
Es una realidad innegable: los juegos multijugador y como servicio lo tienen cada vez más difícil para sobrevivir. A lo largo de estos últimos años hemos visto desde el fracaso absoluto de proyectos como Concord hasta la pérdida notable de jugadores de Fortnite. Y Tim Sweeney, CEO de Epic Games, cree saber el motivo de ello.
En unas declaraciones rescatadas por el equipo de Automaton, el CEO decía lo siguiente:
"Los jugadores suelen disfrutar de los juegos con su grupo de amigos, y es prácticamente imposible desplazar a todo un grupo entero de un juego ya en activo a otro completamente nuevo. Solo los mega éxitos que aparecen una vez cada varios años son capaces de triunfar en este proceso de migración de una comunidad."
Sweeney cree que dado que la mayoría de jugadores ya tienen grupos establecidos en títulos insignia como Fortnite, Apex Legends o Call of Duty, otros videojuegos que llegan de forma posterior lo tienen muy difícil o directamente imposible a la hora de hacerse un hueco. Y eso es algo que quieren intentar abordar mediante Unreal Engine 6.
El CEO de Epic Games comenta que contarán con una herramienta social mediante los que se podrán crear chats de un juego a otro, buscando así que unos usuarios convenzan a otros. Y es cierto que Sweeney puede tener parte de razón en lo que sugiere, pero hay otro elemento que no está considerando: los hábitos de consumo han cambiado considerablemente estos años.
Es una realidad: cuando la pandemia del COVID-19 impidió que la interacción social se diera con las reuniones físicas tradicionales, muchas personas saltaron a los videojuegos como punto de conexión. No importaba si era algo más social tipo Animal Crossing o 'competitivo' como las partidas de Fortnite. La idea era disfrutar de ese componente social que no se podía tener de otra manera.
Pero ahora llevamos años de vida post-pandemia y no solo es cosa de los multijugador, la industria de los videojuegos en su totalidad se ha resentido. Ha habido despidos, cierres de estudios y todo por lo mismo: no se consume al mismo nivel. El problema está en que la industria de los videojuegos creía que el crecimiento del sector no iba a detenerse nunca... pero esa tendencia al alza se ha ido moderando cada vez más.
Por mucho que empresas como Epic Games aborden el componente social del que habla su CEO, la realidad es que no hay tanto gamer empedernido como hace 5-6 años, pues la necesidad ya no está presente. Sí, el gaming es una afición que se ha globalizado, pero el interés ha ido virando a experiencias cada vez más individuales en los casos de las mejores ventas. Y eso es algo que ningún factor social puede alterar.
Solo hay que ver el cambio de visión que está haciendo una empresa como PlayStation: de tener que cancelar varios proyectos de componente multijugador y como servicio a anunciar nuevos God of War, Until Dawn y más títulos para un solo usuario. Porque sí, jugar en compañía es algo que valoran muchos usuarios, pero no es todo el corazón del éxito en los videojuegos.
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