Ya es oficial: Netflix ha anunciado el estreno de 'Torrente Presidente' el 26 de junio de 2026. Sin embargo, hay una pregunta que nadie está haciendo en medio de la noticia: ¿por qué una industria como la española que produce cientos de películas al año necesita que un policía corrupto, machista y paleto salve sus estadísticas?
'Torrente Presidente' ya figura como la cuarta película española más taquillera de todos los tiempos, superando incluso títulos históricos como 'Los otros', de Alejandro Amenábar. Más de la mitad de la recaudación completa del cine español en lo que va de 2026 corresponde precisamente a esta sexta entrega de una saga que ha hecho historia. Y ahora llega a Netflix el próximo 26 de junio, donde todo indica que volverá a arrsar.
Si la noticia oficial es la fecha, lo que de verdad es noticia es lo que hay detrás de este anuncio.
Santiago Segura apostó con 'Torrente Presidente' por una estrategia de marketing muy atípica: no se reveló el reparto antes del estreno y el primer tráiler se publicó días después del estreno de la película. Sorprende que en un contexto dominado por plataformas de streaming y estudios que lo filtran todo meses antes para ganar relevancia, el español hiciera exactamente lo contrario. Y esta vez podemos decir que funcionó. En lugar de frenar la taquilla, el secretismo hizo que 'Torrente Presidente' continuara creciendo de manera sorprendente.
Eso no es suerte, claro está. Es que 'Torrente' no necesita hype fabricado porque ya es una institución cultural. Su público no va al cine buscando algo nuevo: va a reencontrarse con algo conocido. El mismo mecanismo que hace que Dragon Ball siga siendo uno de los animes más vistos después de décadas, pese a que ni mucho menos es ya el mejor. La nostalgia no es debilidad, es el activo más potente que puede tener una franquicia.
Diego Ávalos, vicepresidente de contenido de Netflix para España, Portugal y Turquía, señaló que "la película ha sido un éxito rotundo" al celebrar el acuerdo. Pero Netflix no está comprando solo una película. Está comprando la única IP española capaz de generar conversación intergeneracional de forma consistente, que además ha vuelto a la gran pantalla con un éxito arrollador.
Torrente conecta con abuelos, padres e hijos, especialmente en un contexto político tan convulso como el que nos ha tocado vivir. Y en un mercado donde las plataformas de streaming pelean por mantener a sus suscriptores con catálogos demasiado extensos que nadie termina de ver, tener una película que todo el mundo conoce, que genera debate, que despierta recuerdos y que provoca opinión es exactamente lo que necesitamos.
Yo ya vi 'Torrente Presidente' en cines y no me avergüenzo: aún siendo abiertamente gay y progresista, me reí muchísimo con esta caricatura de una España que tristemente existe. Un personaje que nos acompaña en muchas de nuestras comidas familiares y con el que hay que convivir.
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