La tercera temporada de 'La casa del dragón' sigue aumentando la tensión sin necesidad de grandes enfrentamientos. El cuarto episodio, estrenado esta semana en HBO Max, es uno de esos capítulos que parecen tranquilos, pero que cambian el rumbo de la historia cuando menos te lo esperas. Mientras Rhaenyra intenta consolidar un poder cada más frágil, los Verdes continúan ganando terreno y nuevos personajes van ganando un protagonismo decisivo de cara al desenlace de la Danza de los Dragones, cada vez más cercano.
En esta ocasión, más ofrecer un espectáculo visual como el que vimos en el primero y en segundo episodio, el capítulo 4 funciona como una enorme partida de ajedrez en la que cada movimiento acerca a Poniente a una guerra total. Al mismo tiempo que adaptan algunos de los acontecimientos narrados en 'Fuego y Sangre', Ryan Condal va introduciendo cambios que pueden alterar el desarrollo de futuros capítulos.
A partir de aquí encontrarás spoilers del episodio 4 de la tercera temporada.
La sensación que deja el episodio es clara: ya no hay margen para negociar. Cada una de los grandes jugadores mueve sus piezas pensando exclusivamente en la guerra.
Por un lado, Lord Ormund Hightower sigue reforzando su posición en Tumbleton mientras espera reunir un ejército capaz de desafiar directamente a Rhaenyra. Al mismo tiempo, Hugh Hammer llega acompañado de Vermithor, uno de los dragones más poderosos que existen, una incorporación que puede cambiar el equilibrio militar entre ambos lados.
Mientras tanto, en Desembarco del Rey, la situación tampoco mejora para la reina. Las pintadas contra su legitimidad, las tensiones internas y las dudas de algunos de sus aliados demuestran que gobernar la capital está siendo mucho más complicado de lo que imaginaba.
El regreso de Daemon tampoco supone un alivio absoluto. Aunque consigue recuperar parte del oro robado y vuelve con una aparente victoria política, sus diferencias con Mysaria y la creciente distancia respecto a Rhaenyra evidencian que incluso dentro del bando negro empiezan a aparecer grietas difíciles de reparar.

Uno de los grandes protagonistas del episodio es Daeron Targaryen, que por fin comienza a tener un papel relevante dentro de la serie. Hasta ahora apenas había sido mencionado, pero HBO decide dedicar buena parte del episodio a presentar su personalidad.
A diferencia de sus hermanos Aegon y Aemond, Daeron aparece como un joven mucho más reflexivo, aunque también obligado a asumir decisiones extremadamente duras.
La ejecución del hombre acusado de atacar a la familia del cuñado de Hugh Hammer representa mucho más que una simple orden militar. Es el momento en el que Daeron comprende que la guerra obligará incluso a los personajes más honorables a cruzar líneas que jamás habrían imaginado.
Aunque todavía no aparece en pantalla, prácticamente todos los acontecimientos del episodio conducen hacia el mismo lugar: Tumbleton,.
La concentración de tropas de Ormund Hightower, la llegada de Hugh Hammer junto a Vermithor y los movimientos de los diferentes jinetes de dragón dejan entrever que HBO está preparando uno de los episodios más importantes de toda la guerra civil Targaryen.
En la novela de George R. R. Martin, la Primera Batalla de Tumbleton supone uno de los mayores golpes sufridos por los Negros y marca un antes y un después dentro de la Danza de los Dragones.
La principal gira alrededor de Hugh Hammer. La serie lleva varias semanas construyendo un personaje frustrado, cansado de sentirse infravalorado y convencido de que sus sacrificios no están siendo reconocidos. Ese desarrollo coincide con el camino que siguió en los libros y podría desembocar en uno de los giros más importantes de toda la temporada.
También habrá que prestar atención a Rhaena, cuya conexión con Robaovejas sigue creciendo, así como a la situación de Aegon, cada vez más degradado tras perder el Trono de Hierro. Su viaje junto a Larys Strong continúa siendo una de las tramas más misteriosas y todo apunta a que terminará recuperando protagonismo antes de lo esperado.
Por último, la relación entre Daemon y Rhaenyra sigue deteriorándose lentamente. Aunque ambos continúan luchando por la misma causa, el episodio deja claro que sus diferencias estratégicas y personales son cada vez más evidentes.
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