
Si pensabas que con derrotar a Ludvig en el Castillo de Pailune habías terminado con él, el Capítulo 7 tiene malas noticias para ti. Más adelante la historia te pone de nuevo frente a él, esta vez en la Montaña del Escudo del Rey, durante la misión Destino Retorcido, y con una vuelta de tuerca importante: juegas como Oongka, el personaje orco, en lo que para la mayoría de jugadores es su primera experiencia con él. Sin escudo, con un hacha lenta y contra un Ludvig que sigue siendo rápido y peligroso. Aquí te explicamos cómo salir airoso.
Ludvig Manco se encuentra en la Montaña del Escudo del Rey, en la región de Pailune. Para llegar hasta él tendrás que seguir la misión principal Destino Retorcido del Capítulo 7 y rastrear su ubicación usando la linterna de Oongka para seguir el rastro dorado que te guía hasta una cueva con un pequeño cementerio. Una vez dentro, examina el centro del suelo con la linterna equipada y el combate comenzará de inmediato, así que asegúrate de estar preparado antes de interactuar.
Oongka empieza este combate equipado con un hacha de dos manos que es demasiado lenta para la velocidad de Ludvig Manco. Si tienes dos espadas o armas de una mano disponibles en tu inventario, equípalas antes de entrar. Con armas duales los ataques son más rápidos, haces más daño por golpe al llevar dos armas y tienes mucho más margen para reaccionar a sus embestidas.
Este es un combate de una sola fase, más corto que el primero, pero Ludvig Manco sigue siendo rápido y sus ataques eléctricos siguen doliendo. La gran diferencia aquí es que el Agarre Rápido de Oongka es tu mejor herramienta: actúa como un parry y si lo ejecutas en el momento exacto del impacto, interrumpes el ataque, derrumbas a Ludvig brevemente y acumulas una cantidad considerable de daño de aturdimiento de golpe.
| Ataque | Señal | Cómo reaccionar |
|---|---|---|
| Patrón de dos golpes | Encadena dos espadazos seguidos | Es tu oportunidad de oro para el Agarre Rápido. Si lo clavas en el momento del impacto, Ludvig cae al suelo y tienes una ventana limpia para castigarle |
| Espadón de rayo (combo de 3 golpes) | Conjura su gran espada eléctrica y encadena tres golpes en arco de amplio radio | No intentes el parry. Esquiva en la dirección contraria a cada golpe para aprovechar los marcos de invencibilidad al máximo |
| Teletransporte + descarga eléctrica | Oscurece la pantalla y salta hacia tu posición para descargar un rayo | Empieza a rodar en cuanto veas la oscuridad. No esperes a ver dónde reaparece: para entonces ya es tarde |
La dinámica de este combate es sencilla pero exige disciplina: espera a que Ludvig Manco termine su ráfaga de ataques, entra con todo lo que tengas y retrocede antes de que recupere la iniciativa. No intentes alargar los combos más de lo necesario: Oongka tiene menos herramientas defensivas que Kliff y un golpe mal gestionado puede costarte muy caro sin escudo que lo absorba.
Cuando veas el patrón de dos golpes, no lo esquives sin más: es precisamente ahí donde el Agarre Rápido brilla. Úsalo con consistencia y verás que la barra de aturdimiento de Ludvig baja mucho más rápido de lo que esperabas.
Ludvig Manco no deja botín al caer, pero superar este combate es el requisito para desbloquear a Oongka como compañero y personaje jugable en el resto de la partida, lo que abre nuevas opciones de combate y misiones asociadas a él.
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