Es oficial: España jugará su segunda final de un Mundial en toda su historia, un pase que logró después de un partido en el que pasó por encima de la selección de Francia. El equipo de Luis de la Fuente ha demostrado que el fútbol se juega con 11. Dicho esto, durante el Mundial se ha podido ver a varios como Nico Williams y Dani Olmo hablando de anime, así que me toca hacerle un homenaje al Once que nos ha llevado hasta la final. Ahí van sus equivalentes en versión anime.
Cuando arrancó el Mundial fue la mayor polémica para España: ¿Cómo iba a jugar Unai Simón por delante de Joan Garcia o David Raya? Pero lo ha hecho, y llevándose el récord histórico de imbatibilidad en mundiales. Puede no ser el mejor, pero si algo ha demostrado es que es justo lo que el equipo necesita: un portero sólido que ha sabido confiar en sí mismo cuando el resto del mundo parecía incapaz de hacerlo.
Está siendo una de las grandes sorpresas del Mundial, sobre todo cuando se esperaba que Marcos Llorente fuera el titular en su lugar. Pero Pedro Porro ha demostrado que su velocidad y coordinación ofensiva le dan toda una nueva dimensión al equipo de Luis de la Fuente. Su gol contra Francia es la demostración de que su velocidad y profundidad son clave en el equipo.
Es con mucha diferencia el más joven de la defensa, pero juega como si tuviera 10 años más. La capacidad de lectura defensiva y ofensiva de Pau Cubarsí lo convierte en un talento único; controla las líneas como nadie y es capaz de destrozar al oponente con un despliegue ofensivo inaudito para un central de su edad. Es un titiritero que da miedo.
Es el complemento perfecto para Pau Cubarsí. Un defensa que no tiene miedo a echarse la línea a las espaldas, veterano, con potencia física para enfrentarse a los mayores pesos pesados del futbol. Cuando la anticipación de Cubarsí no hace el trabajo, Laporte se encarga de limpiar todo lo que sea necesario.
Alguno se puede pensar que esto es faltarle al respeto a Cucurella. Todo lo contrario: Bruce Harper es uno de esos siempre infravalorados; jugadores que hacen todo lo que sea necesario para que el equipo triunfe. Es un defensa que usará todo su cuerpo como haga falta para encargarse de cualquier situación de peligro. Un corazón con piernas.
"Blue Lock" es un anime en el que todo el mundo quiere ser delantero... hasta que empiezan a aflorar otros talentos. Rodri es un metrónomo. Un tipo que no pierde los nervios y que dicta el tempo del juego; que se anticipa al rival cuando es necesario y que hace funcionar a aquellos que le rodean. Eso es precisamente Hiori Yo: una delicia táctica que domina al oponente sin la necesidad de ser un sol deslumbrante.
Pura adaptabilidad. El primer partido de Fabián dejó dudas, pero cuando España necesitó que diera un paso adelante, cumplió exactamente como se esperaba de él. No es el líder, tampoco es la estrella, pero funciona tal y como debe hacerlo en todo momento. Esa versatilidad y facilidad para encajar con los que le rodean le convierte en el Reo de este equipo.
El '10' en su más pura expresión. Que alguien me diga qué le pasa a Dani Olmo cuando se pone la camiseta de España porque saca siempre la mejor versión de sí mismo. Lo ve absolutamente todo: sabe cuándo sus compañeros van a romper en cada instante. No juega a fútbol, juega a ajedrez. Este sí que tiene unos puzles en la cabe que no ve nadie más.
Si hay algo que no se le puede negar a Baena, es que está haciendo absolutamente todo lo que puede en una posición que le es muy poco natural. Cuando las lesiones se convirtieron en el gran problema de las bandas de España, Baena dio un paso adelante y trabajó y trabajó sin parar. Ese espíritu de sacrificio al más puro estilo Philip Callahan es lo que le ha convertido en un increíble 'resuelveproblemas' para España.
No es un '9' al uso, eso está más que claro. Estar dentro del área tampoco es algo que le tenga especialmente enamorado. Pero cómo trabaja para que todos funcionen. Es un jugador increíblemente asociativo; un '9' que hace que el ataque fluya y tenga sentido. Ese alma de Tom Baker es lo que permite que lleguen goles como el de Pedro Porro.
Cuando despierta el monstruo, todo el mundo tiembla. Quizá no esté siendo el Mundial más espectacular de Lamine, pero cada partido demuestra el miedo que provoca en sus rivales. Recibe el balón y aparecen inmediatamente dos o tres defensas para intentar frenarlo. Aun así, cuando el monstruo despierta, puede regatear una y otra vez sin importar cuántos jugadores tenga delante. Puede que no termine como máximo goleador o asistente, pero sigue siendo el futbolista al que nadie quiere enfrentarse
No me puedo olvidar de Nico Williams al tratarse de quien más anime ve de la selección. Lo normal sería darle un Shingo Aoi; otro especialista en regates. Pero con todo el tema de las lesiones, quizá le pega más un Julian Ross ahora mismo. Ese tipo que desde luego no está al 100%, pero que desde el banquillo supone un talento tan difícil de abarcar que puede cambiarte el encuentro en una sola jugada.
Y sí, Luis de la Fuente sería Jinpachi Ego. Ese absoluto psicópata encargado de crear "Blue Lock" con una convicción abrumadora. Si alguien cree en sus ideas, definitivamente es él, incluso aunque a ojos externos pueda parecer imposible que algo funcione. Pero los resultados hablan por sí solos: no es un loco, es un visionario.
Y hasta aquí mi 1x1 de los jugadores de la Selección de España que nos han llevado hasta la final del Mundial. Ahora toca rematarlo. Esperemos que el domingo más que nunca sean capaces de sacar a relucir su magia anime para conseguir que todo un país vuelva a gritar al unísono como hace 16 años.
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