
Cada vez que PlayStation anuncia un State of Play, la comunidad hace exactamente lo mismo: empieza a especular con Bloodborne. Esta noche no es una excepción. Las redes llevan días con teorías sobre un posible remaster o remake del exclusivo de FromSoftware, y el hype ha vuelto a dispararse antes del evento de las 23:00. El problema es que esta vez hay más argumentos concretos que nunca para no esperarlo, y conviene repasarlos antes de que la noche acabe en decepción colectiva.
El punto de partida es sencillo: Bloodborne lleva once años siendo el exclusivo más reclamado de PlayStation sin que Sony haya movido un dedo de forma oficial. El rumor resurge antes de cada gran evento porque la comunidad lo desea con una intensidad que no tiene comparación en el sector, pero el deseo no es un argumento. Lo que sí son argumentos son los hechos que se han acumulado en los últimos meses, y ninguno apunta en la dirección que los fans esperan.
El estudio más lógico para hacer un remake de Bloodborne era Bluepoint Games, el mismo que firmó el remake de Demon's Souls en 2020. Ese proyecto es exactamente el precedente que la comunidad lleva años usando para argumentar que Bloodborne seguiría el mismo camino. El problema es que Bluepoint cerró. Sony disolvió el estudio, y con él desapareció la opción más natural para un proyecto de esa envergadura. Más de 10 estudios han intentado a lo largo de los años convencer a Sony de hacer algo con Bloodborne, y todos han recibido un no por respuesta, como hemos contado en Areajugones.
A eso se suma la postura del propio Hidetaka Miyazaki. El director de FromSoftware ha dejado claro en varias ocasiones que no tiene interés en regresar a Bloodborne ni en supervisar un reboot de la IP. Sin su aval, cualquier remake tendría que hacerse sin la participación del creador original, algo que Sony históricamente ha evitado con sus franquicias más valiosas. El escenario más probable que manejan quienes siguen de cerca la industria es que Bloodborne aparezca como título de lanzamiento de PlayStation 6, siguiendo el mismo modelo que Demon's Souls con PS5, pero eso nos sitúa en 2027 como mínimo.
El otro factor que aleja Bloodborne del State of Play de esta noche es el contexto inmediato. FromSoftware está volcado en The Duskbloods, su exclusivo para Nintendo Switch 2, y en todo lo que viene después de Elden Ring Nightreign. El estudio no está en modo nostalgia, está en modo expansión. Y Sony, por su parte, tiene esta noche un protagonista clarísimo: Marvel's Wolverine abre el show con el primer gameplay extendido del juego que llega el 15 de septiembre. No hay espacio narrativo ni estratégico para que Bloodborne comparta protagonismo con el lanzamiento del año de PlayStation.
Nada de esto significa que Bloodborne no vaya a volver nunca. Significa que esta noche no es la noche. El rumor volverá con el próximo State of Play, con el próximo SGF, con el próximo aniversario del juego, porque la comunidad no va a dejar de pedirlo. Pero confundir el deseo con una señal real es el error que se repite cada vez, y los argumentos concretos esta vez apuntan todos en la misma dirección.
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