La mayoría de periodistas especializados en cine creían que Timothée Chalamet lo tenía hecho en los Oscar 2026: iba a ser el joven que se llevaría el Oscar a Mejor actor, por encima de otros nombres como Leonardo DiCaprio, Ethan Hawke o Michael B. Jordan. Sin embargo, finalmente fue este último el que ganó el galardón por su (doble) papel en 'Los pecadores', dejando una profunda sensación de decepción en el caso de Chalamet, quien ofreció en 'Marty Supreme' la mejor interpretación de su carrera.
Sin embargo, algunos han encontrado la explicación a esta derrota en la polémica surgida en las semanas previas a los Oscar 2026: Timothée se metió en un charco del que le ha sido muy difícil escapar. Se metió con el ballet y la ópera, dos de las artes clásicas que siguen reuniendo cientos de miles de espectadores en todo el mundo. Unas palabras que por mucho que lo pienses, no tuvieron relación con la pérdida del premio.
Todo comenzó con una conversación pública organizada por CNN y Variety en la que participaron Timothée Chalamet y Matthew McConaughey. Durante este evento, el joven actor reflexionó sobre el tipo de proyectos en los que le gustaría participar en el futuro, comentando que no le atraía trabajar en nada relacionado con disciplinas artísticas como el ballet o la ópera si el objetivo era simplemente mantenerlas vivas.
En un contexto que recordó mucho a los ataques vertidos contra Karla Sofia Gascón el año pasado en plena campaña de los Oscar 2025, sus palabras pronto circularon en redes sociales y fueron interpretadas como un desprecio hacia estas formas de arte. Aunque el actor intentase matizar su comentario poco después, señalando que respetaba profundamente a los profesionales del ballet y de la ópera, algunos creen que no corrigió la situación.
Si que es cierto que numerosas escuelas de ópera y de ballet de todo el mundo respondieron públicamente a Timothée Chalamet y que se metió en un charco del que le fue muy difícil escapar. Jamie Lee Curtis y otros compañeros de profesión defendieron estas dos disciplinas artísticas y alabaron la relevancia que siguen teniendo hoy en día.
Ahora bien, a pesar de toda la repercusión mediática, la controversia no influyó en absoluto en la votación de los Premios Oscar. ¿El motivo? El calendario del proceso de votación de la Academia: las votaciones para elegir a los ganadores se cerraron el 5 de marzo, y la polémica con Timothée Chalamet estalló públicamente un día después. Vamos, que los miembros de la Academia ya habían emitido sus votos antes de que el mensaje saliera a la luz.
Y es un tanto injusto que se utilice ahora a Timothée Chalamet para criticar que haya sido Michael B. Jordan quien se ha llevado el Oscar 2026 a Mejor actor. Yo mismo creo que Chalamet o Leonardo DiCaprio se lo merecían más, pero no acudamos a mentiras ni las propaguemos...
NOTICIAS RELACIONADAS