Se dice que puede ser la operación que transforme por completo la industria del entretenimiento en Estados Unidos y en el resto del mundo, pero la fusión entre Warner Bros. Discover y Paramount acaba de toparse con un importante obstáculo en forma de denuncia. Doce estados (estadounidenses) han presentado una demanda para bloquear la compra, dando comienzo a una batalla judicial que puede retrasar, e incluso impedir, una de las mayores fusiones de todos los tiempos en Hollywood.
La acción legal se produce apenas unas semanas después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) diese luz verde al acuerdo, una decisión que había generado una intensa polémica a nivel político por los supuestos intereses del gobierno estadounidense en la fusión.
Ahora, el conflicto salta a los tribunales y amenaza con alterar los planes de Paramount, que esperaba dar por concluida la operación antes de que termine el próximo mes de septiembre.
La demanda ha sido presentada por los fiscales generales de California, Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo Mexico, Nueva York, Oregon y Washington, algunos de ellos muy importantes a nivel nacional.
Teniendo como fuente las palabras del fiscal general de California, uno de los estados denunciantes, la fusión conllevaría importantes consecuencias para consumidores e industria, destacando algunos de estos argumentos:
Son consecuencias que cualquiera puede prever a poco que conozca el funcionamiento de la industria cinematográfica. Y es que los estados demandantes consideran que fusionar dos de los mayores grupos de entretenimiento del mundo supone reducir considerablemente la competencia en mercados estratégicos.
La demanda pone el foco especialmente en tres sectores donde Warner Bros. Discovery y Paramount compiten de forma directa:
Como puedes imaginar y conociendo al CEO de Paramount, la empresa no ha tardado en responder públicamente calificando la demanda de "equivocada tanto en los hechos como en el derecho", asegurando que defenderá la operación en los tribunales.
Además, recuerda que la fusión ya ha recibido el visto bueno de numerosos reguladores internacionales, incluyendo el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Desde Paramount sostienen que los fiscales tienen una visión desactualizada del mercado audiovisual y no tienen en cuenta la enorme competencia que existe en estos momentos entre plataformas de streaming, estudios cinematográficos y gigantes tecnológicos con presencia en el medio.
Con este panorama, la batalla judicial acaba de empezar. La coalición de estados liderada por los fiscales ha pedido a Paramount y Warner Bros. que no completen la compra hasta que termine el proceso. En caso de que las empresas sigan adelante, estos solicitarán una orden judicial para paralizar temporalmente la operación, un escenario que complicaría bastante los planes de Paramount, ya que el acuerdo contempla determinadas obligaciones económicas si la compra no se completa antes de finales de septiembre.
A estos fiscales no les falta razón: la fusión va a cambiar para siempre el panorama audiovisual a nivel mundial. El caso es que puede que no tengan nada que hacer para evitarlo, más allá de retrasar lo inevitable...
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