
Ha ocurrido con Crimson Desert: medios especializados y creadores de contenido han podido probar uno de los juegos más esperados de 2026, con opiniones dispares pero con un aviso generalizado que, en realidad, no parece haber servido de mucho. El juego de Pearl Abyss no es lo que muchos esperan, va a haber decepciones (también alegrías, por supuesto), pero un grueso de los jugadores ya han escogido si la propuesta será de su agrado o no antes incluso de probarlo, por lo que cualquier advertencia cae en el vacío. Es una tendencia peligrosa que no quiero que sirva como defensa o ataque para nadie: a mí también me ocurre, pero creo que debemos evitarlo.
Crimson Desert ha sabido convencer a los jugadores con una poderosa campaña de marketing donde se han escogido muy bien todas sus virtudes, estudiando lo que los jugadores buscan de un juego actual. Un mundo abierto vasto, unos gráficos muy potentes, infinitas posibilidades y mecánicas que parecen inabarcables. Esto ha permitido que el juego se sitúe en un rango de expectativas tan alto que, creo, ni siquiera Pearl Abyss esperaba en sus mejores sueños. He llegado a ver comparaciones demasiado exageradas, si me preguntas, sobre todo sin tener toda la información sobre la mesa y conociendo los antecedentes del estudio. Pero ya hay quien se ha autoconvencido de que va a ser "el nuevo The Witcher 3" o "el nuevo Red Dead Redemption 2". Es mucho decir sin tener el juego entre nosotros, ¿no?
Al margen de que me parece algo decepcionante que un juego logre convencer a tantos jugadores sólo por ser muy grande y por permitir hacer "muchas cosas" (y no porque lo que proponga sea legítimamente interesante, que daría para otro artículo), esto ha sembrado una opinión que va a ser casi imposible de arrancar de la tierra. Como jugadores, ya hemos elegido, y el resto son sólo opiniones que van a servir para reforzar nuestra opinión, y nunca al contrario. Que haya profesionales que hayan podido probar el juego durante horas no importa, desestimando su trabajo si va en contra de la opinión que ya tenemos formada, claro.
Ojo, esto no es algo nuevo. Llevo muchos años opinando sobre videojuegos y ocurre exactamente lo mismo con los análisis: su impacto es ínfimo entre los usuarios que ya están convencidos (por eso lo de los famosos "maletines" me parece siempre tan jocoso), que si ven una crítica en línea con su opinión, la reforzarán, y si ven una que va en contra, la desestimarán. No sólo ocurre con los videojuegos o el entretenimiento, también ocurre con pensamientos políticos y otros escenarios.
Por supuesto, hay jugadores que sí toman en consideración el trabajo de los profesionales y actúa en consecuencia. He visto a varios usuarios, por ejemplo, replantearse la reserva de Crimson Desert tras leer las opiniones de mi compañero Miguel, porque pensaban que el juego tenía un componente RPG que resulta inexistente, por ejemplo, o porque no les convence esa complicación tan enorme con esos controles tan poco intuitivos. Y, al contrario, también hay quien ha reforzado sus ganas de disfrutar de la obra de manera legítima, no sólo de la manera que antes he mencionado. A mí, por ejemplo, me ha servido para mantenerme alerta: esperaré a los análisis y a las opiniones de los autores que respeto.
Esto ocurre y va a ocurrir siempre. Por ejemplo, yo espero GTA VI con unas ganas inmensas, y tengo la certeza de que va a ser uno de los juegos más especiales que voy a jugar en mi vida. Tengo mis razones lógicas y coherentes, basadas en el trabajo previo de Rockstar y en la información palpable de que disponemos, pero la realidad es que no tengo ni la más remota idea de cómo va a ser el juego. Si otro profesional cuyo criterio tengo en consideración lo prueba y me advierte, es posible que cambie de opinión... o no, porque mis ganas de que esa expectativa se cumpla pueden superar a las de la realidad.
Es fantástico tener ilusión por un videojuego, siempre lo digo y siempre lo diré: tengamos la edad que tengamos, no perdamos la emoción de esperar a un día de lanzamiento, a ir a la tienda o a recibir un paquete con una obra que pensamos que nos va a entusiasmar... pero seamos coherentes: a veces, hay que saber escuchar para evitar contratiempos. Creo que Crimson Desert va a ser un videojuego que va a causar muchas decepciones, aunque termine siendo fantástico (y ojalá sea así).
NOTICIAS RELACIONADAS