Análisis Overlord: La Comunidad del Mal

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El mal…el mal siempre se abre camino. Después de un período donde la bondad, abrazos, besos y todas esas cosas asquerosas y donde todo lo “cuqui” campaba a sus anchas por el mundo, los esbirros consiguen, después de buscar y rebuscar, reunir un elenco de malvados: los Netherghūls

Cuatro campeones llamados Cryos, Inferna, Malady y Hakon formarán la “Comunidad del Mal”, una unión encargada de parar toda la felicidad con la ayuda de, como no, sus mismos descubridores, los demoníacos esbirros. Ya está bien dulzura en el mundo, basta ya de ser “super happy”, que vuelva la oscuridad por favor, que es lo que “mola”.

Y aquí estáis: La Comunidad del Mal

Así es, los esbirros más famosos del mundo de los videojuegos están de vuelta, pero esta vez con cuatro “jefes” formando grupo que dan nombre a esta nueva entrega: “La Comunidad del Mal”. Un juego en donde encontraremos muchas diferencias comparado con los originales y en el que al poneros a los mandos os preguntaréis: ¿Estamos antes un spin-off?

Si amigos, desde luego que si, aunque desde la compañía no se refieren a esta entrega como tal, el hecho de que el juego prescinda de la clásica numeración -recordad Overlord II-, y que además se haya lanzado en formato descargable y a un precio bastante ajustado, nos hace ver que sí, que se trata de un spin-off en toda regla, máxime cuando el juego sufre un cambio de género tan radical.

Es precisamente este cambio de género, esta vuelta de tuerca, y la posibilidad de poder jugar junto a tres personas más, lo que más nos ha gustado y llamado la atención nada más ponernos a los mandos.

Overlord Fellowship of Evil

En primer lugar sorprende ver como pasamos de tener una visión en tercera persona algo clasicota, en la que vemos al personaje desde una cámara trasera muy cerca del “Overlord”, a una cámara situada a bastante altura por encima del personaje, “bloqueada” y “contrapicada”. Es decir, pasamos a tener una cámara al más puro estilo ARPG con todo o que eso conlleva.

Es precisamente este género, el ARPG, al que pertenece este interesante y divertido spin-off que a pesar de todo, conserva casi toda esencia fundamental de la saga como son el uso de los esbirros, el humor y la acción mezclada con toques estratégicos y puzles.

¡Rápido! Antes de que te vuelvas super cuqui

Cuando un título “sufre” un cambio de estilo jugable es obvio que va a sufrir una modificación en su gameplay en mayor o menor medida. Tenemos claro que no a todo el mundo le gustará, seguramente a los más “puristas” y seguidores fieles de la saga no les termine de convencer estos cambios, pero siendo sinceros y a pesar de todos fallos que hemos encontrado, y los problemas de adaptación que hemos sufrido durante las primeras horas de juego, queremos decir que a nosotros nos ha gustado. Incluso pensamos que estaría bien exportar este gameplay a la saga principal (un juego más ambicioso). Eso sí, para ello deberían solventar y depurar algunos aspectos como el control, la configuración de mapas o los errores de rendimiento que tiene.

Overlord la comunidad del mal

Como decíamos,  el juego adolece de ciertos fallos que lastra un tanto la experiencia. Y es que, el hecho de que el control no esté demasiado depurado en cuanto a la precisión de donde queremos que esté nuestro personaje, además de algunas decisiones algo cuestionables como bloquear el desplazamiento mientras realizamos un ataque, le hace perder parte de la frescura que le da el cambio género. A pesar de todo insistimos, nos ha parecido un título bastante interesante.

El personaje se controlará esencialmente -con el obvio cambio de la perspectiva de la cámara- de la misma manera que otros títulos de la saga pero con los cambios obvios de un género cercano al hack & slash. Varios botones asignados al ataque, el stick derecho asignado a la inútil -por estar poco pulida- función de esquivar y varios botones asignados a los esbirros, que lamentablemente para algunos, no serán controlables en esta ocasión, es esencialmente lo que nos vamos a encontrar. Un control nada complejo ni rebuscado.

Overlord la comunidad del mal (4)Estos compañeros de fechorías realizarán diferentes acciones en función de que pulsemos los botones triangulo, cuadrado, circulo y equis mas el uso de un botón de función -R1/L1 y R2/L2-  para hacer uso de las diferentes acción -dos- de los esbirros.

Así pues, por un lado podremos mandar a nuestros secuaces a activar mecanismos para activar puertas o puentes (por ejemplo), y por otro usar su “especialidad”, que por cierto podremos mejorar – muy poquito- en la clásica torre.

Las especialidades de los esbirros varían entre el clásico personaje curativo, pasando por el personaje de ataque especial (bomba), el personaje de ataque algo más sencillo (llamado asesino) o el más que interesante distractor. Sin embargo, y pesar de ser una buena idea, estas funciones especiales no acaban de estar totalmente pulidas, por lo que algunos de estos esbirros no lo usarás demasiado, o tan solo servirán en combates contra jefes grandes. Desde luego, el más útil es el esbirro curativo.

Overlord la comunidad del mal

También podremos desarrollar y dotar de mejoras a cada uno de los cuatro personajes principales así cómo también podremos ir adquiriendo nuevo equipo con diferentes poderes como por ejemplo una daga con veneno, o el mismísimo martillo de Thor entre otros. Lo malo de todo este es el hecho que adquirir y equiparte uno y otra arma no tiene demasiado efecto en nuestro ataque pues más menos provocan el mismo efecto diferenciando por el elemento que use el arma. Prácticamente se trata de un simple cambio estético más que un cambio en la jugabilidad, como cuando le colocamos algunos de los sombreros disponibles a los esbirros. Tampoco esperéis demasiada variedad.

¿Y que os decimos de las fases? Pues quizás es el punto más flojo del juego, que dicho sea de paso tampoco tiene demasiada duración. Se trata de fases bastante lineales, fáciles y que cuando llevas bastantes horas de juego puede resultar un tanto agotadoras, pues a pesar de tener una especie de “mini-juego” de carreras o algún que otro puzle, carecen de rutas alternativas o secretos, incluso si nos fijamos en el “suelo” podemos ver como la ruta está parcialmente marcada, por lo que si te desorientas, es fácil volver a encontrar el camino nuevo. Tan difícil es perderte que hasta carece de mapa para situarse.

Gráficamente no destaca demasiado aunque nos encontramos con un título con unos fondos y escenarios bastantes detallado y bonitos a la vista, con una paleta de colores “interesantemente” oscura. Eso sí, como os hemos comentado líenas arriba, encontramos algún que otro fallo de rendimiento incompresible para una juego tan sencillo.

En demasiadas ocasiones veremos personajes que salen volando, personajes que se quedan bloqueados una vez muertos y no desaparecen, o incluso tirones bastante fuertes, aunque no afectarán a tu consola (versión que hemos analizado), así que tranquilos.

Lo incomprensible de todo esto es que estamos ante un juego que no pone demasiada “población” durante las fases, es decir, nos enfrentaremos a pocos personajes a la vez además de ser bastante “ecónomicos” y poco variados. Nos resulta “raro”, por calificarlo de alguna manera, y tremendamente incomprensible.

El mal mola, solo o con compañeros

Bueno, como ya sabréis después de toda la información que se ha ido proporcionando a lo largo de estas semanas, el juego está diseñado para poder jugarlo con cuatro amigos o desconocidos más, lo que no quiere decir que no sea divertido jugarlo solo, pero sin duda es su gran aliciente.

Este modo de juego no deja de ser el mismo que el modo local con la salvedad de que podremos hacerlo con varios personas más que controlen a los demás personajes complementarios de “La Comunidad del Mal”.

Sin embargo, debemos decir que el buscar jugadores desconocidos ha sido prácticamente imposible. No hemos encontrado jugador alguno durante la fase de prueba para la realización de este análisis, por lo que nos limitamos a probar el juego tan solo con conocidos y dado que no tiene dimasiada diferencia con el modo local, poco podemos decir más salvo que este modo funciona bastante bien, seguramente por la poca gente que ha adquirido el título los primeros días de su salida a la venta. Veremos en el futuro si se llena el modo en línea como funciona.

Valoración

Nuestra valoración final la hemos ido desarrollando a lo largo del texto comentando los diferentes aspectos buenos y malos. Overlord: La Comunidad el Mal es un título, que en definitiva, cuenta con un idea interesantemente, que busca basicamente el entretenimiento y la diversión dotando a la saga de un poco de aire fresco pero que no han sabido o podido desarrollarlo de manera más eficiente en cuanto al gamplay, algo que lastra la valoración final del título.

Sin embargo, nos ha parecido un juego bastante entretenido e interesante, que se deja jugar a pesar de su fallos. Esto lo consiguen gracias a la combinación de ese intento de frescura, con el humor tan característico de la saga. A veces, lo perfecto no es tan bueno como parece.

 

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Positivo

  • El cambio de género
  • Entretenido de jugar con amigos
  • El humor de la saga sigue presente
  • La pelta de colores y el cuidado detalle de los escenarios

Negativo

  • Fallos de rendimiento incompresibles
  • Algo monótono
  • Poco desarrollo de armas
  • Sin objetivos secundarios como tal
  • Mapas demasiado sencillos
6

Jugable

Política de puntuación

Álvaro Giménez
Especialista en Nintendo y portátiles. Apasionado de los videojuegos, cine y la fotografía.