Análisis Dragon’s Wake

PC
 

Dragon’s Wake es el producto del trabajo incansable de Stephen Ashby, un australiano que tras dejar 2K Games fundó su propio estudio (integrado sólo por sí mismo) y se lanzó a la aventura desarrollando este pequeño título que ya se encuentra disponible para descargar. Los plataformas 2D han sido probablemente los juegos más beneficiados por la explosión de los títulos Indie en los últimos años, y como consecuencia hemos encontrado títulos destacados que nada tenían que envidiar a los triple A.

Destacar en un panorama saturado como el de los juegos independientes es difícil, y que tu producto genere una buena impresión desde el minuto uno es clave para que funciones el tan necesario “boca a boca”. ¿Conseguirá Dragon’s Wake engatusarnos desde el primer momento?

Corre dragón, corre

Desde el primer momento, el juego destila aire independiente por los cuatro costados. Ya el menú principal nos lo deja claro, con una simplicidad casi espartana pero cumpliendo con lo que se necesita. Una opción de partida nueva, otra para continuar, las opciones y el botón para cerrar el juego y volver al escritorio. Nada que destaque, pero tampoco nada que desentone.

Dragon's Wake Menu

Nada más empezar nos pondremos en la piel de un pequeño dragón que se despierta solo en mitad de la nada y que tendrá que aprender por su cuenta y crecer para enfrentarse a los peligros que le acecharan en este mundo. Porque no solo tendremos que luchar contra criaturas salvajes, sino que además descubriremos rápidamente que alguien intenta cazar a los dragones. Y a juzgar por lo que iremos viendo a lo largo de la trama, parece que los dragones llevan las de perder.

La historia en Dragon’s Wake no se cuenta a través de palabras, sino de imágenes y hechos. Al fin y al cabo somos un dragón, y eso de hablar no es nuestro fuerte. La ausencia de diálogos en favor de otras formas de contarnos la trama que nos rodea y se oscurece desde el minuto uno beneficia y sienta bien al juego, que adquiere rápidamente una personalidad que no pierde en ningún momento. La odisea del dragón que sobrevive y lucha para defender los restos de su especie engancha, aunque se queda un poco coja cuando se la valora en profundidad, sobre todo por la simplicidad de algunos conceptos, lo forzado de algunos hechos de la trama y la limitada duración de la misma. En apenas una tarde podremos exprimir todo el juego, lo cual no supone una enorme cantidad de horas de diversión, precisamente.

De llavero a bestia temible en una tarde

Al principio del juego empezaremos siendo más una lagartija que un dragón, encontrándonos indefensos y sin apenas opciones para luchar o huir, más allá de la suerte y la habilidad de nuestros pulgares. Sin embargo, la progresión es rápida y pronto creceremos en tamaño y aprenderemos nuevas habilidades que se demostrarán vitales para nuestra supervivencia.

Flying-Dragon Wake

Aprenderemos luchando y alimentándonos de los restos de ciertos enemigos que nos conferirán nuevos poderes y habilidades. Podremos saltar más veces, planear más tiempo, disparar fuego por la boca en diferentes formas, embestir, etc. Todas estas nuevas capacidades afectarán directamente a nuestras posibilidades de salir indemnes de las constantes luchas con enemigos que irán renovándose conforme avanzamos.

Aunque iremos cambiando de mapas, la progresión está bastante bien lograda, suponiendo un reto pero no un imposible el avanzar, si bien ciertos nuevos enemigos pueden mandarte unas cuantas veces al menú para cargar partida. Los controles están pensados para jugar con un pad analógico, y es mucho más cómodo hacerlo así. A veces el manejo resulta algo tosco, aunque después de un rato no tendremos demasiados problemas para volar y llegar a los sitios más difíciles del mapa.

Un dragón y muchas mazmorras

Contaremos con tres bloques para guardar partida, más que suficiente para la propuesta del título. El juego cuenta con un autoguardado que cumple su cometido, que es no ponerlo demasiado fácil pero no desesperar en demasía al jugador. La interfaz es muy básica, resultando funcional en todo momento aunque no muy atractiva. El juego no es ninguna maravilla visual desde luego, pero cumple con lo necesario para que no nos fijemos en las deficiencias en este aspecto en casi ningún momento.

Las opciones gráficas son limitadas, aunque no necesitaremos tocarlas mucho salvo que juguemos en una máquina tremendamente corta de potencia. Todo el juego se desarrolla de forma conectada, con pequeñas pantallas de carga pero que nunca te dan la sensación de “cortar” la acción. Los mapas van cambiando, aunque el toque “mazmorra” más clásico nunca se pierde, si bien a veces pecan de simples y de estar algo vacíos. Los sprites de los personajes en cambio se muestran detallados, coloridos y muy agradables a la vista así como los efectos del fuego, en los que se nota un especial mimo.

En el apartado sonoro Dragon’s Wake cumple, aunque sin destacar. La banda sonora en general acompaña de manera correcta a la aventura, aunque se hace repetitiva si damos vueltas por la misma zona durante mucho rato. En este sentido la escasa duración del juego va a su favor, porque no tendrás mucho tiempo para hartarte de la música. Los efectos de sonido son correctos, y no desentonan para nada.

Mención aparte merece la ausencia de traducción. Es cierto que no tiene textos prácticamente, pero no hubiera costado nada poner los menús en los idiomas de mayor difusión a modo de detalle. Aunque lo dicho, no es nada que moleste para jugar puesto que todo es muy visual.

Conclusión

Que un estudio de una sola persona haga un juego redondo es prácticamente imposible, más aún si las dimensiones del título son importantes. Dragon’s Wake no es un título perfecto, pero sí que tiene un empaque muy interesante y del que muchos juegos independientes carecen. Como plataformas, funciona de manera bastante decente y su dificultad le da un punto extra de diversión. Su escasa duración es un arma de doble filo, porque no tiene rejugabilidad alguna, pero sabes claramente que si fuera más largo podría llegar a hartar.

LizardVillage-Dragon Wake

Dragon’s Wake es sin duda un título que pasará bastante desapercibido por su aparente simplicidad y por su poco llamativa identidad visual, pero cualquier fan de los plataformas o los juegos de aventuras que lo pruebe acabará por disfrutarloEl precio es el adecuado para el producto, justificando su compra sin miedo a llevarse una decepción de las que duelen al bolsillo. Además, ¿a quién no le gustan los dragones?


Positivo

  • Trama atractiva y muy visual
  • La sensación de que el dragón crece con el juego
  • Dificultad muy interesante
  • Precio adecuado

Negativo

  • Gráficamente un poco del montón
  • Escasa duración
  • Los controles pueden ser difíciles al principio
7.5

Bueno

Política de puntuación

Josu Xabier A.
Pruebo cualquier cosa con píxeles. Si es japonés o tiene un toque rolero, soy tu hombre. Cine y series cuando descansa el teclado. Tonteo en @IndieJSTX