Análisis The Swindle

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-Los juegos se encargan de hacernos vivir aventuras. Estas aventuras deben de tener emoción y deben excitarnos haciéndonos sentir como un triunfador, superviviente, soldado, guerrero y un largo etcétera. Si hay algo que al ser humano siempre le ha gustado es la emoción de hacer algo prohibido. De esta manera han nacido libros, películas y videojuegos sobre robos, como la saga Ocean’s o Thief.

Ahora ha llegado un juego de robos algo diferente. The Swindle es un juego en 2D en el que somos un ladrón que tiene 100 días (o 100 golpes) para impedir que se active el Basilisco del Demonio, un sistema de seguridad tan potente que nos dejará sin trabajo. Os contamos que nos ha parecido

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Una Londres victoriana steampunk

Vamos a empezar dejando las cosas claras. El estilo gráfico escogido parece extraño, incluso feo, de primeras. Tenemos una Londres llena de robots que parece que funcionan a vapor. Unos edificios con formas extrañas y unos colores pastel dominan todas y a cada una de las pantallas, ya sea en las paredes de las habitaciones por las que pasamos o en el cielo británico que podemos ver en el fondo de cada uno de nuestros golpes. Si a esto le juntamos un personaje principal que parece recortado de diferentes partes de revistas, pues todo parece algo raro.

the-swindle_personajeEso sí, después de un par de asaltos, el ojo se acostumbra y empezamos a discernir mejor todo lo que ocurre en pantalla. Nuestro personaje ya no nos parecerá extraño (aunque el abrigo de pordiosero y el pelo de colores nos diga lo contrario), si no que será una parte más de un entorno que al principio nos parecía raro, pero luego nos parecía único, original y propio.

No es ningún alarde de medios, pero tiene mucha personalidad y eso hace que se pueda diferenciar de los demás. Pero claro, tiene sus fallos. Al tener los fondos y los objetos una paleta de colores tan parecida, es fácil confundir un objeto del fondo con uno que esté en primer plano. Más de una vez caeremos encima de un enemigo pensando que formaba parte del fondo. Es lo que tienen los robots, que como les dé por no moverse, es difícil diferenciarlos.

También hay que decir que el fondo del interior de los edificios es muy parecido en cada zona. En los barrios bajos hay un estilo, en los almacenes otro (bastante soso, por cierto), en Nueva Belgravia otro y así en todos. No se le podría catalogar de fallo, ya que estamos hablando de un juego que crea sus escenarios de forma procedural, con lo que los fondos es algo de lo que hay que preocuparse poco.

Por lo demás, el diseño del juego es muy propio, con unos robots muy bien diferenciados, cada uno con su estilo artístico, pero también con su propio patrón de movimiento y de ataque. También tienen su propio campo de visión, que aparece en pantalla como un barra amarilla, indicándonos hasta donde puede ver cada uno de los guardias que nos encontraremos en nuestros asaltos. Esto está muy bien hecho y no hemos visto que haya ni el más mínimo fallo, con lo que solo te pueden ver si estás dentro de su límite de visión. A veces te pillan por el movimiento rápido de alguno de los guardias, pero no te suelen coger por fallo del juego, si no por fallo humano.

The-Swindle

Algo a destacar del grafismo del juego es el humo. Sigue siendo en plan dibujo, pero el humo es tan bueno que cuando nosotros mismos usamos el humo para que no nos vean, hay momentos en los que incluso ni nosotros mismos nos vemos. Esto está muy conseguido y se agradece ese puntito que le da saltar casi a oscuras entre trampas de pinchos y cámaras de seguridad, dándole mucha emoción.

Hay algún otro efecto que está bien, como cuando los billetes salen volando al morir nuestro personaje. Como decimos, nada de lo que sale en el juego es gráficamente espectacular, pero es muy característico y le de una personalidad que hoy en día es fácil perder.

Con las campanas del Big Ben repicando

En el ámbito sonoro hay que destacar una banda sonora genial. Parece una verdadera tontería, pero el ritmo y la musicalidad de los temas que suenan durante el juego hace que estés mucho más metido en el universo creadoswindle_3 para el mismo. De esta manera tenemos temas que pueden recordar a piezas de orquesta de finales del siglo XIX, pero con un toque especial que hace que no paremos de tararearlas. Además, cada barrio tiene su propia banda sonora, con lo que hay variedad entre los diferentes niveles de atracos que llevaremos a cabo.

Pero eso no es todo, cuando salta la alarma y nos pillan, la música cambia a una versión estresante y alarmante del mismo tema que estábamos escuchando. Es todo un detallazo por parte del compositor.

Además de la banda sonora, están los efectos sonoros, que no son muchos la verdad. Todos están bien implementados e incluso nos darán pistas sobre qué tipo de enemigo tenemos cerca (si suenan unas hélices es que tenemos un dron volador cerca, por ejemplo). Pero no hay tanta variedad como cabría esperar. Hay muchos enemigos diferentes, y apenas existen sonidos de cada uno de ellos. Algunos sí que tienen un sonido característico, pero la mayoría no, con lo que se ha perdido una oportunidad tremenda de incorporar sonidos.

Por último, aclarar que no existen voces humanas en el juego, con lo que nunca escucharemos una conversación (aunque siempre estamos solos en pantalla) y se nos explicará el juego a través de cuadros de texto.

Frente a un edificio lleno de seguridad

Teniendo unos gráficos algo extraños, pero muy propios y una banda sonora buena y muy característica, su jugabilidad no le anda a la zaga. Si vamos por partes, el juego se puede resumir como un juego de plataformas 2D con escenarios que se crean aleatoriamente y en los que tenemos que robar sin ser vistos durante 100 días, para así conseguir llegar a la central de seguridad, donde deberemos robar el Basilisco del Demonio (un sistema de seguridad tan potente que nos dejaría sin trabajo como ladrones). Sí, todos tenemos muchas preguntas cuando leemos esta sinopsis, pero es lo vamos a explicar detenidamente.

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Para empezar, es un juego de plataformas en 2D, con corte clásico y que gusta de usar mecánicas que se han visto en infinidad de juegos, como apoyarse en las paredes para deslizarse sobre ellas o escalarlas a saltitos. También tenemos un botón para atacar a los guardias robóticos a base de porrazos. Un tercer botón se usa para utilizar herramientas que tengamos disponibles y un cuarto y último para hackear.

Este sencillo mapa de controles nos sirve más que de sobra para realizar nuestros robos. Hay que destacar que es un juego que exige mucha precisión y los controles se prestan a ella casi siempre. Alguna vez damos un salto más alto de lo que queríamos y nos pillan. Alguna vez damos un salto más corto y caemos sobre pinchos, pero generalmente son fallos nuestros, aunque alguna vez el juego se puede poner algo quisquilloso con la ubicación de las trampas y cuando juraríamos que no nos daba nada, resulta que morimos por un pincho (o rayo o mina o enemigo) por un espacio realmente ínfimo.

the_swindle_4Respecto a los escenarios procedurales, cada vez que comencemos un golpe, el edificio en el que debemos robar cambiará de manera aleatoria, haciendo que no haya dos robos iguales. Esto está muy bien dado que nunca podemos sabernos los escenarios y siempre tenemos que investigar alrededor del edificio para saber cuál es la mejor forma de entrar y, ya dentro, debemos buscar el mejor camino para llegar a conseguir el mayor botín que podamos. Este se encuentra desperdigado por el interior del edificio, como bolsas de billetes tiradas por el suelo, pero donde más dinero se encuentra es en los ordenadores, que deberemos hackear para conseguir una buena suma. Para hackearlos, lo único que debemos de hacer es interactuar con ellos y superar un simple minijuego en el que debemos dar a la dirección correcta cuando se nos indique. Es así con todos los hackeos del juego y, aunque parece simple, es bastante tenso. Además, al hackear un ordenador o una puerta no pasa nada si fallamos, pero las minas explotarán (matándonos y quitándonos el dinero) y las terminales de seguridad activan la alarma de todo el complejo, con lo que deberemos salir pitando.

No todo es color de rosa con los escenarios aleatorios, ya que muchas veces nos encontraremos con edificios diferentes en cuanto a estructura y posición de habitaciones, pero estas serán muy parecidas entre si. También puede ocurrir que encontremos pasillos que no llevan a ningún lado, puertas inútiles entre dos muros o una sala llena de seguridad, apartada del resto de habitaciones, que no contiene ni una sola libra para robar.

Esta jugabilidad sería demasiado simple, así que existe un menú para mejorar nuestras habilidades. Algo realmente importante, ya que el dinero que consigamos deberemos gastarlo en estas habilidades que nos harán el trabajo más sencillo. Este es uno de los mejores puntos del juego, ya que todas, absolutamente todas las habilidades son útiles. Nada de porcentajes que no llevan a ningún lado como en Rogue Legacy, aquí cada habilidad comprada te hace dar un salto cualitativo importante que te permiten robar con mucha más eficacia.

The-Swindle-upgrades

Por ejemplo, al principio del juego, robamos en casas de gente pobre y no tenemos habilidades ni para hackear ordenadores, con lo que estamos cinco minutos para encontrar una ventana que se pueda romper y poder coger el poco dinero que encontremos por los suelos. Cinco minutos y apenas 120 libras. Dos horas jugando después, estamos delante de un casino enorme lleno de vigilancia, dos terminales de seguridad que controlan las cámaras y los drones, cinco ordenadores que estarán más que cubiertos de guardias de diferentes clases y multitud de salas diferentes en las que rebuscar. Tardaremos unos diez minutos, pero habremos reventado minas, hackeado ordenadores y terminales, hackeado drones para que sean nuestros guardaespaldas, utilizado humo para no ser vistos, confundido el software de los guardas para que se ataquen entre ellos, lanzado pulsos electromagnéticos para incapacitar a los enemigos en una pequeña zona, entrado por cristaleras a cámara lenta porra en mano, reventado paredes con bombas para entrar por diferentes sitios y nos habremos llevado unas 100.000 libras. Eso es verdadera progresión y lo demás son gaitas.

Además, las situaciones que presenta el juego hacen que al principio fracases mucho, pero luego aprendas a pensar y te adaptes al juego. De esta manera aprendes a ser paciente, a observar una habitación antes de entrar en ella o a planificar cómo entrar, cómo robar y cómo salir (lo más importante es esto último, sin duda).

The-Swindle-5Como grandes fallos de la jugabilidad, se encuentra, justamente, el sistema de habilidades. Todas son muy buenas, pero algunas son demasiado buenas por muy poco dinero. Hay una herramienta que se llama sanguijuela, que cuesta 25.000 libras (parece mucho, pero en realidad no es tanto) que te permite enchufar un aparato a los ordenadores, para que te vayan dando dinero automáticamente, que va directamente a tu banco. De esta manera, aunque mueras, el dinero seguirá estando en tu botín personal. Pero eso no es todo, la sanguijuela sigue funcionando aunque hayas cambiado de pantalla. De esta manera, una sanguijuela bien colocada que nadie haya descubierto, puede estar dándote dinero durante varios golpes seguidos, haciendo que tu botín aumente entre 80 y 200 libras por segundo (dependiendo del ordenador hackeado y la distancia a la que se haya colocado el aparato). De esta manera, uno puede colocar la sanguijuela y esperar a un lado del edificio, ganando dinero sin hacer nada.

Aunque claro, también hay que pensar que se necesita mucho dinero en el juego, ya que para ir robando en barrios cada vez mejores debes pagar, pero para llegar al final del juego (ir a robar el Basilisco del Demonio), debes pagar 400.000 libras por cada intento, y esto sí que es un pastón. Si fallas, deberás volver a pagar ese dineral, ya que el Basilisco del Demonio habrá cambiado de ubicación. Es una forma de hacerte robar más en el juego, además de retrasar tus intentos para ir a por el Basilisco.

El otro gran fallo del juego es esta última pantalla, que tal vez es demasiado difícil. Deberemos hackear 6 terminales de seguridad protegidas y luego encontrar el Basilisco dentro de un edificio laberíntico, lleno de seguridad, que además de vernos puede oírnos y lanzarnos bombas teledirigidas; para hackear el Basilisco y llevárnoslo mientras nos persiguen dos helicópteros militares que no hacen más que disparar. Para esto tendremos que haber utilizado todas nuestras habilidades, la mayoría de nuestras bombas para abrir caminos sencillos y haber utilizado el teletransporte sabiamente. Vamos, que es una odisea, aunque cuando lo consigues te sientes bastante bien.

Solo 100 días para salvar tu gremio

Tenemos un total de 100 días (o golpes) para llegar hasta el Basilisco. Al principio parecen muchos días pero no lo son, ya que siempre habrá algún golpe que te saldrá mal y ganarás menos dinero del que necesitas para seguir avanzando. Además, necesitarás dinero también para comprar todas las habilidades, porque sin todas ellas es casi imposible finalizar el juego con éxito.

Pero en realidad esto es un espejismo, ya que hay una mejora que nos permite hackear los ordenadores centrales de seguridad, alargando el plazo de tiempo pagando un dinero determinado. Cada vez que alarguemos el plazo, el precio sigue subiendo, con lo que no es algo eterno. Pero sí que nos da tiempo más que sufciente para pasarnos el juego.

Además, el juego es muy rejugable, ya que no hay dos edificios iguales (aunque sí muy parecidos). Es muy divertido jugar el juego de nuevo para ver que habilidades vas a ir cogiendo cada vez y que complicaciones te encontrarás. En ese sentido es uno de los mejores rogue-like que hemos tenido el placer de jugar, ya que es un juego de este estilo, pero con un principio y un final bien definidos, que querrás rejugar más de una vez.

CONCLUSIONES

Un juego muy bien hecho. Con la medida justa de dificultad, de reto y de tensión. Con unos días que pasan que hace que tengas prisa por ser mejor y unos escenarios complejos que, aunque a veces nos suenen, nos siguen encantando.

Es un juego que gustará a todos los amantes de los juegos en 2D, a los amantes de los juegos de sigilo (o robos) y a los fanáticos de lo procedural y aleatorio. Recomendamos mucho este juego, que salió a la venta el 28 de julio para PC, Playstation 4, Playstation Vita y Xbox One.


Positivo

  • Los 100 días de duración son todo una cierto
  • El juego es bastante preciso
  • Jugabilidad simple pero no sencilla
  • Los escenarios aleatorios le dan un plus
  • La utilidad de todas las habilidades

Negativo

  • Los escenarios, aunque aleatorios, a veces nos sonarán
  • Alguna habilidad es demasiado buena
  • Alguna vez el juego nos la lía y nos cogen
7.8

Bueno

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