salvarlos? Estos y otros muchos interrogantes los iremos conociendo si leemos los objetos que recuperamos, preguntamos a cualquier persona que veamos en las tétricas calles de Yharnam (que me recuerda a un Londres victoriano asolado por las enfermedades) o prestemos especialmente atención a todas las secuencias de vídeo y a las misiones que nos manden los npcs que encontremos (porque habrá que encontrarlos, no nos los encontraremos de frente) en el camino. Esta historia a simple vista puede recordar a clásicos de la literatura como Drácula, de Bram Stoker, o incluso a obras más terroríficas como Call of Cthulhu, de H.P. Lovecraft, pero el trasfondo va mucho más allá de vampiros y seres con tentáculos. No se han limitado a coger elementos de terror de aquí y allá, sino que han creado un mundo vivo, con una historia realmente rica, pero que no nos darán en bandeja, sino que seremos nosotros los que indagaremos a 11084293_822515857801952_7402375640201869947_nplacer en su argumento para descifrar los secretos y misterios de Yharnam, los cazadores y el destino de nuestro personaje. ¿Y quién es este personaje? Lo poco que sabemos de él es que esta en la frontera entre la vida y la muerte, que esta “maldito” de alguna manera que podría parecernos incluso un don, y que cuando morimos en el “mundo real” de Yharnam (aunque no podemos aventurarnos a llamarlo real, ya que lo desconocemos) nos transportamos a una especie de limbo atemporal llamado El Sueño del Cazador. Muchos interrogantes que requieren de muchas, muchísimas horas para averiguar.

Pero no todo gira entorno a nuestro personaje, que creamos a placer, sino que existe otro gran protagonista que nos vigila siempre, ubicuo e imperecedero. Me estoy refiriendo a Yharnam en sí misma. Su cuidada ambientación, sus estrechas calles, sus edificios imposibles y esa sensación de claustrofobia a pesar de estar en un mapeado gigantesco que tan bien han creado los chicos de From Software hacen de la ciudad una experiencia digna de disfrutar con calma, sintiéndonos continuamente vigilados y temiendo girar la esquina.

CALIDAD ARTÍSTICA Y TÉCNICA.

La perfecta recreación de una ciudad victoriana en la mayor de las decadencias es el sello indiscutible de Bloodborne, pero no se queda ahí. Todos sus escenarios han sido cuidados al milímetro, dejando una calidad artística que roza la perfección. Si bien es cierto que la calidad técnica no llega a lo que esperásemos, el diseño de arte deja boquiabierto a propios y extraños. Las catedrales góticas recreadas hasta el más mínimo detalle, sus estatuas, los pasillos angostos y los carruajes que adornan las vías, hechas de piedra, son sencillamente hermosas. Los caballos podridos en el suelo, las moscas, las fogatas a medio arder humeantes, señalando que la vida no hace mucho que cambio en esas tierras olvidadas de la mano de la luz… no existe la bondad en Yharnam, todo está preparado para atacar en cualquier momento, cada esquina es peligrosa. Esto se ha conseguido gracias a un uso exquisito de la iluminación, y es que aunque la mayor parte del tiempo lo pasemos “a la sombra” la luz procedente de las antorchas, candiles y demás elementos, combinada con la poca luz que atraviesa el cielo permanentemente gris hacen que todo sea aún más oscuro.11130148_822519007801637_333567368169493083_n

El diseño, en pocas palabras, es soberbio. La sensación de que en cualquier momento pueda aparecer Jack el Destripador y acabar con nosotros cual prostituta del siglo XIX es constante (cosa que encajaría perfectamente en el videojuego, para que engañarnos). Pero el trabajo artístico no se limita a las ciudades, ya que una vez las abandonemos y acabemos en el campo, el miedo que nos producen esos árboles quebrados y la vegetación verde oscuro es similar. Todos los escenarios conviven en armonía, una armonía macabra que nos hará agobiarnos en más de una ocasión, e incluso nos hará echar de menos ese archiconocido grito de Darksouls “bendito sea el Sol”. Esto nos hace ver también el cambio de registro respecto a anteriores entregas de From Software, que si bien eran oscuras en su trasfondo, sus escenarios eran generalmente más vistosos y podíamos sentir el calor de la luz en nuestro pecho, cosa que, aunque no lo creas, ayuda a reducir esa constante sensación de “voy a morir brutalmente”.

11081351_822520791134792_3044499642326559858_nEsto en cuanto a los entornos pero, ¿y los enemigos? ¿Están al nivel de los paisajes que recorremos? Pues es un rotundo sí. Desde los pueblerinos enfurecidos, malditos o quizás solamente molestos con nosotros, pasando por ratas, cerdos gigantes, extrañas plantas enormes con bocas llenas de dientes, hasta unos jefes finales que quitan el hipo, directamente. Y quizás sea este uno de los puntos fuertes, ya que los diseños de los jefes finales son, sencillamente, impresionantes. Uno de los más llamativos, en mi personal punto de vista, es la Vicaria Amelia, una sacerdotisa que no nos tratará demasiado bien cuando nos conozca, aunque en general, todos los jefes están muy trabajados. Lo único que echamos un poco en falta es encontrarnos con un enemigo realmente grande, pero aquí no tienen cabida los dragones gigantescos de Darksouls, asique no nos importará demasiado.

Ahora viene una de las pocas partes negativas de Bloodborne, y es su calidad técnica. En muchas ocasiones vemos texturas que no cuadran con una consola de la potencia de PlayStation 4, así como edificios en la distancia con un acabado que roza lo “correcto”. No nos confundamos, el nivel gráfico del título es genial para un juego de mundo abierto, no en vano es el videojuego más potente gráficamente de su género para la consola de Sony, pero quizás esperábamos un poco más en este aspecto. 10488065_822520854468119_6466334536417100491_nEl verdadero problema de Bloodborne es la bajada de fotogramas por segundo que experimentamos en zonas muy cargadas de animaciones como humos y fuegos, que aunque sin ser una bajada monumental de los fotogramas sí que resulta molesto que un videojuego que corre a 1080p y a 30fps no aguante constantemente ese nivel de calidad. Concretamente, es en la zona deViejo Yharnam donde más se resiente la consola, cayendo hasta unos tristes 20 fotogramas por segundo en determinadas zonas, algo intolerable, pero es un problema que el estudio acarrea desde sus primeros videojuegos, la calidad técnica. Otros recurrentes en Bloodborne son dos conocidos de los sandbox, clipping y popping, y es que es corriente atravesar algún que otro objeto pequeño, que nuestra vestimenta y nuestras armas se solapen o que en la distancia aparezca repentinamente algo, pero siendo justos no son problemas de gran importancia ni manchan la experiencia de juego, cosa que si hace los tirones en los fotogramas por segundo. Y no será porque la consola no está trabajando, ya que en pocos juegos he visto trabajar tan duramente a mi PlayStation 4 como con Bloodborne, rugiendo como un motor de avión en algunos lugares que, en principio, no esconden demasiado nivel gráfico, por lo que para próximos parches deberían optimizar un poco el uso de la potencia de la consola.

zlbhjbxzulga5fjj5dp1Otro problema que lleva el videojuego es el largo tiempo de espera que tenemos entre pantallas de carga, llegando a los cuarenta segundos en algunas transiciones de zona, especialmente cuando morimos y volvemos al sueño del cazador, o a la fogata más cercana. Aunque ya apareció un parche resolviendo en parte esto, los tiempos de cargan continúan siendo demasiado largos para esta generación, siendo molestos especialmente cuando estamos farmeando una zona de enemigos y tenemos que reiniciarla una y otra vez viajando entre zonas, siendo esto abrumador.

Uno de los grandes alicientes de Bloodborne ha sido sin duda el doblaje al español, cosa inédita en los títulos de From Software hasta ahora, pero que es un punto básico en todos los videojuegos de Sony, llegando así a mucho más público. El doblaje en sí es correcto, sin demasiados alardes técnicos y con alguna que otra voz reconocida en el panorama español (español muy neutro, para adaptarse a cualquier oído) pero si lo nuestro es ser unos “puretas” podemos elegir el idioma que queramos, dando la opción de que los diálogos y los subtítulos no compartan idioma, haciendo así posible la combinación que prefiramos. Junto al doblaje, tenemos la banda sonora, que es sencillamente superior a todo lo visto en Demon’s Souls y Dark Souls, sin más. La música es escasa, y muchas veces ni siquiera notamos que está ahí, pero cuando nos enfrentamos a los jefes finales el ambiente que crea la orquesta que tendremos de fondo es atronador. Angustia, desesperación, miedo, nerviosismo… toda la música que escuchemos nos ayudará a adentrarnos en el espectacular viaje que es Bloodborne.

CREANDO NUESTRO CAZADOR.

Nada más comenzar nuestro periplo, nos pedirán que firmemos un contrato, donde dejaremos claro nuestra edad, sexo, pasado, nombre y, en definitiva, creamos nuestro personaje desde 0. Este nuevo editor de personajes es tan completo que nos permite crearnos desde un esbelto héroe victoriano hasta algo parecido al hombre elefante. ¿Recordáis el antiguo editor de Dark Souls 2, donde lo poco que cambiaba era el color de la piel y cuatro peinados? Pues se han puesto las pilas y ahora tenemos uno de los editores más completos vistos en un rpg para videoconsola. Pómulos, mentón, frente, peinados, paletas de colores completísima, profundidad de los ojos, composición ósea y muscular… hasta podremos utilizar unas gafas de sol muy “hípster”. En definitiva, el editor hará las delicias de quienes buscan la personalización más extrema de su protagonista, pero a la hora de la verdad, pasaremos gran parte de la historia con una máscara o algún casco imposible que nos proteja (como buenamente pueda) de los golpes que tarde o temprano recibamos, por lo que no deja de ser una herramienta más que se agradece y añade puntos al resultado final. Mención especial a la decisión del pasado de nuestro personaje, lo que influirá al nivel en el que aparezca y las cualidades que tenga. Al igual que en Darksouls, habrá diferentes opciones donde unos serán más poderosos en daño físico, defensa o magia, existiendo una clase “muerto de hambre” que, como nos indica el propio juego, no saben ni siquiera por qué sigue con vida.1513667_822521037801434_4529886386902456751_n

Ya tenemos a nuestro héroe creado, nos sentimos poderosos y decidimos adentrarnos en el mundo de Bloodborne. Estamos tan decididos que, tras la primera cinemática, avanzamos como alma que lleva el diablo por el primer pasillo y… morimos. Pues sí, lo primero que haréis en Bloodborne será morir a las manos de un hombre lobo al que olvidaron ponerle el plato de pienso y estaba devorando a otro paciente (quien sabe si algún cazador recuperándose). Pero no os preocupéis, que es lo que “debe” pasar, ya que así conoceremos por primera vez El Sueño del Cazador, nos darán a elegir nuestras primeras armas y nos darán algunos trapitos para que no vayamos malamente vestidos, y nos explicarán que demonios ocurre aquí y que tendremos que hacer. Para que todo siga siendo un gran acertijo, quienes nos guiarán durante este comienzo de la historia serán unos pequeños demonios que nos venderán y comprarán los objetos, nos escribirán los mensajes del suelo y, en definitiva, nos echarán un cable por Yharnam.10930993_822520977801440_7483932353742136983_n

Una vez que avancemos en la historia, podremos adquirir las armas que no escogimos en el comienzo por un módico precio, estimado en Ecos de sangre. Los Ecos de sangre son la moneda de cambio de Bloodborne, así como la manera que tendremos de subir de nivel, algo así como las almas en Darksouls. Estos Ecos los adquiriremos al acabar con los enemigos, derrotar jefes finales, vender objetos o utilizar diversos objetos que recogeremos por el mundo. Así mismo, las armas que obtengamos, ya sea por medio de la tienda o encontradas en el mundo,  podremos mejorarlas en un taller que desbloqueamos en los primeros compases de la historia. Haciendo uso de 1907518_823118691075002_1352881480406390502_nuna serie de piedras de sangre que encontraremos por el mundo o que despojaremos de los enemigos caídos iremos potenciando nuestras armas, haciéndolas cada vez más dañinas. Esto no es nuevo, ya que también teníamos lo mismo en Darksouls y las titanitas, pero aquí añadimos un factor nuevo a la ecuación, las gemas sangrientas. Al mejorar nuestras armas, se nos habilitará una sección nueva donde podremos introducir gemas que darán cualidades especiales a nuestras armas, desde mayor porcentaje de daño hasta robo de vida, daño por veneno, mayor daño de impacto, etc. Gracias a esta personalización, será difícil encontrar dos armas exactamente iguales, por lo que el abanico de posibilidades crece. Junto a estas gemas tendremos las Runas de Caryll, unas runas que reemplazarán a los extintos anillos de Darksouls 2, dándonos facultades especiales como reducir el daño físico, reponer balas con ataques viscerales, etc.

El número de armas en Bloodborne ha decaído con respecto a sus antecesores espirituales, pero esto tiene una justificación lógica. Para empezar, aquí no hay escudos (a excepción de una broma de mal gusto de Miyazaki que no merece ni ser mencionada) por lo que todo se reduce a pistolas y armas de mano, además de algún trabuco y lanzallamas. En la mano derecha entran en juego el nuevo tipo de armamento, exclusivo de los cazadores, las armas con truco. Estas cambian su forma en relación al estilo de lucha de los cazadores, haciendo que una simple 11083839_822518551135016_5812960002629301776_nespada de mano se convierta en un espadón en un segundo, o una espada en un gran martillo. Este nuevo sistema de armamento dará mucho juego a la hora de asestar grandes combos, y sumado a la funcionalidad de la pistola hará los combates extremadamente más ágiles que en la saga Souls. La pistola será el nuevo escudo de Bloodborne, y preguntaréis: ¿Cómo? Pues es realmente sencillo, ya que si disparamos en el momento exacto a los enemigos los aturdiremos, creando una ventana de oportunidad donde podremos asestar un golpe crítico brutal llamado Ataque Visceral. Estos momentos se conocen como “parrys” y dominarlos será clave para avanzar con tranquilidad por  Yharnam. El punto triste lo ponen las armaduras, que han pasado de ser una pieza clave a la hora de sobrevivir a una embestida (esa armadura de Havel impenetrable) a ser casi un elemento estético que poco varía entre conjuntos. No podremos mejorar las armaduras, por lo que cada set tendrá siempre las mismas características, haciendo que, salvo algunos combates donde necesitemos resistencia elemental, las armaduras se elijan por lo bonitas que nos queden. Como se suele decir, si pareces un tipo duro, serás un tipo duro, asique elige la que más te guste.

 JUGABILIDAD.

Llegamos al motivo por el que todos nosotros nos hemos decidido a jugar a Bloodborne, su estilo de juego. Bloodborne ha supuesto un cambio total en la mecánica ofensiva y defensiva que hasta ahora nos tenían acostumbrados, y si eras uno de esos que iba a todos los sitios con el escudo más grande y más pesado por delante (donde me incluyo) vas a sufrir hasta adaptarte a este sistema de juego tan frenético, pero una vez lo domines no po11102650_823118351075036_7295923694611571231_ndrás volver atrás, y cualquier otro juego del mismo estilo (ya sea Darksouls o Lords of the Fallen) te parecerá lento y tedioso hasta la saciedad.  Aquí no vale tragarse el golpe del jefe final para ver su mecánica de movimientos ni ocho cuartos, si nos acercamos en mal momento al jefe en cuestión estamos muertos. No hay vuelta de hoja. El daño por lo general es atroz y un paso en falso supone la muerte. Ahora tenemos una barra de energía mucho más permisiva, dándonos suficiente espacio para atacar varias veces de forma rápida y huir rodando o esquivando, cosa que se agradece y que formará parte rápidamente de nuestro inconsciente. Esquivar se ha convertido en el pilar de la supervivencia, y gracias al nuevo y mejorado sistema de movimiento lo tendremos mucho más fácil para zafarnos de los golpes enemigos, pero cuidado, porque la inteligencia artificial enemiga ha mejorado y si nos encontramos rodeados podríamos vernos en serios apurados para evitar los ataques a la vez de varios oponentes.11096539_822559954464209_5791809749531595133_n

Hablando de la parte ofensiva, el sistema de combate de Bloodborne es treméndamente entretenido, y engancha a los pocos minutos de probarlo. Obviando que esto no es un hack and slash, podremos encadenar combos mezclando el uso de las dos versiones de nuestra arma trucada, lo que provocará que incapacitemos por un momento a nuestro enemigo y le asestemos una buena paliza en poco tiempo. Esto lo haremos gracias al botón L1, que permitirá alternar entre la arma de una mano y la de ambas, o bien activar la función especial de la arma que tengamos equipada en la mano derecha (por ejemplo, existe una maza que su truco es activar un sistema eléctrico durante un breve periodo de tiempo, potenciando enormemente el daño). Aunque los combos variarán en relación a los enemigos que nos enfrentemos, uno que casi nunca falla es empezar con la arma de una mano, y al tercer golpe transformarla en su versión pesada para machacar a nuestro rival. Pero cuidado, ya que mientras nuestra arma “cambia” seremos vulnerables y no podremos esquivar, por lo que tendremos que utilizarlo con mucha cautela. También debemos tener muy en cuenta la pistola, que si la utilizamos en el momento exacto aturdiremos a nuestro oponente y le haremos un Ataque Visceral, causándole enormes daños. Esto se deberá realizar en el momento exacto en que el enemigo ataque, y es especialmente eficaz con los tipos más grandotes que atacan lento, y no contra animales o seres que ataquen de forma muy seguida, ya que podrían acabar con nosotros antes de que tengamos siquiera oportunidad de dispararles.

La defensa en Bloodborne se limita a los “parrys” de la pistola y a las esquivas, que en muchas ocasiones harán que rocemos el arma del enemigo, especialmente si son de los grandes. El movimiento y la fluidez con que nuestro personaje se desliza por el entorno está conseguido a la perfección. Aquí ya no rodamos como hacíamos en Darksouls, somos cazadores expertos y como tales esquivamos los golpes enemigos con gráciles movimientos de cadera en una suerte de danza de la muerte.10999805_822520734468131_2579518242057691421_n

Lo que realmente diferencia a Bloodborne de sus antecesores es el hecho de que aquí nos invitan a ser muy ofensivos, realmente, nos obligan a serlo. A diferencia de en anteriores títulos, aquí no tendremos Frascos Estus ni ningún tipo de pociones recargables para curarnos, sino que iremos recogiendo de los enemigos caídos viales de sangre con los que curarnos, que aunque al principio parezca que abundan, al poco nos daremos cuenta de que son un bien preciado y en más de una ocasión nos veremos obligados a farmear zonas para conseguirlos, ya que los agotaremos en los jefes finales. Junto a esto tendremos un sistema de curación al daño recibido, que nos permitirá restablecer parte de la vida perdida si atacamos rápidamente a los enemigos que nos han herido. Así, nuestra mejor defensa será un gran ataque y el tiempo de respuesta jugará un papel vital a la hora de decidir quien vive y quien muere.

DURACIÓN. MULTIJUGADOR Y MAZMORRAS DEL CÁLIZ.

Sin dar nombres, no de los puntos que más controversia han tenido los exclusivos de de Sony en PlayStation 4 ha sido la duración. Pues bien, Bloodborne, en líneas muy generales, nos dará para unas 30 a 40 horas de duración en su historia principal, totalmente rejugable gracias a los modos New Game que aumentarán la dificultad exponencialmente conforme vayamos haciéndolos una y otra vez. Esto, sumado a todos los secretos que esconde el mundo de Yharnam, tanto en cofres y misiones secundarias como en escenarios completos accesibles solo mediante eventos especiales (por ejemplo, existe una zona a la que solo podemos acceder si nos mata un determinado enemigo en un sitio en concreto) harán que nuestro tiempo de juego se dispare en función de lo que queramos descubrir del fantástico lore de Bloodborne.10409037_822518607801677_6996138742604708128_n

Otro factor que aumentará el tiempo de juego y que además nos hará pasar grandes momentos será el modo cooperativo y el PvP o jugador contra jugador. El modo online ha sido un elemento que poco a poco ha ido introduciéndose en el universo de From Software hasta conseguir una “plaza fija” en Darksouls 2, pero en Bloodborne el sistema se ha mejorado y ahora es mucho más intuitivo y fácil de utilizar, además que nos permitirá jugar con quien nosotros queramos por medio de unas contraseñas en las invocaciones, que las utilizaremos en el panel de opciones, la función Red. El sistema funciona mediante unos objetos llamados campanas, que tocándolas podremos elegir si queremos que nos invadan, invadir, ayudar o ser ayudados por otras personas de cualquier parte del mundo. Ya no tendremos que buscar las marcas en el suelo para invocar a nadie, todo será realizado por el sistema y, aunque por ahora es un poco lento (en especial la búsqueda de amigos, que puede llevar hasta 5 minutos) estamos seguros que esto mejorará con futuros parches. Junto a esto tenemos los ya clásicos mensajes para otros jugadores, que podremos votar positiva o negativamente y los espectros de otros jugadores que deambulan por la misma zona que nosotros, o que han muerto cerca. Un elemento nuevo es la posibilidad de jugar offline u online, haciendo así que quienes no quieran ser invadidos puedan disfrutar tranquilamente del juego, apareciendo en su lugar cazadores controlados por la Inteligencia Artificial.

Para invocar aliados necesitaremos una moneda llamada lucidez, la cual obtendremos al acabar con los jefes del mundo o al utilizar unos objetos que obtendremos de enemigos o encontramos por el suelo. La lucidez también funciona como moneda de cambio para comprar las armas y armaduras de los jefes matados o de personajes secundarios que nos “cedan” sus ropajes, pero para acceder a estos vendedores necesitaremos tener como mínimo 10 puntos de lucidez.

Ahora, la gran novedad de Bloodborne sin duda son las Mazmorras del Cáliz, una manera de alargar hasta el infinito y más allá nuestras partidas. Ya sea porque estas atascado en la historia principal o porque quieres crear tu propio nivel y ver diferentes jefes, este es tu sitio. ¿Qué son estas mazmorras? Pues son una serie de estancias creadas de forma aleatoria desde el Sueño del Cazador por nosotros mismos, gracias a una serie de objetos 11026237_822561631130708_234058403570727947_nque despojaremos a lo largo del videojuego, y que, usándolo en las lápidas del Sueño, podremos acceder a un nivel totalmente único con jefes diferentes a los vistos en el mundo de Yharnam. Estas mazmorras podrán ser compartidas con cualquier persona via online, además de poder jugarlas con nuestros amigos y de jugar a las mazmorras de otras personas que han decidido compartirlas con el mundo.  Las Mazmorras del Cáliz estarán divididas en tres secciones, cada cual más profunda y más compleja, donde tendremos que buscar una palanca para acceder a la puerta que dará al boss final de cada zona. El más complejo de todos ellos será, obviamente, el que se encuentre en el último de los niveles de la mazmorra, asegurándonos un reto tan complejo como los jefes finales de Yharnam.  Las recompensas que aquí obtenemos no son realmente muy importantes, pero cuando consigamos los cuatro cálices más poderosos accederemos a unas mazmorras aún más profundas y mucho más complejas que nos darán objetos de bastante poder, y claro está, podremos utilizarlos en la historia principal.

Realmente, la aleatoriedad del sistema no es tan grande como puede parecer en un principio, pero si que cambia el posicionamiento de las salas en cada viaje que damos, por lo que se agradece y crea un entorno “nuevo” cada vez que entremos a una mazmorra.

CONCLUSIÓN.

Podríamos hablar del gran trabajo de From Software y Japan Studios con Bloodborne. Podríamos decir que Miyazaki es un visionario y ha creado un juego necesario en la colección de cualquier jugón. Podríamos decir tantas cosas positivas de Bloodborne que nos quedaremos simplemente con una. Bloodborne es el mejor juego de PlayStation 4 y uno de los mejores RPG de acción de la última década. Su calidad audiosivual roza la perfección. Su estilo de juego creará escuela y la forma de contar la historia es tan intimista que hará que nos metamos de lleno en esa Yharnam victoriana y oscura para intentar dar algo de luz a nuestro maldito personaje y al destino de todo el universo de Bloodborne. El genio Hidetaka Miyazaki se ha proclamado dueño y señor de un género que hasta el día de hoy llamamos “estilo Darksouls”. Ahora, será “estilo Bloodborne”.


Positivo

  • El mejor RPG de acción que vas a jugar
  • la calidad artística es digna de estudio
  • Horas y horas de diversión harán de él una gran compra
  • Dificil pero permisivo con los novatos

Negativo

  • La caída de fotogramas por segundo
  • El nivel técnico no llega al artístico
  • Los tiempos de carga
9.5

Increíble

Política de puntuación

David G León
Amante del cine y los videojuegos. Estudio comunicación audiovisual en Málaga. También me apasionan las artes marciales y disfruto con el body-building y el deporte en general. Veterano jugador de World of Warcraft.