Carles Porta es considerado uno de los mayores impulsores del documental true crime en España. Gracias a la fama que ha ido ganando con la docuserie 'Crims' ('Crímenes'), el catalán ha ido encadenando proyectos y sin ir más lejos, esto últimos meses ha estrenado '¡Mátalo ya!' en Movistar Plus+ y el próximo 18 de junio lanzará 'El plan de las gemelas', también en dicha plataforma de streaming.
Sorprendentemente, Carles Porta ha dado el salto al terreno de las series, aunque sin alejarse de su sello personal. '33 días' es un thriller criminal basado en hechos reales creado por Porta y con guion de Javier Olivares y Javier Calafí ('El ministerio del tiempo', 'Isabel') que se estrena exclusivamente en ATRESplayer Premium y que cuenta con seis episodios de 50 minutos minutos. ¿Cuál es la historia que cuenta en ella?
'33 días' es una serie inspirada en la fuga real de dos presos que puso en jaque a los Mossos en 2001 y que se aleja del documental habitual en el catalán para profundizar en la ficción. Eso sí, basada completamente en hechos reales y con un guion escrito por Javier Olivares y Javier Calafí, dos expertos en la narrativa televisiva.
José Manuel Poga y Julián Villagrán protagonizan esta historia que nos pone en la piel de dos delincuentes que se escapan de una cárcel de Lleida el 14 de octubre de 2001. Van armados y son peligrosos. En una fuga de película, no han dudado en disparar a dos policías a bocajarro. Todas las alarmas se encienden y un dispositivo espectacular sale a la búsqueda de los fugitivos... Pero pronto comprobarán que no será fácil atraparlos.
La historia real que inspira '33 días' arranca el 14 de octubre de 2001, cuando dos presos considerados extremadamente peligrosos lograron esapar de la cárcel de Ponent (Lleida). Durante la fuga dispararon contra varios agentes y desencadenaron una de las mayores operaciones policiales que se recuerdan en Catalunya en aquellos años.
La huida mantuvo en vilo a las fuerzas de seguridad durante más de un mes (33 días, como dice el título de la serie). Los fugitivos consiguieron esquivar numerosos controles, cambiar constantemente de escondite y mantenerse fuera del radar policial mientras la presión mediática aumentaba día tras día. La persecución se convirtió en una auténtica carrera contrarreloj que movilizó a cientos de agentes.

Sus nombres eran Manuel Brito Navarro y Francisco Javier Picatoste Arnaldo, dos criminales que huyeron en un traslado hospitalario mientras estaban bajo custodia de los Mossos d'Esquadra: asesinaron a un chico y violaron a su pareja durante el acto de fuga y dispararon como he comentado a varios agentes.
Cuando fueron capturados, la pena de cárcel sumatoria impuesta a ambos condenados ascendió a los 158 años, mientras que la Generalitat de Catalunya fue condenada como responsable civil subsidiaria a pagar 2,7 millones de euros a las víctimas y a sus familiares.
NOTICIAS RELACIONADAS