Análisis Ziggurat

PC PlayStation 4 Xbox One
 

Fue en la Madrid Games Week de 2014 cuando tuve un flechazo por primera vez. El stand indie estaba a rebosar, como de costumbre, pero en un rinconcito se encontraba una joya esperando ser descubierta. Ya conocía a Milkstone Studios por grandes juegos como White Noise o Avatar Ninja y, generalmente, por juegos para móviles, pero nunca les había puesto cara. Qué sorpresa cuando me encontré a los mandos un juego que cumplía todas mis exigencias en cuanto a mis géneros favoritos: los dungeon crawler roguelikes.

En octubre de ese mismo año fue cuando se lanzó para la plataforma de Steam, y no ha dejado de recibir cumplidos desde entonces. Es ahora que, gracias a Avance Discos y a su éxito digital, lanzan su versión para PlayStation 4 y Xbox One, además, en formato físico.

Que empiece el juego

El título del juego no es aleatorio, y es que recibe el nombre de un antiguo templo formado por varias plantas con una forma similar a las pirámides, pero algo diferentes. Es allí donde transcurrirá la historia, pues nos pondremos en la piel de un aprendiz de mago que tendrá que demostrar su valía para poder ser considerado como tal, superando los diferentes retos a lo largo de las cinco plantas del zigurat. Pero todo reto tiene su consecuencia, y es que si no conseguimos afrontar el desafío y salir airosos tras la prueba, caeremos en un foso lleno de huesos de los otros aspirantes que no lo consiguieron, de ahí el toque roguelike, ya que tendremos que volver a empezar de cero.

Ziggurat PlayStation 4 Análisis Milkstone 5

Realmente la historia no tiene mucha relevancia a rasgos generales, pero si es necesaria para justificar tu acceso al zigurat y dar paso a la aventura. No obstante tendremos pequeñas pinceladas en los pergaminos que nos encontraremos en las diferentes salas, que para quien le guste el lore, es un momento estupendo para descansar de la acción de los combates.

Demuestra tu valía

La jugabilidad de Ziggurat se resume en atravesar las diferentes habitaciones que componen los escenarios en búsqueda de la llave del portal que invoca al jefe final de cada planta. No obstante, todo es más complejo y variado de lo que aparenta, pues no solo hay dificultad por doquier, sino que en las salas nos encontraremos todo tipo de retos: oleadas de enemigos, trampas mortales, altares a los que pedir favores a los dioses, salas plataformeras, salas con caja de tesoros… casi un sin fin de posibilidades. Cuando decimos que son cinco niveles que superar, quizás pueda pareceros algo repetitivo, pero nada más lejos de la realidad. Milkstone ha pensado en todo y ha sacado un sobresaliente a la hora de diseñar los laberintos. No solo la dificultad va en aumento y el reto a superar es aún mayor, sino que cada partida nunca será igual a la anterior debido a que todos los escenarios son generados aleatoriamente. Es verdad que las mazmorras se repiten, pero la distribución de las habitaciones o de lo que reside en las mismas nunca será igual que en partidas anteriores y futuras, incluso los bosses finales.

Ziggurat PlayStation 4 Análisis Milkstone 3

La verdadera complejidad, además de esta aleatoriedad , es el hecho de que tendremos que escapar del templo del tirón, sin segundas oportunidades, ya que una vez muramos, se acabó y volveremos empezar desde cero. Parece lo peor del mundo, pero es a lo que nos exponemos los amantes del género, y ya estamos preparados para ello. No obstante, es muy gratificante ver que se diferencia de muchos juegos también en este aspecto, pues lo habitual en otros títulos del género es que se pierde totalmente todo y el progreso no sirve para nada. En Ziggurat hay algo muy bueno al respecto y es que, aunque nos hayamos convertido en un saco de huesos, todos los enemigos muertos, plantas alcanzadas, maná utilizado, etc. sirve para la próxima partida. No solo desbloquearemos nuevas mejoras para cuando subamos de nivel, sino que podremos obtener nuevos personajes si superamos los requisitos necesarios.

Tendremos un gran abanico de personajes, un total de 12, y cada uno cuenta con sus propias ventajas y desventajas. Al igual que las subidas de nivel, los personajes también se representan como cartas, y se desbloquearán si matamos cierta cantidad de enemigos, descubrimos un número de salas específicas o incluso si llegamos a conseguir jugar 200 partidas… que no es difícil teniendo en cuenta la alta rejugabilidad del título. Depende de cual elijamos, nos dará un bonus de vida, mayor velocidad de uso a cambio de menores reservas de maná, etc.

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Una vez elegido el personaje es cuando comienza la acción. Podremos elegir entre tres niveles de dificultad, y empezaremos siempre con una varita en mano que, a diferencia del resto de armas, su energía es infinita, mientras que las otras consumen barras de maná de tres tipos diferentes: libro de hechizos, bastón y arma a distancia. Es habitual que una vez empecemos una planta nueva nos encontraremos con nuevas armas, por lo que no es nada difícil haber probado casi todo el elenco de armas sin haber llegado a la mitad de la aventura. No se podrá llevar más que cuatro en total, pero podremos cambiar a nuestro antojo entre ellas, ideal para cuando la energía de la varita se agote y haya que echar mano de otras si no queremos esperar a que se recargue corriendo por la sala. Hay que tener muy en cuenta no solo los niveles de maná, sino las debilidades enemigas, ya que cada arma será más eficaz dependiendo del tipo y de la cantidad de contrincantes en pantalla, que ya os avisamos que no son pocos.

La variedad de enemigos también es muy elevada, además de que habrá que decidir la estrategia a trazar con cada uno y priorizar entre ellos, ya que es habitual tener en una misma sala varios enemigos de diferente tipo, y dependiendo del tamaño de la sala puede que el desafío se complique aún más. Además, no es posible estarse quieto en el juego debido a ello, y es que no pararán de aparecer por todas las esquinas y de volar proyectiles de disparos, magias, escupitajos, etc, hacia nosotros, por lo que hay veces que no sabremos ni qué estamos haciendo de la velocidad a la que estamos actuando. Aún así no todo es atacar a la ligera, pues en cuestión de dos movimientos podemos estar en la fosa sin siquiera habernos dado cuenta, y en ocasiones se debe un poco al control del mando en consola, que la precisión de apuntado y el movimiento de cámara es mucho más tedioso que su versión de PC. En resumen, que una buena táctica es imprescindible para superar el Ziggurat.

Ziggurat PlayStation 4 Análisis Milkstone

¿Qué me espera tras la puerta?

Sin duda alguna donde reside la diversión del título es en lo que nos podemos encontrar en estas salas, y es que las tenemos de todo tipo. Podemos tener trampas, suelos de lava con plataformas en movimiento con una recompensa si las superamos, altares para pedir recompensa a los dioses a cambio de nada, vida o maná (y no siempre serán recompensas, también nos puede salir el tiro por la culata), y cosas tan aleatorias como puede ser un nivel de monstruos normales y, además, sufrir un debuff como solo poder movernos si saltamos, que los enemigos sean más rápidos o que nuestra barra de vida se reduzca a la mitad. Es por ello que cuando estamos en el pasillo para traspasar esas puertas a una nueva sala, nos invade un poco la emoción y nos empiezan a sudar las manos ¿qué me tocará esta vez?.

En las ocasiones en las que tengamos ya la llave del portal y podamos ir ya a por el boss final, dudaremos si queremos tener respuesta a esta pregunta, pues si no tenemos la vida suficiente a la hora de entrar en el combate final, puede que no vivamos para contarlo. La aleatoriedad nos jugará una mala pasada si queremos explorar todas las salas primero a cambio de esa jugosa experiencia que nos hará subir de nivel y nos encontramos con una sala trampa o con un montón de enemigos que nos dejen casi al borde de la muerte, y por lo tanto, el reto final contra el boss sea prácticamente imposible de superar. Pero el avance del personaje es casi más importante que llegar siquiera a conseguir enfrentarnos con el, y es que si no mejoramos nuestras habilidades, no tendremos nada que hacer contra los desafíos que nos esperan en el resto de plantas. Cada vez que subamos de nivel nos darán la opción de elegir entre 2 o más cartas que nos proponen diferentes beneficios, aunque hay incluso cartas que podrán quitarnos algo a cambio de una mejora muy atractiva, la cuestión es -de nuevo- si vamos a correr el riesgo en elegirlas en pos de conseguir mejorar nuestro personaje.

Ziggurat PlayStation 4 Análisis Milkstone 4

A pesar de ser un simple port, quizás eche en falta la introducción de un modo online o cooperativo para el modo sin fin, el cual se desbloquea al superar el juego y salir airosos del Ziggurat. Solo la idea de poder quemar la varita junto a un compañero en un modo ilimitado se nos hace la boca agua. Ésto, junto al control son los dos únicos puntos negativos que se le puede sacar al juego, y es que en consola, aunque se han hecho grandes logros a la hora de adaptarlo a consolas de nueva generación, el control es algo incómodo sobretodo teniendo en cuenta que la velocidad de acción es muy rápida y la precisión a la hora de apuntar es clave, algo que solo se puede llevar a la perfección en PC.

Cumple técnicamente con su cometido

Y aunque podríamos tirarnos horas detallando cada maravilla del apartado jugable, no podemos dejar de comentar el apartado técnico. Gráficamente hablando puede presumir de los modelados sencillos pero característicos de los enemigos, especialmente de los bosses finales, los cuales combinan diseños de enemigos ya conocidos en el juego con elementos para hacerlos más feroces y desafiantes. No podemos decir lo mismo de las salas que, si bien cada planta suele tener su diseño específico, las salas tienden a ser las mismas y algo repetitivas, aunque no afecta en absoluto al disfrute del juego. Salvo eso no hemos sufrido ningún desperfecto en la versión de PlayStation 4 aunque otros jugadores comentan haber experimentado leves tirones en las plantas finales del Ziggurat, nosotros podemos asegurar que va muy fluido.




En cuanto al apartado sonoro, la banda sonora es correcta aunque tiende a repetirse en momentos de calma. Cuando terminamos de limpiar una sala siempre es la misma melodía, pero lo bueno es que no resulta repetitiva debido a la velocidad de la acción, pues no pasamos mucho tiempo estando parados. Los efectos de sonido van acorde a las situaciones, especialmente destacables en combate, aunque abruma un poco por la cantidad de armas que tenemos que utilizar, pese a lo bien que están implementadas. Llega con audio en inglés y textos en castellano, más que suficiente pues los momentos de voz son prácticamente nulos.

Ziggurat PlayStation 4 Análisis Milkstone 4

Conclusiones

Sin duda alguna Ziggurat es uno de los mejores roguelike del panorama nacional, y me atrevería a decir global, pues la diversión, adicción e inmersión que he podido disfrutar gracias a él no me lo ha podido ofrecer otro Dungeon Crawler roguelike. Milkstone Studios ha hecho un trabajo impresionante para mantenernos enganchados a la pantalla, aunque quizás podíamos esperar algo más al portearlo a consolas, además de una versión física proporcionada por Avance Discos, como puede ser el modo cooperativo. No obstante, es una propuesta divertida, rejugable, y ahora al alcance de todo el que no lo haya podido disfrutar en PC, que en apenas unos minutos os adentraréis tanto en el zigurat que no querréis salir.


Positivo

  • Cada partida es única
  • Variedad de escenarios, personajes, retos, sorpresas...
  • Cuenta con un gran nivel de dificultad que va aumentando progresivamente
  • Divertido, adictivo y rejugable a más no poder

Negativo

  • Sin modo multijugador o cooperativo
  • No a todo el mundo le gustará el factor roguelike
  • El control es algo incómodo a la hora de apuntar con precisión
8.5

Muy bueno

Política de puntuación

Vasca de 24 años con algo de mala leche que se vino a Madrid para hacerse un hueco en el mundo del turismo, así como en el mundo que adoro: los videojuegos. Fan de la tinta sobre mi piel y auténtica loca por el Estudio Ghibli. Empecé manchando pañales con los Survival Horror y lo sigo haciendo 13 años después con mis sagas favoritas: Resident Evil y Silent Hill.