Las filtraciones de "One Piece" llevan años dando guerra a Shueisha como pocas cosas. Y lo cierto es que en este punto parecía imposible tapar esas fugas de contenido que acababan llegando de una manera u otra. Pero han puesto la mano dura, y algunos leakers han tenido que ponerse más a la defensiva que nunca.
Existen en concreto dos cuentas habituales en el mundo de las filtraciones de "One Piece" que han tenido que tomar medidas especiales ante la amenaza de un potencial cierre por parte de Shueisha. En este caso hablo de los famosos Pewpiece y Redon.
En ambos casos, los filtradores han tenido que modificar múltiples imágenes de su espacio como perfil y encabezado, además de haber visto la eliminación de contenidos anteriores que en algunos casos ni siquiera tenían que ver con las filtraciones. Es decir: Shueisha los tiene más que fichados.

Es particularmente llamativo el comportamiento de Pewpiece, quien se distingue como una de las cuentas más influyentes de "One Piece" a nivel internacional; su cuenta ahora mismo luce un candado y, además, ha publicado un GIF en el que se puede ver lo siguiente: Gold Roger siendo acompañado por la Marina en el día de su ejecución.
En el caso de Redon, de forma llamativa ha cambiado sus distintivos elementos visuales de "One Piece" por los de Link, de The Legend of Zelda. El mensaje que mandan es claro: deben desmarcarse por ahora de todo lo relativo a las filtraciones o asumir la posibilidad de que un siguiente strike de la mano de Shueisha pueda condenar sus cuentas.
De manera definitiva... es realmente difícil de decir, ya que parece ser algo que nunca desaparecerá. Pero sí que puede bloquear o ralentizar considerablemente todo ello. Después de todo, no es la primera vez que ocurre algo similar en la industria del manga, aunque anteriormente se dio con "Dragon Ball Super", no con "One Piece".
Recuerdo así el caso del leaker DBSHype, el cual se vio salpicado por un entramado que derivó incluso en una investigación de las autoridades japonesas. Aunque durante varias semanas borró su rastro de Twitter, acabó volviendo a la plataforma y, eventualmente, retomó actividad como si nada hubiera pasado con anterioridad.
La realidad es que si existen filtraciones no es porque en Occidente se puedan formular por arte de magia, sino porque estas llegan desde la propia Japón. En la mayoría de casos, son trabajadores dentro del mundo editorial los que llegan a acuerdos con los susodichos insiders/leakers para adelantarles el contenido del nuevo capítulo de "One Piece" antes de que este vea la luz (lógicamente, a cambio de compensaciones económicas).
Eso es precisamente lo que causó la investigación policial relativa a "Dragon Ball Super", y sí, acabó con detenidos y multas económicas más que considerables. Al fin y al cabo, en Japón todo lo relativo a las propiedades intelectuales, derechos de autor y demás se sigue como ofensas muy serias.
Toca hacer seguimiento para ver cuál es el impacto real de estas amenazas por parte de Shueisha. Pero lo que dejan claro es que tienen conocimiento de qué cuentas internacionales son las encargadas de impulsar las filtraciones. Por irónico que sea, puede que la gran era de la piratería de "One Piece" esté empezando a resquebrajarse.
NOTICIAS RELACIONADAS