
Se está discutiendo el proyecto de ley recientemente propuesto en California y promovido por el movimiento Stop Killing Games, que busca proteger a los jugadores cuando las compañías deciden cerrar los servidores de los videojuegos online, dejando totalmente inservibles a las obras ya compradas. Es un paso muy importante para la preservación de los videojuegos y busca evitar malas prácticas que se han repetido a lo largo de los últimos años en la industria.
Stop Killing Games es un movimiento global de consumidores que se inició en el año 2024 por Ross Scott, después de que Ubisoft decidiera cerrar los servidores de The Crew. El juego, pese a estar enfocado en las funciones para un solo jugador, requería una conexión permanente a internet para poder funcionar, por lo que se convirtió en un juego absolutamente inservible desde ese momento. Reuniendo más un millón de firmas, el movimiento ha conseguido tener un gran impacto a nivel global.
Ahora mismo, este movimiento está impulsando diferentes peticiones en la Unión Europea, Reino Unido y Estados Unidos, que busca la implementación de una ley que exija a las compañías y editoras de videojuegos que, al cerrar los servidores de videojuegos, ofrezcan de forma obligatoria algún tipo de servicio offline, servidores privados o un reembolso completo a todos los jugadores. De esta forma, se evitaría la "muerte" de tantos videojuegos que necesitan sí o sí una conexión a internet para vivir.
Al haber superado el millón de firmas en 2025, esta iniciativa se debe plantear de forma obligatoria en la Comisión Europea. Hace unos días, se ha propuesto el proyecto de ley en Estados Unidos, por lo que los pasos dados auguran un futuro más prometedor en la industria... pero, por el momento, son proyectos e iniciativas que no se van a aplicar de forma oficial, al menos por el momento.
Sin embargo, es un gran comienzo que puede ser la primera punta de lanza para alcanzar una verdadera preservación del mundo de los videojuegos, obligando a las compañías, al menos, a tener en consideración a los jugadores y a no actuar de determinadas formas cuando los juegos, sobre todo los enfocados en el terreno online o que necesitan internet para funcionar, puedan plantearse de otra forma o tener alternativas al cierre definitivo.
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