¿Merece la pena este videojuego?

celeste

De un tiempo a esta parte en Areajugones hemos tratado de buscar nuevas maneras de entender la crítica del videojuego a través de recopilar las notas que otorgan medios alrededor del mundo a diferentes obras. Sin embargo, hasta el momento hacíamos una labor que, con más información que la ofrecida por Metacritic y OpenCritic, no dejaba de ser eso, mera información. Simples números y estadísticas que en muchas ocasiones podían resultar interesantes, pero nada más. Es por ello que ahora nos hemos querido ir un paso más allá y dar la respuesta más objetiva posible a la pregunta que nos asalta a todos con cada lanzamiento: ¿merece la pena este videojuego?

Para poder hacer esto debemos comenzar por entender un error que comenten tanto las páginas que recopilan notas como nosotros mismos en el pasado: la crítica de un videojuego es subjetiva. Con esto por delante, nos damos cuenta de que, al incluir un componente de subjetividad, dos personas pueden opinar cosas muy diferentes de un videojuego y, aún así, ambas tener razón. Es por ello que el hacer la media de las notas de un videojuego carece de sentido, pues al hacerlo estamos asumiendo de forma implícita que el videojuego en cuestión tiene una nota característica, intrínseca al mismo; cosa que no es cierta.

Para solventar el problema debemos recurrir a la estadística y tener en cuenta que cada nota que se le otorga a un videojuego no depende solo del videojuego, sino también del analista en cuestión. Esto introduce un componente de aleatoriedad en la nota que se le dará a un videojuego y, por tanto, nos obliga a tenerlo en cuenta. Tras hacer un pequeño estudio (que resulta bastante técnico y no viene al caso, pero que podéis revisar en este mismo enlace en caso de tener curiosidad) llegamos a la conclusión de que podemos transformar la subjetividad de las críticas en objetividad, en un número. Y podemos hacerlo entendiendo las notas como una distribución estadística.

Una distribución, a grandes rasgos, nos proporciona los valores más probables para la nota de un videojuego. Si entendemos nuestra opinión como una crítica más, no resulta complicado hallar la probabilidad de que un videojuego, para nosotros, merezca una nota igual o superior a cualquier valor arbitrario que decidamos. De esta forma nos alejamos de dar un simple número y podemos trabajar con probabilidades, cosa que hace el estudio algo bastante más preciso. Además, la distribución nos ofrece su propia media (que es el valor más probable) y que no tiene por qué coincidir con la media que realizan Metacritic y OpenCritic.

A continuación se muestra, por simple transparencia, la fórmula que usamos para calcular las probabilidades, la cual corresponde a una distribución de Poisson. NO ES NECESARIO ENTENDER NI REVISAR ESTO PARA COMPRENDER EL ESTUDIO QUE REALIZAMOS.

Una vez que aplicamos fórmulas y trabajamos un poco los números con cosas de esas que hacemos los matemáticos, podemos llegar fácilmente a dar una probabilidad. En este punto es donde nosotros definimos nuestro criterio, el cual resulta arbitrario y simplemente está basado en nuestra experiencia. Nosotros decidimos que para que un videojuego merezca nuestro tiempo y dinero, la probabilidad de que nos parezca que merece una nota igual o superior a 70 sobre 100 ha de ser de, al menos, un 75%. Esto quiere decir que, de cada 4 personas que jueguen ese videojuego, habrá 3 que opinen que el videojuego merece más de un 7.

 

Cuando un videojuego cumpla este requisito, diremos que merece la pena adquirirlo y jugarlo mientras que, si no lo cumple, invitaremos a que esperéis para comprarlo. Por supuesto, esto es un mero estudio estadístico en el que se obvian factores personales como la afinidad con un género, una editora, una desarrolladora, un estilo artístico y un sinfín de detalles que, en el caso de tenerlos en cuenta, harían imposible tratar el asunto. Con esto quiero decir que, a pesar de que la respuesta a la pregunta de si un videojuego merece la pena es contundente, no se trata de una verdad absoluta y, como siempre, la última palabra la tenéis vosotros, los usuarios.