
Hace apenas unos días os contábamos cómo la comunidad, preguntada por Metacritic, pronosticaba para 007 First Light una nota en la horquilla del 86 al 90, una expectativa altísima que ponía sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿de verdad iba IO Interactive a firmar su mejor juego de la historia justo en su estreno con una licencia de cine? Pues bien, ya hay respuesta, y es de las que dan gusto. Las críticas han llegado, y los fans clavaron la predicción: en el momento de escribir estas líneas, el nuevo James Bond luce un Metascore de 88 en PlayStation 5, con un abrumador 97% de reseñas positivas y prácticamente ninguna voz discordante.
No es solo que la afición acertara su quiniela, es lo que ese número significa. Durante años, el techo de IO Interactive había sido el 87 de Hitman 3, su obra más pulida tras toda una vida perfeccionando una fórmula que dominaban como nadie. First Light no solo iguala esa marca, la supera, y lo hace en territorio desconocido: fuera de su saga insignia, con una fórmula nueva y cargando a las espaldas el peso de toda una franquicia cinematográfica. Lo que sobre el papel parecía optimismo de fan se ha convertido en realidad. IO se la jugó, y le ha salido la mejor mano de su carrera.
El consenso entre los análisis es rotundo, y la palabra que más se repite es "el mejor". Medios de todo el mundo coinciden en que estamos ante el mejor videojuego de James Bond jamás hecho, una afirmación nada pequeña para una franquicia que llevaba catorce años desaparecida de los mandos y que arrastraba un historial de adaptaciones irregulares. La fórmula que ha enamorado es un cóctel que muchos describen igual: la libertad y el diseño de niveles abiertos heredados de Hitman, mezclados con la espectacularidad cinematográfica de un Uncharted. Esa combinación, lejos de chocar, se ha revelado como un matrimonio perfecto para el universo del espía.

Buena parte del mérito se lo lleva el propio Bond. Esta versión más joven, impulsiva e insegura del personaje, interpretada por Patrick Gibson, ha conquistado a la crítica hasta el punto de que algunos análisis lo consideran más convincente que varios de los nombres que suenan para el Bond cinematográfico. A ello se suman un guion a la altura de las películas, una banda sonora que homenajea el mítico tema sin abusar de él, y una factura técnica de primer nivel. El veredicto general es que First Light devuelve a James Bond a la primera línea del videojuego con una autoridad que pocos esperaban.
Conviene, eso sí, no dejarse arrastrar por la euforia, porque ni el 88 es un 10 ni los análisis lo pintan como un juego impecable. Hay un puñado de peros que se repiten de medio en medio y que conviene tener presentes. El más mencionado es una inteligencia artificial enemiga poco convincente, que en ocasiones rompe la inmersión, junto a un sistema de coberturas algo torpe y ciertas mecánicas simplificadas respecto a la profundidad marca de la casa. Varias voces apuntan también a que el juego opta por la prudencia, sin arriesgar tanto como podría, lo que lo deja a un paso de la excelencia absoluta.
Resulta revelador el matiz que aporta más de un análisis: pese a superar a Hitman 3 en nota, First Light no alcanza la profundidad ni la rejugabilidad de aquella obra cumbre, ni la épica de un Uncharted 4. Es, en palabras de la crítica, un juego que se queda "a las puertas de la grandeza verdadera" por jugar demasiado seguro. En nuestro propio análisis, Areajugones le otorgó un 86, destacando precisamente esa ambición por crear el mejor Bond de la historia y señalando que, en su actitud, este 007 recuerda más a Nathan Drake que a los Bond clásicos. Una valoración que encaja a la perfección en ese consenso de "juego sobresaliente con margen de mejora", y que confirma lo que la comunidad ya intuía: IO Interactive ha encontrado una mina de oro, y esto, muy probablemente, es solo el principio.
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